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¿Cuál era la pregunta?

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 Voz: Mavi. 

Texto, fotos y música: Babelain

Las fotos, exceptuando la primera que aparece en el vídeo (indebidamente editada, como las demás), que la tomé en una exposición en el CAC de Vélez Málaga de unas figuras del artista Paco Aguilar, son instantáneas de paredes, suelos, árboles, escaparates clausurados, etc., editadas de aquella manera. Que me perdonen los fotógrafos. La intención es buena, creo. El resultado...



 ¿Cuál era la pregunta?

 (Babelain)


Se cumplieron todas las expectativas

Aún resuena el dialogo de las bestias

abriendo surcos en la tierra árida

arrugándonos la piel con su insistencia

en cortarnos de nuevo el aliento

al doblar cualquier esquina del día

 

Detrás de cada ausencia, un ídolo

Detrás de cada visión, una excusa

Detrás de cada herencia, una sorpresa

Detrás de cada sentencia, un error

 

¡Un atajo!  ¡Un atajo!

¡No deshagáis las maletas!

¡El viaje continúa!

 

Es cuestión de recordar

Recordar cómo era antes

Descubrir al asesino

Al que zurce el destino

en este caos de luces mudas

en este mar de desvaríos

 

Descubrirnos a nosotros

tan perdidos en el espacio

que olvidamos nuestro juego

en los escombros del tiempo

La estrella está gritando.

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La estrella está gritando

(Careful With That Axe, Eugene)*

(Babelain)


¡Eugenio, ten cuidado con el hacha!

El hacha que penetra

hasta el corazón del misterio

El hacha de doble filo

el filo de la vida y el de la muerte


¡Eugenio, ten cuidado con el hacha!

El hacha, eje del universo

El hacha que acoge al rayo

La que hace saltar la chispa

La que no admite mentiras

La que monta en cólera

 

¡Eugenio, no hiciste caso a la estrella!

El hacha cayó desde cielo a la tierra

Ahora tu cabeza rueda colina abajo

y tu cuerpo chamuscado entre los árboles

Tu grito aún resuena en el valle

junto al grito de la estrella


* Título de una canción de Pink Floyd




Mavi está ocupada ilustrando otro de mis poemas. Así que he pillado algunas fotos en internet, y las he editado y fundido de aquella manera. Para salir del paso, vamos.

  

Ritual instintivo. Eliezer, Mavi y Babelain.

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(Rojo sobre negro. Foto: Eliezer)

Nuestra amiga Eliezer, gran fotógrafa, vio nuestra entrada en el blog : (https://totovaca.blogspot.com/2020/05/babelain-dos-gardenias.html )
donde publicamos algunas fotos tomadas en un muro y luego editadas de aquella manera. Pues eso, que Eliezer se acordó de una serie de fotos que ella había tomado en su día de las quillas de las barcas. Nos las enseñó y, enseguida se nos ocurrió publicarlas acompañadas por un poema que escribí en mayo, y que recita Mavi. Le pedimos una presentación para publicarlas en el blog.

Aquí la tenéis:

Con la idea de encontrar la hoja de ruta del pescador me fui con la caja oscura a dejarme impresionar por las huellas que la mar y el rocaje marcaban en la quilla de las barcas.
Aquel mapa de lo acontecido durante las largas madrugadas de pesca me contaba historias de algas, arrastres, mareas, amarras, lenguas baj0 la luna…. Ese bello territorio que deja el paso del tiempo y el desgaste.
Descubrí que los rascacielos de Nueva York habitaban bajo el mar, los anocheceres de las estampas japonesas, la maraña de hilos que me desvela y el pájaro loco.
La barca duerme a salvo en la plácida orilla junto al mar.
Me gusta ensimismarme con lo pequeño.

Eliezer



Treinta de mayo


Ritual instintivo
José L. Álvarez (Babelain)

Me siento Tritón soplando la caracola
por donde salen berridos de grillos
que ninguna ola obedece
en un mar cubierto de yedra
sobre el que se podría caminar

Reacciono ante la catarata excéntrica
(que cae sobre nuestras cabezas)
con pensamientos verticales
que, hacia arriba, se pierden en el espacio
y, hacia abajo, enraízan en la tierra roja y espesa

Luego me calmo y bostezo
siguiendo un ritual instintivo
que disuelve el fulgor inicial

Los dioses ficticios y crueles se evaporan
Desaparecen del cielo las estrellas fugaces
Arde el misterio con llamas esbeltas
Ese fuego se desangra. La sangre se hiela
El hielo se derrite y bebo ese líquido
sentado en una piedra muy cerca del río
Aún es hoy. Aún no ha llegado la noche
Esa muralla oscura que espera en silencio



Babelain. Dos Gardenias.

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Canción anti-confinamiento: Dos Gardenias, uno de nuestros mayores “éxitos” a nivel “mundial” (incluyendo la parte de Albacete). En realidad, la publicamos de nuevo en el blog para poder "exhibir" una serie de fotos que tomé de un muro de piedra de una casa que han construido hace poco cerca de donde vivimos. Una vez que introduje las fotos en el Movie Maker quise probar con alguna canción, a ver como quedaba. Elegí esta porque cantamos los dos y son buenos recuerdos de nuestra época en Madrid a principio de los 70. Edité las fotos a mi estilo, es decir, sin pies ni cabeza y sin seguir ninguna regla del buen fotógrafo (en parte porque no las conozco, y en parte porque, si las conociera, me las saltaría igual). Todas esas figuras están en las piedras del muro solo que había que buscarlas, recortarlas y editarlas.
“…y tantísimaaaaaa gente en las calles.”


(Mejor en pantalla completa)


Dos Gardenias
(Música y letra. - Babelain)

En un prado verde dos gardenias para ti
Suenan las tormentas a lo lejos
Son los viejos tiempos de buhardilla y de coñac
Luz de luna por la claraboya

Un pijama en una percha
Y tantísima gente en las calles

Sueños de colores en los parques de Madrid
Puesto de pulseras en el Rastro
Tardes de despegue noches para aterrizar
Anulando a las tristes mañanas

Un zapateado a tiempo
Y tantísima gente en las calles

En un prado verde dos gardenias para ti
Huyen dos amantes para siempre
Los poemas llenos de palabras sin pulir
Frescos e inocentes como flores

Escuchamos a los dioses
Y tantísima gente en las calles

Cines, bares, teatros, no había tiempo que perder
“Dormir es solo para tipejos” *
Luces de Bohemia, Malasaña, Monteleón
Queso de tetilla con Ribeiro

La vecina hace su guiso
Y tantísima gente en las calles

En un prado verde dos gardenias para ti
Solo queda el eco del silencio
En la encrucijada una duda “aquí o allí”
Tomamos el camino del sur

El mundo sigue su marcha
Y tantísima gente en las calles

*Frase pronunciada por Richard Widmark  en una película de cine negro.

Babelain. Haikus Endémicos.

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Estos Haikus son solo una muestra de la colección de poemillas al estilo de los haikus japoneses clásicos de cinco, siete y cinco silabas sin rima. Solo que, a mi estilo, es decir, sin pies ni cabeza (aparentemente, claro). ¡Qué cada palo aguante su vela! En el mejor de los sentidos. ¡Qué me gusta esta frasecita!
De esa colección de haikus que tengo guardada, algunos han salido en una revistilla que estamos haciendo,  con ilustraciones de Mavi y de mi hermano Carlos, y textos y fotos de un servidor. Las digitalizaremos y las publicaremos en el blog proximamente. 

Pero, a lo que vamos, aquí, las fotos antiguas en blanco y negro donde aparecemos Mavi y yo, son de mi amigo Antonio Ruiz, antiguo compañero de los tiempos de Malasaña, en los primeros 70. La edición y el resto de fotos son de cosecha propia, y eso se nota enseguida por el estilo chapucero característico, pero eso es lo que hay. Y la música, pues eso, en la línea habitual en la que me he metido últimamente, utilizando hasta un sintetizador micro Korg, entre otras lindezas. (¿Quien me iba a decir a mí al principio de los años 70 que me iba a meter en estos berenjenales?). Uno aprovecha el confinamiento de la manera que le parece mejor, dentro de sus posibilidades. Ah, y Mavi se apunta a un bombardeo. En esta ocasión, cantando. La acompaño en el último haiku.


HAIKUS ENDÉMICOS
I
Ardor Cobarde
Divorcio Sinfónico
Patria Cósmica

II
Bala Escéptica
Catástrofe Híspida
Juez Inocente

III
Eco Irónico
Emoción Atlética
Átomo Feliz

IV
Escama Hirsuta
Artilugio Cándido
Branquia Elegante

(Mejor en pantalla completa)

Estado de Ánimo

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Mientras dure el Estado de Alerta decretado hace unos días, sería conveniente seguir algunos consejos o recomendaciones, para que no se nos vaya de la mano el:

Estado de Ánimo

En estos días de confinamiento se pueden contemplar los siguientes Estados de Ánimo, entre otros:

1.            Estado de Abstracción. Es el que propone una nueva realidad distinta a la natural. Este estado es uno de los más recomendables para estos días. ¡Qué se metan su Realidad en el Teatro de Variedades!, parafraseando a Arthur Cravan. Se propone un juego de máscaras. Por ejemplo: Máscara de Cadáver Insumiso, de Nobleza Hipócrita, de Farsante Parpadeo, de Otorgar Conjuros, de Lujuria Heroica, de Constelación Hipnótica, de Víctima Contradictoria… Ósea, que nada es lo que parece, como siempre.

2.            Estado de Entusiasmo. Suele darse al principio de los confinamientos, cuando todavía no ha llegado la sangre al río. Este Estado no suele durar más de dos semanas (sin ingerir algún tipo de droga, legal o ilegal). A algunos les da por creerse que tienen controlado el asunto. Craso error. Se recomienda ver películas como “Atila le rasca las ingles a los Hunos y… a los Otros”, o “Hitler separando las aguas del Mar Rojo”, o “El Día del Orgullo Gay en Saturno”, que empieza con Abas… ¿cuál? montado a caballo, en tanga, encabezando el Desfile. Como estas películas no existen, habría que rodarlas. ¿Alguien se apunta?
Después de eso, uno se queda en un estado que podría definirse como:

3.            Estado Paradójico. Se alcanza este Estado a partir de la segunda semana de encierro. Se empieza diciendo chorradas como Seamos realistas, pidamos lo imposible. Algunos, los más atrevidos, cambian su rol habitual por otro más… Por ejemplo, un Notario disfrazado de Groucho Marx, o un Ultra leyendo La importancia de llamarse Ernesto … Vamos, sentirse libre estando encerrado. Esa es la paradoja. No dura mucho tiempo. Empiezan a escasear los cocodrilos en las bañeras. A las sandías les salen patas y corretean por el pasillo.  Hay quien se pone a buscar por los cajones el Kempis que le regalaron en su primera comunión. Pero, enseguida aparece otro Estado que estaba agazapado esperando su ocasión.

4.            Estado Utópico. En una primera acepción: Plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía.
Aunque la acepción válida, en estos casos, es la segunda: Proyecto, deseo o plan ideal, atrayente y beneficioso, generalmente para la comunidad, que es muy improbable que suceda o que en el momento de su formulación es irrealizable. Y en esas estamos. Cuando nos damos cuenta de que el Estado Utópico es inviable estando confinados, nos sobreviene, primero, la euforia, (ese estado del ánimo propenso al optimismo que, como fenómeno patológico, se observa en algunas intoxicaciones y enfermedades del sistema nervioso), después hace su aparición la gesticulación irrefrenable, la verborrea incontenible y al final llega el:

5.            Estado Apocalíptico. Llegando a este punto, los más beneficiados son los fabricantes de trompetas de cuerno de carnero. Todo quisqui se compra una por internet, sin gastos de envío. Se reciben en veinticuatro horas. Ya no son solo siete sacerdotes soplando sus trompetas para derribar el muro de Jericó. Se han contabilizado más de siete millones de individuos que, tras un corto cursillo de aprendizaje, hacen sonar su instrumento al unísono, como los ángeles.  Se forma tal algarabía que los muros de Jericó se levantan de nuevo por arte de birlibirloque y … Debemos aclarar que este Estado no es en absoluto conveniente para nadie, excepto para los fabricantes de trompetas de cuerno de carnero. ¡Un poco de contención, por favor!

Mavi:
Voz

Babelain:
Texto, Fotos, Vídeo y Música

Mejor en pantalla completa

Babelain. La vida pasa, pesa, pisa, posa...

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La vida pasa
La vida pesa
La vida pisa
La vida posa
Pero… ¿por qué no pusa la vida?

Parece ser que la frase original es del poeta visual Felipe Boso. La tomo prestada ahora para ponerle título a este instrumental. 
Me regalaron por “Reyes” una guitarra clásica (la que tenía era muy mala y estaba hecha una pena) y esta es la primera vez que la utilizo en una grabación. Claro, con las típicas pistas pasadas al revés, guitarras con efectos especiales y toda la pesca habitual.  Las fotos están editadas a mi "estilo", de aquella manera. Lo siento por los verdaderos fotógrafos.
Ya aproveché la frasecita de La vida... en un post antiguo:

http://totovaca.blogspot.com/2011/02/la-vida.html#comment-form

Se recomienda verlo en pantalla completa.




Babelain. Por fin un sofa.

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Tengo más cara que espalda. Me he metido en este berenjenal sin tener ni la más remota idea de música electrónica, o lo que sea esto que me ha salido. Ahí queda eso. Yo me lo he pasado muy bien. Para digerirlo un poco podéis ir echándole un vistazo a las fotos, que siempre viene bien un poco de cotilleo. Lo del título… en otra ocasión.



https://mega.nz/#!EhljWDgT!sZaDCFDQb6gBVVOOT2bYGWwEhzZM-hgQrT9IhEO3Slo

Babelain. Contubernio Esdrújulo.

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Acabo de grabar este instrumental que podría servir para un corto cortísimo (2'19) si alguien quisiera rodarlo. Mi amigo Napi está desaparecido. Veremos si aparece con este reclamo. De momento lo utilizo para acompañar unas fotillos que tenía guardadas para publicarlas en el blog.



Link del instrumental:
https://mega.nz/#!0t0TwIgQ!e2ojJ3aG-ma0wn7oavxkz0eCqG00huvkbMT0C_MFGCA

Écfrasis

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Veintinueve de julio

Écfrasis
Maniquíes en el jardín
con macetas por cabezas
viviendo su irrealidad
testigos de cuanto ocurre
veinticuatro horas al día
despojados de su yo
desnudos y sin deseos
ajenos a las tragedias

Inquilinos clandestinos
que no se equivocan nunca
hieráticos y distantes
ni preguntan ni responden
aguantando inclemencias
los mordiscos de la noche
el infierno al mediodía

Con el cuerpo en dos mitades
vegetal de cuello arriba
mineral de cuello abajo
monigotes de piel blanca
que a nada le buscan sentido
ni a los témpanos astrales
de las noches angustiosas
ni a un alud de pájaros
que equivocaron su rumbo

Si oyen gritos líquidos
en su demencial desnudez
como carecen de sangre
permanecen inocentes
y el paisaje se apacigua
aunque parezca siniestro

No saben lo que es llorar
y les vendría bien descubrir
que una eclosión de lágrimas
es bálsamo del firmamento
tempestad de terciopelo
y acerca el sueño a la muerte



01 Video. Safari Fotográfico Napi/Bab

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01 Video. Safari Fotográfico  Napi/Bab

Primer Vídeo Safari Fotográfico en colaboración Napi/Bab. En esta ocasión se utiliza de banda sonora el instrumental "Coro 128" (basado en el "Coro 127" ya publicado en el blog), y "Epílogo", de "Pequeñas piezas para arropar poemas", también publicado aquí en su momento. Tenemos preparados  dos más de fotos y otro con ilustraciones de Mavi. Cada cosa a su tiempo.




Su maniobra preferida

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Treinta y uno de mayo

Su maniobra preferida

                Era su segunda cita con aquél hombre tan interesante. Había pasado un mes de su primer encuentro y nada más verle le espetó: «¡¡¡Hemos germinado!!!». Él entendió terminado en vez de germinado, se le cruzaron los cables y procedió a aplicarle la maniobra preferida en estos casos, su ya legendaria extrangulación precoz. En la cárcel le dió por hacer calceta, para evadirse de las patrañas que inventaban sobre él los otros reclusos. Nunca hubiera sido un buen padre.

SAFARI








Babelain. Aperitivo. Rarezas.

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(El cuervo se apuntó al aperitivo en el jardín)

Aperitivo. Del CD de Babelain “Dulce Decadencia”. Se quedó fuera del Gran Reserva de Instrumentales y me dio un poco de pena. También fue seleccionado por mi amigo Napi para el Sin Palabras vol. 2. Esta versión actual tiene algunos retoques añadidos.




https://mega.nz/#!Yh80zIbI!19hHrMzHOen5_E760WFQ_u6F4HO_aXm9YOOeFQJBcak







Obertura (Con Pepe Agüera)

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Pepe Agüera, de frente, con su Gibson. Un servidor, de espaldas, con su (mi) Fender.
A los controles, Elías, hermano de Pepe. Fiesta en el jardín, a principios de los años 70.

Obertura. (Con Pepe Agüera)

Copio y pego el comentario que escribí a petición de mi amigo Napi para el CD "Babelain. Sin Palabras. Copia Pirata" ,que publicó en su blog https://elcieloyeldedo.blogspot.com.es/search?q=Sin+palabras

"Pepe era muy hábil transformando juegos de acordes de otros,  y muy buen guitarrista, con un sentido especial. El tema del punteo alegre y rápido tan bonito que se repite al final es el que aportó Pepe. El tema tocado con flauta en la obertura es el "Doctor Doctor" en versión muy particular;  un homenaje a los Who, un grupo que nos gustaba mucho a los dos, incluso Pepe se compró una Reickenbacker como la de Townsend. El resto en la obertura son composiciones mías, sencillas, incluso una con aires orientales; el primer tema con flauta era una canción que compuse para un sobrino mío "Balada de Coque".
Fuimos metiendo los temas con calzador; grabados de un tirón en el famoso magnetofono Philips de cinta, con el micro doble del mismo aparato. Los golpes que se oyen son porque dejaba la flauta en la mesa donde estaba el micro, para cambiarla por la guitarra, y viceversa. También suenan golpes de pié y algunas voces por ahí".

Pepe era un amigo de los tiempos del Instituto en Ceuta. Luego nos volvimos a reunir en Madrid a finales de los 60 principio de los años 70, y tocábamos por las calles. Más tarde nos volvimos a encontrar aquí en el pueblo y grabamos algunas cosillas. Esta “Obertura” es la que mejor se conserva de lo poco que grabamos juntos. Murió hace unos años. Sirva esta entrada de pequeño homenaje a mi amigo de la adolescencia.




https://mega.nz/#!0stiUbKK!C2Ww0WoY8Cx-bm7Micue0heKVLnav_ErBcBDQdI7ggU



Pepe Agüera, Fernando "El Loco" (que no participa en esta grabación) y un servidor. Año 69 ó 70. Madrid.

CalenDiario. 9 de julio. Equis y Cero.

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Equis y Cero
Cero y Equis
(21.07.17)

Equis y Cero ya solo aspiraban a llevar una vida a-p-a-c-i-b-l-e en su casita de campo.

Los días discurrían con normalidad, aunque a veces surgía algún roce, y en otras ocasiones le sobrevenían, alternativamente, retazos de plenitud. Rara vez estos retazos se presentaban conjuntamente. De cualquier forma, los retazos o los roces los distraían de la vida apacible soñada por ambos.

A Cero le sobraba sobriedad, sentido del ridículo y vergüenza ajena. Nunca sería invisible.
Equis acumulaba empatía hacia el peligro y le traía al pairo el valor material de las cosas, no así el sentimental.

Los privilegios se los repartían a partes iguales.

Arrastraron cuidadosamente a sus personajes durante un tiempo, pero poco a poco los fueron desnudando. Quitándoles lastre. Ahora eran más livianos, pero, por contra, más peligrosos y directos.

Equis se hablaba a si misma en voz baja y abría el paraguas cuando había pasado la tormenta.
Cero escribía en la corteza de los árboles letras que primero se avergonzaban de sí mismas y luego se congelaban.

El futuro, que siempre estaba a la vuelta de la esquina pero nunca llegaba, era un enigma para ambos. Hacían cábalas, aunque a veces no las comentaban entre ellos. La incógnita pesaba y disimulaban dando paseos a la orilla del mar.

Después de que algunas palabras se equivocaran de frase, venía una tregua.

Equis tenía las manos heladas de restaurar vírgenes.

Cero asume al fin, que con el tiempo, algunos milagros perdieron su brillo..

Abstraídos en la noche veían dos lunas distintas.

Las sombras se movían con el viento. Pronto llovería en la oscuridad.

Por las rendijas del amanecer algún sueño se colaba. Comenzaban las apuestas.

Y el día iniciaba su curva con todos los pájaros suspendidos ya en el aire.

Babelain. Rarezas. Música para Tabernas y Tabernáculos.

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En el año 2009 mi amigo Paco Cumpián me dejó un Harmonium de la India, de esos que con una mano se le da al fuelle y con la otra se tocan las teclas.


Yo tenía unas tablas indias que me había enviado desde la India  mi amigo Pepe el Gitano. hacía ya tiempo.

Y con instrumentos de mi arsenal privado: Pandereta, Címbalos, Vioín (tocado con púa) etc...




... me puse a ver qué salía. Y salió esto. Este instrumental formó parte del CD “La Jungla”, con el que inauguramos el blog y que sirvió de música de “ambiente” para la exposición del escultor y amigo Robert Harding.




https://mega.nz/#!Ql0CUJaR!TXPm0SDBSlAG1_LLWuO9qSVi3uocvuUDP48LHBsl2xU


Babelain. Gran Reserva "Instrumentales". 8 años de Toto Vaca.

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Hoy, 26 de octubre, cumplimos ocho años con este blog. Os dejo con el comentario de Rick  http://eltugurioderick.blogspot.com.es/ para este Gran Reserva "Instrumentales":


"El Señor Babelain, más conocido entre sus fans como Bab, tiene en su extenso repertorio muchas piezas instrumentales; lo cual es lógico, porque para muchos de nosotros -y supongo que para él también- la voz es un simple instrumento más, que se puede usar o no a conveniencia del músico. Y aquí nos trae una selección revisada y “remasterizada”, como él dice, de algunas de esas piezas que ha reunido bajo una presentación lujosa y muy cuidada, como es su costumbre (hay en concreto un juego de fotografías en las que se cita a “Bab El Ain and His Magic Garden Arkestra”, que me recuerda un cruce entre el “Sargent Pepper’s y la prestancia del fabuloso Daevid Allen). Da gusto, en los tiempos que corren, tener delante una mezcla tan agradable de envoltorio y contenido, en un total de dieciséis canciones que son estas:


Leche merengada: El arranque tiene un juego de percusión con aire caribeño que se convierte en funky con la entrada del bajo, y de pronto surge el sonido de un órgano que recuerda al Hammond de los Booker T & The MG’s; pero cuando ya creemos estar en un night club de los 60, llegan esas cuerdas tan eléctricas como vaporosas, casi hawaianas, que son el sello más reconocible de la escuela Bab y que se quedan protagonizando la pieza. Y todo esto, en dos minutos y medio: sorprendente. Sabe a poco.

Paseíto después de la lluvia: Aunque la utilidad de este breve ejercicio de estilo, de tan solo un minuto, fue el acompañamiento musical a un poema de Lisi Prada, el dibujo de guitarra con la presencia fugaz de un platillo suena aquí como pensado para “restablecer la calma” después de la alegría con la que se inaugura esta recopilación, y recuerda el espíritu de la escuela minimalista de los años 70/80 (Vini Reilly sería buen ejemplo), buscando la máxima eficiencia con la mayor simpleza.

Larga espera, cita corta: Otra pieza creada para la función de “acompañante”, en este caso de un corto del director Rafatal. Pero también tiene espíritu propio: esas guitarras somnolientas, con esa pulsación que suena como desafinada, podrían recordar a una banda de surf víctima de algún tipo de desmayo, y el tono general resulta casi febril. Sí, tal vez esos ambientes pueden parecer insanos, ponzoñosos, pero tienen un gancho invisible que te atrapa. Como si la sombra de Link Wray anduviese cerca...

Esther: También esta tuvo una finalidad, que fue representar musicalmente la presencia sobrecogedora de “una” Esther como símbolo de la fatalidad. La estructura está muy marcada, aunque a su alrededor aletean esas notas de pedal como cuervos, que para Bab eran golondrinas. Da igual: seres alados. Y la percusión aumenta el tono general de dramatismo. A quien no lo recuerde o no lo haya visto, le recomiendo repasar la entrada en la que figuraba esta pieza dentro de un conjunto de imágenes y texto.

Cabalgando: “Compás 5/4”, dijo Bab, y algunos nos pusimos a elucubrar sobre posibles parecidos hasta que él mismo citó el “Take five” como inspiración; para los que no sabemos distinguir unos compases de otros, con ese ejemplo fue suficiente. Pero hay más cosas aquí: el ritmo es más lánguido, las guitarras suenan por momentos con ese aroma fronterizo que las hace tan cálidas, y la armónica le da un toque definitivo que lleva al conjunto hasta la categoría de posible banda sonora para un western.

J’suis d’accord: Las versiones son un modo eficaz de ejercitarse buscando nuevas posibilidades en los trabajos de otros. Por ejemplo, aquí tenemos una clásica de Françoise Hardy, aquella francesita cuya belleza -creo yo- superaba su categoría como cantante. Su cancioncilla se convierte aquí en una melodía que mantiene el espíritu de los 60 pero desde otra perspectiva: la banda de club con organista al frente que diseña la banda sonora del local. Es una recreación completa y muy atractiva.

Talk talk: Para la segunda versión de este recopilatorio Bab recurre a una clásica total del garaje, la canción señera de los Music Machine (de la que incluso tiene una versión cantada). He de reconocer que la original no es de mis preferidas en ese estilo; y tal vez sea por eso, pero resulta que prefiero esta versión, que enriquece el ritmo general, demasiado seco para mi gusto, y le da una perspectiva casi psicodélica con ese juego de guitarras y pedales que le añade matices y la hace menos repetitiva.

Flying: La última de las tres versiones incluidas aquí es un homenaje a los Beatles, lo cual implica, para cualquier músico, que hay ir con cuidado. Bab mantiene el “respeto debido”, como suele decirse; pero sin modificar la esencia ha sabido actualizar el sonido haciendo que nos resulte inmediatamente reconocible y al mismo tiempo con la frescura que da ese juego de guitarras, haciendo una curiosa mezcla entre su espíritu psicodélico original y una vaporosa influencia surfera.

Western tibetano: Sí, el título es un curioso contrasentido; pero tal vez por lo bien que encaja todo o porque ya vamos sugestionados, al final resulta creíble. La batería organiza la estructura con varios tipos de parches y platillos, luego llega el bajo y a partir de ahí probablemente la mayor parte del trabajo corre a cargo de los teclados, que mezclan sonidos orientales (con apariencia de cuerdas) con algunos fondos fugaces con mucha profundidad. Es una pieza muy trabajada, como de orfebrería.

Qué día el de aquella noche: Ya casi desde el principio se palpa, como en las tormentas, un ambiente eléctrico, denso. Sin embargo no estamos ante un esquema rockero simple: el sonido de esas cuerdas y el dominio de los pedales puede recordar a un cruce entre los ambientes que creaba Steve Hillage con la ejecución y el tipo de escalas que emplea Jeff Beck en gran parte de su carrera. Incluso hay tonos heavy pero con matices muy elaborados, en otra labor que ha debido de llevarle su tiempo.

Verano: Siguiendo con las piezas laboriosas, de muchas horas y días, también en esta hay un juego de esquemas que no se consigue a la primera. Bab dice que la concibió como un collage, un equilibrio entre contrastes, y creo que esa definición es la más ajustada. El protagonismo principal lo lleva el juego de guitarras en tonos distintos pero con un factor común, que es el sonido tan etéreo como acuoso que consigue con esa exhibición de digitaciones y pedales en una mixtura brillante.

¿Qué es esto, un huevo?: Aquí hay una gran variedad de percusiones, teclados y cuerdas. La base rítmica recuerda a una pieza funk, pero casi todos los instrumentos se convierten en solistas en algún momento de la pieza; las cuerdas a veces parecen voces, algún teclado recuerda a los venerables moog de los años 60, y el conjunto es tremendamente variado aunque en su esencia hay una línea melódica clara. Podría haber sido un single discotequero de aquellos tiempos.

Si entro en tus ojos: En esta pieza (que en origen era cantada) hay un espíritu “latino”, con ese acorde casi tradicional que va apoyado en algunos detalles de la percusión y a la que esas notas de cuerda con pedal añaden el efecto de pinceladas en un cuadro que nos trae una impresión de relajamiento, de calma. El conjunto suena apaciguado, muy de tarde veraniega.

Utungo Nyeusi: No sabemos qué significa ese título (si es que significa algo), pero por la fonética es fácil deducir que estamos ante una pieza de espíritu africano… más o menos. Las percusiones sí nos lo recuerdan, pero las cuerdas ya siguen su propio camino e incluso hay algunos detalles de teclados (en momentos con sonido de xilófono) que le dan un tono muy vivo. Hace juego con la definición estrambótica de la supuesta “banda” que la interpreta junto a él (Kouakou & Les Super Etoiles).
El velo de Maya: En su arranque puede parecer un funk con detalles que recuerdan al jazz rock de los años 70/80, y a continuación surgen ecos de cuerdas con tratamientos muy variados en un sonido general más lejano, de influencias psicodélicas. A mitad de camino hay un breve respiro, y luego una sucesión de cuerdas que cruzan sonidos y luego se apoyan en una magnífica escala de bajo como un transporte hacia el final de la pieza, de esas que cuanto más se escuchan más matices se descubren en ella.

Tertulia de estrellas y aerolitos: Cuando Bab dio a conocer esta “tertulia” por primera vez, el comentario que hizo Ficus (un veterano bloguero) fue que era “un instrumental etéreo, para dejarse llevar” y añadía que tal vez haya que vivir cerca del mar para sonar así. A mí el sonido de las guitarras también me parece acuático, marino; pero seguramente el espacio y el mar tienen sonidos comunes, y de eso va esta pequeña joyita que cierra una selección tan bien escogida como variada. Queremos más."


Bab El Ain and his Magic Garden Arkestra:

 (Fue complicado reunir a los miembros de la Arkestra para la sesión fotográfica, pero al final lo conseguimos)









Link con portadas y  fotos incluidas

https://mega.nz/#!8t9AzBjK!ftMI6oLZzzUpINMJ7vpVCbPKNchSo9rSVXAFYzLfAEQ