Entrevista a los Hnos. Albadalejo.

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(Los Hnos. Albadalejo -Años 70- en una buhardilla del barrio madrileño de Malasaña).


Entrevista a los Hermanos Albadalejo (Crisantemo y Pasionario) 

 para la prestigiosa revista “Cést moi?”

(Julio 2023)

Periodista.- Se especula mucho con el lugar de nacimiento de los Hermanos Albadalejo. Nos gustaría dar la exclusiva a nuestros lectores del lugar que vio nacer a tan insignes personajes del mundo de la farándula y otras hierbas.

Crisantemo.- Los hermanos Albadalejo son gemelos, pero nacieron en pueblos distintos de un lugar que no quiero acordarme. Nuestra madre tenía el don de la bilocación; para los no iniciados: “persona que puede estar en dos sitios al mismo tiempo”, como San Martín de Porres. Y como no quiero acordarme, seguirá siendo un misterio nuestro lugar de nacimiento. Eso es lo que hay.

Periodista.- ¿Los hermanos Albadalejo creen que el lenguaje es un virus del espacio?

Crisantemo.- ¿Eso no era una idea de Guillermo el Travieso? Digo... ¿de William B.? Si en el espacio interior tenemos ya un cacao de aúpa, imagínese en el espacio exterior, que es mucho más grande. Allí tiene que haber virus de todos los colores. En fin... Si lo decía William...

Periodista.- ¿Alguno de los dos ha conocido el amor en algún momento de su existencia?

Pasionario.- Si se refiere al enamoramiento, hay que pasarlo, como cualquier enfermedad; y no hay vacuna.

Periodista.- ¿Los Hermanos Albadalejo tienen alguna afiliación política?

Crisantemo.- Más que filia, tenemos fobia grosso modo a la política que se cuece ahora por estos lares. No sé mi hermano, pero yo soy más de tirar la mano y esconder la piedra. ¿O era al revés? No, no. En fin, vamos a otra pregunta, que me estoy liando.

Periodista.- ¿Qué etiqueta le pondrían a la literatura que cultivan los Hermanos Albadalejo? 

Pasionario.- Berza, cultivamos mucha berza.

Periodista.- ¿Cómo ven los Hermanos Albadalejo la poesía más joven, las últimas tendencias?

Crisantemo.-  Yo las veo con gafas progresivas, que cuestan un riñón, por cierto. Unos tienen  la fama y otros cardan la lana. Por lo que conozco, que no es mucho, hay de todo un poco como en cualquier época pasada (que fue mejor o peor, o inverosímil): verso cojo y manco... lírica zombi fluorescente...  abismos con musgo al fondo... poemas con taquicardia congénita... 

Periodista.- ¿Monta tanto Isabel como Fernando? ¿Lo pillan?

Pasionario.- Yo no pienso pillar nada. Quizá el que se ha pillado será usted.

Periodista.- Qué opinan de las corrientes apocalípticas reinantes

Crisantemo.- Que son corrientes y molientes. ¿Reinantes? Somos alérgicos a las monarquías. 

Periodista.- ¿Entra en sus planes optar al Premio Nobel?

Pasionario.- Nosotros somos muy noveles siempre; no sabía que había un premio para eso.

Periodista.- No voy a preguntaros qué salvaríais del fuego, pero ¿de una catástrofe inminente?

Crisantemo.- Yo trataría de salvar el pellejo, luego ya, si fuera posible salvaría el silencio que hemos ido ahorrando para el futuro, que se prevé muy ruidoso.

Periodista.- Margarite Duras dice que la literatura es el único arte que exige practicarlo en soledad

Pasionario.- Los Hermanos Albadalejo somos muy solitarios, casi anacoretas.

Periodista.- ¿Los Hermanos Albadalejo son reales? Porque como estamos hablando por teléfono...

Crisantemo.- ¿Reales? ¿Otra vez con la monarquía? Ah, ya, reales de realidad, ¿no? Pues veamos, existir, existimos; ahora, ¿en qué dimensión? Vaya usted a saber. A veces me pellizco y luego pellizco a mi hermano, pero cada vez está más flaco y solo pillo hueso... no sé... la cosa es que seguimos remando. ¿Hacia dónde? Vaya usted a saber otra vez.

Periodista.- ¿Cuáles son sus influencias? 

Pasionario.- ¿Influencias? Yo hablaría más de flatulencias. Y escribiría un pareado muy “inflatuoso”

Periodista.- ¿Los Hermanos Albadalejos son humanistas?

Crisantemo.- Yo no digo ni que sí ni que no, solo digo que si quiere que le cuente el cuento de la buena pipa.

Periodista.- ¿Creen Uds. en el progreso o en el regreso?

Pasionario.- Yo diría más bien en un progreso regresivo. 

Periodista.- ¿Creen que la literatura puede cambiar el mundo? 

Crisantemo.- Ja ja ja ja ja ja... y ja. Perdone, se me ha escapado, no he podido evitarlo. (Cantando): ¿Quien teme a Virginia Wolf, Wirginia Wolf, Wirginia Wolf...?

Periodista.- ¿Qué aportan los H. Albadalejo a la literatura actual?

Pasionario.- Nada, pero una nada ontológica.

Periodista.- Entonces, ¿para qué escribir, por qué escribir?

Crisantemo.- Para abolir las fronteras internas y externas. Algo parecido decía Michaux. Y si no era parecido, me adjudica la frasecita a mí.

Periodista.- De todo el mundo es sabido que los H. Albadalejo no conceden entrevistas. ¿Por qué esta vez sí?

Pasionario.- Para contradecirnos. Por pura contradicción.

Periodista.- ¿Creéis que el mundo ha cambiado después de la reciente pandemia?

Crisantemo.- De un tiempo a esta parte el mundo es un pandemónium, ¿quien lo despandemoniará? Se necesitaría algo más que una pandemia para que cambie la cosa; al menos para mejor. 

Periodista.- ¿Podrían contarnos alguna anécdota curiosa que le haya sucedido en su exótica existencia? La versión corta, por favor.

Crisantemo.- Bueno, yo suelo salirme por la tangente casi siempre. Es decir, tengo un carácter oblicuo, o algo así. Una vez me miré en un espejo y el que salía reflejado era mi hermano. Me teñí el pelo enseguida y me puse a bailar como un poseso. Me miré de nuevo en el espejo y ya me reconocí. Todo tiene un límite. La identidad se escabulle rápidamente si se la deja suelta. 

Pasionario.- Ya quisiera, como le ocurre a mi hermano, que cuando me miro al espejo saliera él; yo no me veo ni yo. 



 

El paseo.

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Hnos. Albadalejo. Un principio de algo.

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Un principio de algo

(Hermanos Albadalejo)

Cuando en silencio va levantándose el telón, a la mitad se atranca un poco, pero sigue subiendo con dificultad y chirridos. Se va viendo que el escenario está vacío y a un lado hay un hombre vestido con un traje viejo y arrugado. Lleva el nudo de la corbata aflojado. Está sentado en una silla, fumando. La luz es tenue.

Hombre sentado.Nunca estuve en Roma. Casi lo consigo, pero..., en fin, esto último no viene a cuento. La realidad es que nunca estuve en Roma. Me desperté esta mañana con esa frase en la boca. Me gusta pensar en voz alta. Siempre me ha gustado, aunque a veces me haya traído problemas. Creo que necesito sacar eso que está medio oculto en mi cabeza. No por nada..., o sí, por soltar lastre o algo parecido. Y a otra cosa... (Apaga el cigarrillo en un cenicero que hay en el suelo).

Entra una mujer de mediana edad. Va vestida como del Folies Bergère. Se para, posa las manos en las caderas y se dirige al hombre sentado, que al verla se levanta.

Mujer vestida de Folies Bergère.— ¿Se puede saber qué estás haciendo aquí, hablando solo en este sitio tan cutre? ¿Qué tal en Roma?

Hombre sentado que ahora está de pie.No llegué a Roma, me quedé en Tánger.

Mujer vestida de Folies Bergère. Ah, claro, ya sé por qué te quedaste en Tánger. ¿Y para qué me citas en este lugar, si se puede llamar a esto lugar?

Hombre que ahora está de pie. Es un escenario, es una obra de teatro. Creo que deberías relajarte un poco. No hay motivos para que me reproches nada. No creo que sepas por qué me quedé en Tánger. Y, si lo sabes, es asunto mío. Últimamente veo la vida de otra forma. Creo que mi brújula se ha vuelto medio loca. Pero no me importa. Me hacía falta un poco de locura; cambiar el rumbo. Además, esto es un escenario, esto es una obra de teatro, así que cumple con tu papel.

Mujer vestida de Folies Bergère.— ¿Mi papel? Tú me has metido en este lío. ¿Quién es el escritor?

Hombre sentado que ahora está de pie.No está, es más, no sé si existe. Yo, después de Tánger y sin poder llegar a Roma, me quedé aquí y te llamé. ¿Qué iba a hacer aquí solo? Y es un escenario, y esto es una obra de teatro, ya veo, así que imagínate... (Le da la espalda a la mujer y da unos pasos lentos hacia el fondo).

(Se vuelve hacia ella, se acerca).

Nunca fuiste para mí la fuente, pero sí el manantial, lo que transcurre y recrea.

Sabes que te quiero... (Se da la vuelta y se sienta).

Mujer vestida de Folies Bergère.SÍ, ahora ponte tierno, pero esto es un muermo. Dile a los tramoyistas que bajen algún decorado.

Hombre sentado.— (Levantando el brazo). Tramoyistas, bajad la Fontana de Trevi.

Baja el decorado entre chirridos y descompensado. Se ve la Fontana de Trevi con Mastroianni y Anita Ekberg.

Mujer vestida de Folies Bergère. Pero ¿esto qué es?

Hombre ahora de nuevo sentado.Es la cultura. Es un simulacro. La capacidad de reinventarnos y no quedarnos atrapados en un guion que no hemos escrito nosotros. No hablo de libertad, que suena demasiado pretencioso; hablo de rebelión.

Mujer vestida de Folies Bergère.— (Excitada). ¿Pero tú te has creído que me puedes meter en tu ridícula obrita de teatro de mierda así como así? ¿Que soy un personaje de tu imaginación que actúa según se te va ocurriendo? ¡Qué cultura ni cultura! Esto es un esperpento sin pies ni cabeza. Yo no soy tu manantial, ni transcurro, ni recreo nada; para que te enteres. Intento descubrir de qué va esto, pero no me hago una idea. Debo ser dura de mollera. ¿Has olvidado tomarte la medicación? Y, con la puesta en escena de la Fontana de Trevi, ¿qué quieres justificar?

Hombre ahora de nuevo sentado.¿Ves? Sin darte cuenta te estás revelando, estás escribiendo parte del guion.

Mujer vestida de Folies Bergère.— (Riéndose de forma histérica). No, si ahora resulta que además de bailarina soy dramaturga, ja, ja, ja, ja...

Entra a escena un hombre de mediana edad, sus gestos son afeminados pero comedidos; lleva una funda de violín en un hombro, con la otra mano sostiene una cuerda que va atada a una oveja.

Oveja. Beeee

Mujer vestida de Folies Bergère.El que faltaba.

Hombre sentado que se vuelve a levantar.Hombre, Javier, ¿qué haces por aquí? ¿De dónde sacaste esa oveja?

Hombre de la oveja.Hombre, no me llames “hombre”, eso lo serás tú.

Pasaba por aquí; vengo de vagar sobre las carnes muertas de Fernando Merlo, y estaba él por allí, pero no sabía que esa tierra en putrefacción era su cuerpo; luego entré aquí, no está mal; hay que decorarlo, vivirlo, pero no hay sillas.

Hombre sentado que ahora está de pie y que vuelve a sentarse.(Levanta un brazo).

Tramoyistas, traigan dos sillas.

Entran dos hombres fuertes con monos blancos, dejan dos sillas de enea en el escenario y se marchan.

Javier se sienta en una silla, ata la cuerda de la oveja a la silla, abre la funda del violín, se lo pone en el hombro y empieza a tocar una pieza andalusí; primero dubitativo, y luego pleno.

Oveja. Beeee.

Mujer vestida de Folies Bergère.Vaya, ahora sí que «todo está roto a la perfección». ¿A qué viene toda esta parafernalia? ¿Qué me quieres decir con esto? Todo gira a tu alrededor; ¿y yo dónde quedo? ¿Esperando a que bajes de tu nube? Ya me dirás qué pretendes con toda esta puesta en escena. Que si no fuiste a Roma, que te quedaste en Tánger..., y ahora montas tu teatro particular.

Hombre que se ha vuelto a sentar.Mujer, no te pongas así. Todo tiene su explicación. Vayamos por partes...

Mujer vestida de Folies Bergère.Me río yo de tus explicaciones. Solo falta que aparezca mi amiga Marta transformada en la Virgen María y apaga y vámonos.

Oveja.Beee... Beee... Beee...

Hombre de la oveja. Oye, si queréis me voy por donde he venido. No quisiera yo...

Mujer vestida de Folies Bergère.La que se va a ir soy yo si no entramos en un toma y daca razonable.

Hombre sentado se vuelve a levantar.Calmaos. Comencemos. Yo nunca estuve en Roma.

Hombre de la oveja.Te quedaste en Tánger y yo sé por qué.

Hombre que se volvió a levantar.Todo el mundo sabe porqué me quedé en Tánger, menos yo, que bien hubiera querido llegar a Roma.

La oveja. Beeee.

Hombre del violín y la oveja.Todo esto no tiene mucho sentido, ni sentimiento, por qué no cambias el decorado al menos.

Mujer vestida de Folies Bergère.Vaya, por fin algo con lógica. Que cambien este maldito decorado. Y eso de que todo el mundo sabe por qué te quedaste en Tánger menos tú me lo vas a tener que explicar muy clarito, porque yo tampoco lo sé. No debo formar parte de ese “todo el mundo”. Me citaste aquí por una razón importante, según tú; así que suelta la gallina de una vez.

Hombre del violín y la oveja.Eso, explícalo tú, pero la versión corta, que «ya tengo cuarenta años y pocos dientes». Me voy dentro de un rato a Las Alpujarras; me espera allí un buen amigo. Y la oveja también tiene prisa por pillar pasto fresco de las montañas.

Oveja.Beee... beee... y beeeeeee.

Hombre que se vuelve a sentar.— (Levantando un brazo).Tramoyistas, cambiad el decorado, poned...

Hombre del violín y la oveja.Mira, que quiten ese decorado y que dejen el escenario vacío, solo nosotros, sin abalorios. Una vez leí que «partir es siempre dudar. Es siempre partir desde la nada». ¿No será algo parecido lo que te ocurrió a ti?

El público está impaciente por saber por qué te quedaste en Tánger y no viajaste a Roma, como estaba previsto.

Mujer vestida de Folies Bergère.¿El público? El público se lo está pasando en grande, disfruta con la intriga, pero yo he venido de lejos y me he quedado sin empleo por acudir a esta absurda cita. Estoy perdiendo la poca paciencia que me quedaba.

Hombre sentado. El público no tiene por qué saber la razón de quedarme en Tánger; ya dije que no llegué a Roma y es suficiente. Y tú, mujer, no te quedaste sin trabajo, estás haciendo muy bien tu papel y se te compensará.

Hombre del violín y la oveja.Ah, pues, si aquí se cobra, a la oveja también hay que pagarle.

Mujer vestida de Folies Bergère.Este vestido no me sirve de nada.

(Se va desnudando y se queda sin ropa aunque se tapa con una mano los pechos y con la otra el sexo)

Hombre del violín y la oveja.Pareces Eva expulsada del paraíso.

Mujer vestida de Folies Bergère ahora desnuda.Que me traigan ropa adecuada para esta maldita obra.

Hombre sentado.Bueno, parece que entras en razón. (Levanta un brazo dirigiéndose a los tramoyistas). Traedle ropa a esta mujer. (Entran los tramoyistas de mono blanco con ropas y la dejan en la silla vacía).

Mujer ahora desnuda.(Empieza a vestirse). ¿Estas ropas me identifican? ¿Mi sombra será alargada y elegante? ¿Voy de protagonista o de antagonista? Tendrás que aclararme algunas cosas para poder seguir con la farsa. La Luna parece que está a punto de salir tras las montañas.

Hombre del violín.¡Solo falta que aparezca el hombre lobo y se zampe a mi oveja!

Atraviesa el escenario Marcello Mastroianni llevando a Anita Ekberg en su espalda montada a caballo. En realidad son dos actores secundarios con sendas máscaras.

Todos quedan sorprendidos mirando pasar a la pareja.

Mujer vistiéndose.Pero ¿esto es en serio o en broma?

Hombre del violín.Me temo que las dos cosas, querida.

Oveja. Beeee

Hombre sentado.Os lo dije y os lo vuelvo a decir, nunca estuve en Roma.

Empieza a bajar el telón entre chirridos, lentamente.

Mujer vistiéndose.Pero... ¿ya se acabó esto?

Oveja.Beeeee

Hombre del violín.Tranquila, mi pequeña oveja, ya nos vamos.

Cuando el telón va por la mitad el Hombre sentado se agacha y mira al público.

Hombre sentado, ahora agachado.Me quedé en Tánger.

El telón baja chirriando hasta el final.


Fin


Nació de perfil

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Nació de perfil

(BabElAin)

Nació de perfil y ya muy mayor para su edad

Era raro como un cencerro con el corazón afrutado

Carecía de espacio reservado

en el que acariciar algún suspiro

Su médula sabía a candelabro egipcio

apagado hacía ya unos lustros

Tenía un mohín con bucles en los labios

que le caían hasta el mediodía

Su cara no se encendía nunca en público

Cacareaba con buen gusto en privado

y si quería se enfadaba con frecuencia

sin que eso demostrara mala salud

Sus cicatrices eran ambiguas

se sospecha que intencionadamente

Cosía palabras esdrújulas con mesura

sin embargo no sabía escarbar en el aire

aunque tenía herramientas para ello

Sus galimatías provocaban incendios

que no los sofocaban ni los huérfanos mellizos

Él era el único que se atrevía a llevarse la contraria

Los demás disimulaban deslizándose en trineo

Aseguran por ahí que se parecía a sus abuelos

Aquellos que fueron vistos en una ocasión

atravesando de perfil el manantial del espejismo

y no se supo nunca nada más de ellos

Intentó suicidarse con una orquídea negra

que no quiso ser su cómplice y se marchitó antes



Babelain. Interzona.

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“Interzona”, con letra entresacada del libro  “Almuerzo Desnudo” de W. Burroughs. 

Hace unos días volvimos a ver la película "El almuerzo desnudo" de David Cronenberg basada en el libro de W. Burroughs y recordé que, en octubre de 2016, publicamos aquí un single que incluía esta canción. 



INTERZONA
(Letra.- Adaptada de "Almuerzo Desnudo". Música.- Babelain)

La gente de la Zona
Anda sin control
Lo mismo si ha bebido
Como si no
Como si no

Un rumor de sexo
Agita la Zona
Como en una colmena
Comercio en Interzona
Comercio en Interzona

Con deshechos de ballena
Fabrican la vaselina
Todos quieren comisión
No se andan con pamplinas
No se andan con pamplinas

Tengo algo que tú quieres
Tienes algo que yo quiero
Cada día muero un poco
Es preciso tener tiempo
--
La bruma cubre Interzona
En los meses de invierno
Como un baño turco frío
El tiempo se hace eterno
El tiempo se hace eterno

Paranoias de la coca
Te persiguen policías
Con hachas de cortar carne
No se andan con pamplinas

Te espera el Dr. Benwey
Para hacerte una entrevista
Cuidado con lo que dices
Trabaja como un carterista
Trabaja como un carterista

Tengo algo que tú quieres
Tienes algo que yo quiero
Cada día muero un poco
Es preciso tener tiempo

Cold War

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Cold War

Huéspedes de la emoción contenida
Huérfanos de la música de las estrellas
Prófugos de todos los eclipses
Soñadores de penumbras ardiendo
Inquilinos de volcanes dormidos
Buscadores de pétalos volátiles
Embriagados de atardeceres fugaces
Habitantes de paisajes desnudos
Despojados de sueños superfluos

 



 

Sonrisa de gato japonés.

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Sonrisa de gato japonés


El tiempo se cuece en un cazo a fuego lento

del mismo modo que los huevos duros

Hay que sacarlo en su momento justo

ni muy crudo ni muy hecho


Luego se le puede dar un paseo por el parque

vestidito de domingo

para que las señoras disfruten

pellizcando sus mejillas


Prefiere la nube al péndulo

Y el árbol a la campana

Su cabello es iracundo 

aunque con la raya en medio 


El tiempo no sabe articular palabras

Tiene sonrisa de gato japonés

Ronronea en colores neutros

y nunca parece tener prisa


Flora y Fauna XVIII

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Dulce Caos.

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Dulce caos

Ensamblando esqueletos de sueños absurdos
usados como sábanas atadas para escapar de la celda
se esquivan las falsas promesas y el deseo fugaz
y uno se aproxima a la pura emoción
ese estado anterior al caos último
donde ya nadie se entrega a lo superfluo
y puede que alguna puerta se abra hacia el infinito
mientras el silencio tiembla ante un acorde inaudito

Haiku W.C.

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 Haiku