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¿Cuál era la pregunta?

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 Voz: Mavi. 

Texto, fotos y música: Babelain

Las fotos, exceptuando la primera que aparece en el vídeo (indebidamente editada, como las demás), que la tomé en una exposición en el CAC de Vélez Málaga de unas figuras del artista Paco Aguilar, son instantáneas de paredes, suelos, árboles, escaparates clausurados, etc., editadas de aquella manera. Que me perdonen los fotógrafos. La intención es buena, creo. El resultado...



 ¿Cuál era la pregunta?

 (Babelain)


Se cumplieron todas las expectativas

Aún resuena el dialogo de las bestias

abriendo surcos en la tierra árida

arrugándonos la piel con su insistencia

en cortarnos de nuevo el aliento

al doblar cualquier esquina del día

 

Detrás de cada ausencia, un ídolo

Detrás de cada visión, una excusa

Detrás de cada herencia, una sorpresa

Detrás de cada sentencia, un error

 

¡Un atajo!  ¡Un atajo!

¡No deshagáis las maletas!

¡El viaje continúa!

 

Es cuestión de recordar

Recordar cómo era antes

Descubrir al asesino

Al que zurce el destino

en este caos de luces mudas

en este mar de desvaríos

 

Descubrirnos a nosotros

tan perdidos en el espacio

que olvidamos nuestro juego

en los escombros del tiempo

A contrapié

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(Ilustraciones: Mavi)


 Amanecí a contrapié

convertido en huésped interno

de un homicida extranjero

con labios gruesos y rojos

dormitando bajo un árbol



Cuando llegó el medio día

transmuté en vampiro histérico

rodeado de doncellas

con sus metálicas risas

regresando hacia el futuro




Me esfumé al atardecer

Necesitaba una tregua

Descuartizar las tendencias

que perturban el destino

y nos llevan al delirio




Emergí a media noche

transformado en lo que soy

Con esa contradicción monótona

Con ese enigma natural

en busca del sueño eterno

 




El peso

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¿Cuánto pesa el mendigo?

Mientras el revolucionario

echa espuma por la boca

el mendigo es abducido

rodeado de adivinanzas

que prosperan en su entorno




¿Cuánto pesa el fantasma?

La joven desconocida jadea

sacudiendo el polvo a la tarde

mientras se crispan las moscas

chocando contra el cristal

en busca de su propia tumba


 

¿Cuánto pesa el astronauta?

Depende de donde se encuentre

y de lo que repita el loro

que siempre es revelador

Un loro nunca es arbitrario

para un astronauta ingrávido




¿Cuánto pesa el charcutero? 

Acariciando el lomo de un cisne

entra en una profunda tristeza

Intenta cazar mariposas

que huyen de su propio infierno

como mujeres desnudas


 


¿Cuánto pesa la bondad?

En ese sueño secreto

que circula entre los mirlos

un elfo se descongela

meciéndose en el columpio

de un corazón silvestre









La estrella está gritando.

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La estrella está gritando

(Careful With That Axe, Eugene)*

(Babelain)


¡Eugenio, ten cuidado con el hacha!

El hacha que penetra

hasta el corazón del misterio

El hacha de doble filo

el filo de la vida y el de la muerte


¡Eugenio, ten cuidado con el hacha!

El hacha, eje del universo

El hacha que acoge al rayo

La que hace saltar la chispa

La que no admite mentiras

La que monta en cólera

 

¡Eugenio, no hiciste caso a la estrella!

El hacha cayó desde cielo a la tierra

Ahora tu cabeza rueda colina abajo

y tu cuerpo chamuscado entre los árboles

Tu grito aún resuena en el valle

junto al grito de la estrella


* Título de una canción de Pink Floyd




Mavi está ocupada ilustrando otro de mis poemas. Así que he pillado algunas fotos en internet, y las he editado y fundido de aquella manera. Para salir del paso, vamos.

  

Las malas lenguas

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                                                             Ilustración: Mavi


Las malas lenguas

(Babelain) 

Versión oficial:

El esqueleto de un color (¿amarillo?)

hace planes para un futuro inmediato

Un animal joven que pasaba por allí

se acuerda de una flor negra

y se encabrita sin motivo aparente

Un escultor talla un beso en la roca

y no recuerda cuándo murió su amante

Un arquero anárquico tensa su arco

y dispara hacia el horizonte su única flecha

que se desintegra antes de alcanzar su objetivo

 

Versión boca a boca:

El esqueleto de un animal de color negro

besa la roca donde murió su amante

y el horizonte amarillo se desintegra

solo de pensar en ser alcanzado por una flecha

encabritada que no recuerda quien lanzó

y que fue esculpida por la amante de un escultor

según cuentan las malas lenguas


Dosis moderadas

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Dosis moderadas

 

Se desnudó y se ahogó

arrojándose a un lago

debido a las circunstancias

 

Circunstancias bien complejas

con sus dosis moderadas

de primaveras y otoños

de abanicos y nostalgias

de culpas y compromisos

de sombras y alevosía

de silencios entre gritos

de lunas llenas y nuevas

de jardines y escaleras…

 

Abrazada por las algas

bailando el último vals

en aguas de terciopelo

de sus labios ya morados

brotó una simple burbuja

con un último suspiro

que buscaba el cielo abierto

aunque ya fuera muy tarde

 

Ilustración: Mavi

 


Ritual instintivo. Eliezer, Mavi y Babelain.

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(Rojo sobre negro. Foto: Eliezer)

Nuestra amiga Eliezer, gran fotógrafa, vio nuestra entrada en el blog : (https://totovaca.blogspot.com/2020/05/babelain-dos-gardenias.html )
donde publicamos algunas fotos tomadas en un muro y luego editadas de aquella manera. Pues eso, que Eliezer se acordó de una serie de fotos que ella había tomado en su día de las quillas de las barcas. Nos las enseñó y, enseguida se nos ocurrió publicarlas acompañadas por un poema que escribí en mayo, y que recita Mavi. Le pedimos una presentación para publicarlas en el blog.

Aquí la tenéis:

Con la idea de encontrar la hoja de ruta del pescador me fui con la caja oscura a dejarme impresionar por las huellas que la mar y el rocaje marcaban en la quilla de las barcas.
Aquel mapa de lo acontecido durante las largas madrugadas de pesca me contaba historias de algas, arrastres, mareas, amarras, lenguas baj0 la luna…. Ese bello territorio que deja el paso del tiempo y el desgaste.
Descubrí que los rascacielos de Nueva York habitaban bajo el mar, los anocheceres de las estampas japonesas, la maraña de hilos que me desvela y el pájaro loco.
La barca duerme a salvo en la plácida orilla junto al mar.
Me gusta ensimismarme con lo pequeño.

Eliezer



Treinta de mayo


Ritual instintivo
José L. Álvarez (Babelain)

Me siento Tritón soplando la caracola
por donde salen berridos de grillos
que ninguna ola obedece
en un mar cubierto de yedra
sobre el que se podría caminar

Reacciono ante la catarata excéntrica
(que cae sobre nuestras cabezas)
con pensamientos verticales
que, hacia arriba, se pierden en el espacio
y, hacia abajo, enraízan en la tierra roja y espesa

Luego me calmo y bostezo
siguiendo un ritual instintivo
que disuelve el fulgor inicial

Los dioses ficticios y crueles se evaporan
Desaparecen del cielo las estrellas fugaces
Arde el misterio con llamas esbeltas
Ese fuego se desangra. La sangre se hiela
El hielo se derrite y bebo ese líquido
sentado en una piedra muy cerca del río
Aún es hoy. Aún no ha llegado la noche
Esa muralla oscura que espera en silencio



Babelain. Haikus Endémicos.

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Estos Haikus son solo una muestra de la colección de poemillas al estilo de los haikus japoneses clásicos de cinco, siete y cinco silabas sin rima. Solo que, a mi estilo, es decir, sin pies ni cabeza (aparentemente, claro). ¡Qué cada palo aguante su vela! En el mejor de los sentidos. ¡Qué me gusta esta frasecita!
De esa colección de haikus que tengo guardada, algunos han salido en una revistilla que estamos haciendo,  con ilustraciones de Mavi y de mi hermano Carlos, y textos y fotos de un servidor. Las digitalizaremos y las publicaremos en el blog proximamente. 

Pero, a lo que vamos, aquí, las fotos antiguas en blanco y negro donde aparecemos Mavi y yo, son de mi amigo Antonio Ruiz, antiguo compañero de los tiempos de Malasaña, en los primeros 70. La edición y el resto de fotos son de cosecha propia, y eso se nota enseguida por el estilo chapucero característico, pero eso es lo que hay. Y la música, pues eso, en la línea habitual en la que me he metido últimamente, utilizando hasta un sintetizador micro Korg, entre otras lindezas. (¿Quien me iba a decir a mí al principio de los años 70 que me iba a meter en estos berenjenales?). Uno aprovecha el confinamiento de la manera que le parece mejor, dentro de sus posibilidades. Ah, y Mavi se apunta a un bombardeo. En esta ocasión, cantando. La acompaño en el último haiku.


HAIKUS ENDÉMICOS
I
Ardor Cobarde
Divorcio Sinfónico
Patria Cósmica

II
Bala Escéptica
Catástrofe Híspida
Juez Inocente

III
Eco Irónico
Emoción Atlética
Átomo Feliz

IV
Escama Hirsuta
Artilugio Cándido
Branquia Elegante

(Mejor en pantalla completa)

Estado de Ánimo

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Mientras dure el Estado de Alerta decretado hace unos días, sería conveniente seguir algunos consejos o recomendaciones, para que no se nos vaya de la mano el:

Estado de Ánimo

En estos días de confinamiento se pueden contemplar los siguientes Estados de Ánimo, entre otros:

1.            Estado de Abstracción. Es el que propone una nueva realidad distinta a la natural. Este estado es uno de los más recomendables para estos días. ¡Qué se metan su Realidad en el Teatro de Variedades!, parafraseando a Arthur Cravan. Se propone un juego de máscaras. Por ejemplo: Máscara de Cadáver Insumiso, de Nobleza Hipócrita, de Farsante Parpadeo, de Otorgar Conjuros, de Lujuria Heroica, de Constelación Hipnótica, de Víctima Contradictoria… Ósea, que nada es lo que parece, como siempre.

2.            Estado de Entusiasmo. Suele darse al principio de los confinamientos, cuando todavía no ha llegado la sangre al río. Este Estado no suele durar más de dos semanas (sin ingerir algún tipo de droga, legal o ilegal). A algunos les da por creerse que tienen controlado el asunto. Craso error. Se recomienda ver películas como “Atila le rasca las ingles a los Hunos y… a los Otros”, o “Hitler separando las aguas del Mar Rojo”, o “El Día del Orgullo Gay en Saturno”, que empieza con Abas… ¿cuál? montado a caballo, en tanga, encabezando el Desfile. Como estas películas no existen, habría que rodarlas. ¿Alguien se apunta?
Después de eso, uno se queda en un estado que podría definirse como:

3.            Estado Paradójico. Se alcanza este Estado a partir de la segunda semana de encierro. Se empieza diciendo chorradas como Seamos realistas, pidamos lo imposible. Algunos, los más atrevidos, cambian su rol habitual por otro más… Por ejemplo, un Notario disfrazado de Groucho Marx, o un Ultra leyendo La importancia de llamarse Ernesto … Vamos, sentirse libre estando encerrado. Esa es la paradoja. No dura mucho tiempo. Empiezan a escasear los cocodrilos en las bañeras. A las sandías les salen patas y corretean por el pasillo.  Hay quien se pone a buscar por los cajones el Kempis que le regalaron en su primera comunión. Pero, enseguida aparece otro Estado que estaba agazapado esperando su ocasión.

4.            Estado Utópico. En una primera acepción: Plan o sistema ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía.
Aunque la acepción válida, en estos casos, es la segunda: Proyecto, deseo o plan ideal, atrayente y beneficioso, generalmente para la comunidad, que es muy improbable que suceda o que en el momento de su formulación es irrealizable. Y en esas estamos. Cuando nos damos cuenta de que el Estado Utópico es inviable estando confinados, nos sobreviene, primero, la euforia, (ese estado del ánimo propenso al optimismo que, como fenómeno patológico, se observa en algunas intoxicaciones y enfermedades del sistema nervioso), después hace su aparición la gesticulación irrefrenable, la verborrea incontenible y al final llega el:

5.            Estado Apocalíptico. Llegando a este punto, los más beneficiados son los fabricantes de trompetas de cuerno de carnero. Todo quisqui se compra una por internet, sin gastos de envío. Se reciben en veinticuatro horas. Ya no son solo siete sacerdotes soplando sus trompetas para derribar el muro de Jericó. Se han contabilizado más de siete millones de individuos que, tras un corto cursillo de aprendizaje, hacen sonar su instrumento al unísono, como los ángeles.  Se forma tal algarabía que los muros de Jericó se levantan de nuevo por arte de birlibirloque y … Debemos aclarar que este Estado no es en absoluto conveniente para nadie, excepto para los fabricantes de trompetas de cuerno de carnero. ¡Un poco de contención, por favor!

Mavi:
Voz

Babelain:
Texto, Fotos, Vídeo y Música

Mejor en pantalla completa

Babelain. Y ahora, ¿qué?

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Cuatro de abril (Confinamiento)

Y ahora, ¿qué?

(Canción)
(Letra y música: Babelain)

Ahora que el horizonte
Ha desaparecido
En este atardecer
De color violeta

Ahora que no pasan trenes
Y las dimensiones menguan
Ahora, ¿qué?
Ahora, ¿qué?
Ahora, ¿qué?

Suenan las campanas
En las plazas vacías
Y el sol cae en la tarde
Sobre el silencio

Se puede engañar al tiempo
Solo durante un rato
Y después, ¿qué?
Y después, ¿qué?

Ahora que el río pasa
Lamiendo solo una orilla
Como un espejismo nocturno
Sin estrellas

Ahora que toda herencia
Se convierte en una herida
Ahora, ¿qué?
Ahora, ¿qué?
Ahora, ¿qué?

Suenan las campanas
En las plazas vacías
Y el sol cae en la tarde
Sobre el silencio

Se puede engañar al tiempo
Solo durante un rato
Y después, ¿qué?
Y después, ¿qué?


Babelain. Estado de Alerta en Toto Vaca. Quédate en casa.

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¡¡¡¡QUÉDATE EN CASA!!!!



Estado de alerta

-         Quedan confiscados todos los sistemas nerviosos y las boinas.

-          Las sombras chinescas sobrenaturales (y las corrientes) deben permanecer en sus domicilios.

-          Se cierran los agujeros negros por un tiempo indefinido.

-          Queda abolida la risa tonta (y la floja) hasta nuevo aviso. No es broma.

-          Solo los cisnes negros tienen permiso para entrar y salir de los laberintos.

-          Nadie, salvo algún piloto célibe, podrá disfrazarse de Li Po.

-          Prohibido aplicar almidón a las camisas de los cadáveres recientes.

-         Si hace frio: hay que abrigarse. Si hace calor: desabrigarse. No acudir a urgencias si no  entienden estos requisitos básicos. Hay que permanecer encerrado y pedir consejo telefónicamente a alguna suegra italiana o consejera matrimonial del País Vasco.

-          Todas las gaitas deben ser arrojadas a un pozo. El que le pille más cercano a su domicilio. Pero   esta actividad debe ser nocturna y sin que nadie se percate. Y menos los gallegos.

-         Quedan abolidas las opiniones. Sean del tipo que sean. Y no te digo nada de las elegantes. En   boca cerrada no entran moscas.

-         Los zombis no existen. Solo ha sido una pesadilla, mujer.

-        Nada de rumores, nada de murmuraciones, nada de aquí te espero comiendo huevos…

-       Los muertos recientes deben permanecer en sus tumbas todo el rato. No se harán excepciones. Con los más antiguos se hará la vista gorda.

-       Los vivos deberán apretarse el cinturón, como siempre, pero un poco más arriba, hacia la zona del cuello.

-      Solo los ángeles y los cosmonautas afganos podrán mostrar tristeza. Aunque deberá ser
     pasajera.

-       Las estrellas fugaces deberán tener un visado especial del Visir del Imperio Otomano para poder  circular por el firmamento.

-        Nadie estará exento de padecer aerofagia salvo los agnósticos negros y los poetas zurdos.

-         Serán requisados los espejos que ignoren el infinito. Y los que hagan propaganda de lo eterno. Se está formando, urgentemente, al personal especializado para poder detectarlos.

-         Si alguien se ensimisma demasiado, el que esté más cerca tiene la obligación de ofrecerle unas croquetas de bacalao noruego; a ver si le pueden sacar de ese trance.


Babelain
14 de marzo de 2020


 https://mega.nz/#!kgkVXQgY!rXpw_hcwvIVbQR_eoWcwmZnTQTOiLoEj4Xa32P_iZKM




Inercia inocente

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Ilustración: Mavi

Inercia inocente

Que no nos engañen las apariencias
Alguien o algo ha usurpado el ritmo del universo
y canjeado por pavesas aquella herida enigmática
con alguna artimaña. No me preguntes quién o qué
Alguien o algo decide que la vida cambie en un punto
¿Quién lo invitó a la fiesta?

El bosque estaba encantado

Siguiendo la inercia del ignorante
el camino se bifurca entre
el de los naufragios heroicos
o el de sueños sin cicatrices
Entre el de horizontes trasparentes
o el de volver al momento del nacimiento

¿Cuándo fue el último baile?

El viento derribó el nido
No hubo víctimas. Ya estaba vacío
Aquél remolino vigorizó al árbol
Pronto vendrán nuevos inquilinos
buscando el paraíso entre sus ramas
junto al ahorcado que toca el violín
ajeno al paso del tiempo

Una mujer se abanica bajo ese árbol
que se encuentra en uno de esos caminos:
el de los naufragios heroicos
¿O era el de horizontes transparentes?
El ignorante, en su inocente inercia
esquivando a ese o eso que decide
encuentra a la mujer oyendo la música
que brota del violín del ahorcado
y se restablece de nuevo el ritmo del universo