Las fotos, exceptuando la primera que aparece en el vídeo (indebidamente editada, como las demás), que la tomé en una exposición en el CAC de Vélez
Málaga de unas figuras del artista Paco Aguilar, son instantáneas de paredes, suelos, árboles,
escaparates clausurados, etc., editadas de aquella manera. Que me perdonen los
fotógrafos. La intención es buena, creo. El resultado...
Mavi está ocupada ilustrando otro de mis poemas. Así que he pillado algunas fotos en internet, y las he editado y fundido de aquella manera. Para salir del paso, vamos.
donde publicamos algunas fotos tomadas en un muro y luego editadas de aquella manera. Pues eso, que Eliezer se acordó de una serie de fotos que ella había tomado en su día de las quillas de las barcas. Nos las enseñó y, enseguida se nos ocurrió publicarlas acompañadas por un poema que escribí en mayo, y que recita Mavi. Le pedimos una presentación para publicarlas en el blog.
Aquí la tenéis:
Con la idea de encontrar la hoja de ruta del pescador me fui con la caja oscura a dejarme impresionar por las huellas que la mar y el rocaje marcaban en la quilla de las barcas.
Aquel mapa de lo acontecido durante las largas madrugadas de pesca me contaba historias de algas, arrastres, mareas, amarras, lenguas baj0 la luna…. Ese bello territorio que deja el paso del tiempo y el desgaste.
Descubrí que los rascacielos de Nueva York habitaban bajo el mar, los anocheceres de las estampas japonesas, la maraña de hilos que me desvela y el pájaro loco.
La barca duerme a salvo en la plácida orilla junto al mar.
Me gusta ensimismarme con lo pequeño.
Eliezer
Treinta de
mayo
Ritual instintivo
José L. Álvarez (Babelain)
Me siento
Tritón soplando la caracola
por donde
salen berridos de grillos
que ninguna
ola obedece
en un mar
cubierto de yedra
sobre el que se
podría caminar
Reacciono
ante la catarata excéntrica
(que cae
sobre nuestras cabezas)
con
pensamientos verticales
que, hacia
arriba, se pierden en el espacio
y, hacia
abajo, enraízan en la tierra roja y espesa
Estos Haikus son solo una muestra
de la colección de poemillas al estilo de los haikus japoneses clásicos de
cinco, siete y cinco silabas sin rima. Solo que, a mi estilo, es decir, sin
pies ni cabeza (aparentemente, claro). ¡Qué cada palo aguante su vela! En el
mejor de los sentidos. ¡Qué me gusta esta frasecita!
De esa colección de haikus que tengo
guardada, algunos han salido en una revistilla que estamos haciendo, con
ilustraciones de Mavi y de mi hermano Carlos, y textos y fotos de un servidor. Las digitalizaremos y las publicaremos en el blog proximamente. Pero, a lo que vamos, aquí, las fotos antiguas en blanco y
negro donde aparecemos Mavi y yo, son de mi amigo Antonio Ruiz, antiguo
compañero de los tiempos de Malasaña, en los primeros 70. La edición y el
resto de fotos son de cosecha propia, y eso se nota enseguida por el estilo chapucero
característico, pero eso es lo que hay. Y la música, pues eso, en la línea habitual en la que me he
metido últimamente, utilizando hasta un sintetizador micro Korg, entre otras lindezas. (¿Quien me iba a decir a mí al principio de los años 70 que me iba a meter en estos berenjenales?). Uno aprovecha el confinamiento de la manera que le parece mejor, dentro
de sus posibilidades. Ah, y Mavi se apunta a un bombardeo. En esta ocasión,
cantando. La acompaño en el último haiku.
Mientras dure el Estado de Alerta decretado hace unos días,
sería conveniente seguir algunos consejos o recomendaciones, para que no se nos
vaya de la mano el:
Estado de Ánimo
En estos días de confinamiento se pueden contemplar los
siguientes Estados de Ánimo, entre otros:
1.Estado de Abstracción. Es el que propone una nueva realidad distinta a la natural. Este
estado es uno de los más recomendables para estos días. ¡Qué se metan su
Realidad en el Teatro de Variedades!, parafraseando a Arthur Cravan. Se propone
un juego de máscaras. Por ejemplo: Máscara de Cadáver Insumiso, de Nobleza
Hipócrita, de Farsante Parpadeo, de Otorgar Conjuros, de Lujuria Heroica, de
Constelación Hipnótica, de Víctima Contradictoria… Ósea, que nada es lo que
parece, como siempre.
2.Estado de Entusiasmo. Suele darse al principio de los
confinamientos, cuando todavía no ha llegado la sangre al río. Este Estado no
suele durar más de dos semanas (sin ingerir algún tipo de droga, legal o
ilegal). A algunos les da por creerse que tienen controlado el asunto. Craso
error. Se recomienda ver películas como “Atila le rasca las ingles a los Hunos
y… a los Otros”, o “Hitler separando las aguas del Mar Rojo”, o “El Día del
Orgullo Gay en Saturno”, que empieza con Abas… ¿cuál? montado a caballo, en
tanga, encabezando el Desfile. Como estas películas no existen, habría que
rodarlas. ¿Alguien se apunta?
Después de eso, uno se queda en
un estado que podría definirse como:
3.Estado Paradójico. Se alcanza este Estado a partir de la
segunda semana de encierro. Se empieza diciendo chorradas como Seamos realistas, pidamos lo imposible.
Algunos, los más atrevidos, cambian su rol habitual por otro más… Por ejemplo,
un Notario disfrazado de Groucho Marx, o un Ultra leyendo La importancia de
llamarse Ernesto … Vamos, sentirse libre estando encerrado. Esa es la paradoja.
No dura mucho tiempo. Empiezan a escasear los cocodrilos en las bañeras. A las
sandías les salen patas y corretean por el pasillo.Hay quien se pone a buscar por los cajones el
Kempis que le regalaron en su primera comunión. Pero, enseguida aparece otro
Estado que estaba agazapado esperando su ocasión.
4.Estado Utópico. En
una primera acepción: Plan o sistema
ideal de gobierno en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde
todo discurre sin conflictos y en armonía.
Aunque la acepción válida, en estos casos, es la segunda: Proyecto, deseo o plan ideal, atrayente y
beneficioso, generalmente para la comunidad, que es muy improbable que suceda o
que en el momento de su formulación es irrealizable. Y en esas estamos.
Cuando nos damos cuenta de que el Estado Utópico es inviable estando
confinados, nos sobreviene, primero, la euforia, (ese estado del ánimo propenso
al optimismo que, como fenómeno patológico, se observa en algunas intoxicaciones
y enfermedades del sistema nervioso), después hace su aparición la
gesticulación irrefrenable, la verborrea incontenible y al final llega el:
5.Estado Apocalíptico. Llegando a este punto, los más
beneficiados son los fabricantes de trompetas de cuerno de carnero. Todo
quisqui se compra una por internet, sin gastos de envío. Se reciben en
veinticuatro horas. Ya no son solo siete sacerdotes soplando sus trompetas para
derribar el muro de Jericó. Se han contabilizado más de siete millones de
individuos que, tras un corto cursillo de aprendizaje, hacen sonar su
instrumento al unísono, como los ángeles.Se forma tal algarabía que los muros de Jericó se levantan de nuevo por
arte de birlibirloque y … Debemos aclarar que este Estado no es en absoluto conveniente
para nadie, excepto para los fabricantes de trompetas de cuerno de carnero. ¡Un
poco de contención, por favor!
-Quedan confiscados todos los sistemas nerviosos
y las boinas.
-Las sombras chinescas sobrenaturales (y las
corrientes) deben permanecer en sus domicilios.
-Se cierran los agujeros negros por un tiempo
indefinido.
-Queda abolida la risa tonta (y la floja) hasta
nuevo aviso. No es broma.
-Solo los cisnes negros tienen permiso para entrar
y salir de los laberintos.
-Nadie, salvo algún piloto célibe, podrá
disfrazarse de Li Po.
-Prohibido aplicar almidón a las camisas de los
cadáveres recientes.
-Si hace frio: hay que abrigarse. Si hace calor:
desabrigarse. No acudir a urgencias si no entienden estos requisitos básicos.
Hay que permanecer encerrado y pedir consejo telefónicamente a alguna suegra
italiana o consejera matrimonial del País Vasco.
-Todas las gaitas deben ser arrojadas a un pozo.
El que le pille más cercano a su domicilio. Pero esta actividad debe ser
nocturna y sin que nadie se percate. Y menos los gallegos.
-Quedan abolidas las opiniones. Sean del tipo que
sean. Y no te digo nada de las elegantes. En boca cerrada no entran moscas.
-Los zombis no existen. Solo ha sido una
pesadilla, mujer.
-Nada de rumores, nada de murmuraciones, nada de
aquí te espero comiendo huevos…
-Los muertos recientes deben permanecer en sus
tumbas todo el rato. No se harán excepciones. Con los más antiguos se hará la
vista gorda.
-Los vivos deberán apretarse el cinturón, como
siempre, pero un poco más arriba, hacia la zona del cuello.
-Solo los ángeles y los cosmonautas afganos
podrán mostrar tristeza. Aunque deberá ser pasajera.
-Las estrellas fugaces deberán tener un visado
especial del Visir del Imperio Otomano para poder circular por el firmamento.
-Nadie estará exento de padecer aerofagia salvo
los agnósticos negros y los poetas zurdos.
-Serán requisados los espejos que ignoren el
infinito. Y los que hagan propaganda de lo eterno. Se está formando,
urgentemente, al personal especializado para poder detectarlos.
-Si alguien se ensimisma demasiado, el que esté
más cerca tiene la obligación de ofrecerle unas croquetas de bacalao noruego; a
ver si le pueden sacar de ese trance.
¿Y a dónde ir, fuera, decidme, cuando no llevas contigo la suma suficiente de delirio? Con esta frase de “Viaje al fin de la noche” del controvertido escritor L. F. Cèline, comenzamos este blog, pues eso, con una suma suficiente de delirio (espero que sea suficiente). Intentaremos publicar por aquí: Música, escritos, fotos, videos y lo que surja bajo el nombre de Babelain y colaboradores. Como siempre (ingenuo de mí) se esperan comentarios.