Haiku Endémico. Horóscopo Cóncavo. Safari.

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I

Haiku Endémico


Presencia Inútil

Asesino Abúlico


Cabeza Ajena

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II

Horóscopo Cóncavo


Encarnación Meliflua

Extremaunción Bemol

Improperio Caníbal

Utopía Preventiva

Arrebato Laxo

Transustanciación Manual

Look Filosófico

Musa Impávida

Silueta Exudada

Complot Hedonista

Astronomía Interior

Beatificación Forense

Infelicidad Cuántica

Pájaro Ilegítimo

Violín Íncubo

Zona Cadáver

Contubernio Parcial

Epopeya Hembra

Amanecer Hipócrita

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III

Safari


















Babelain. Gran Reserva IV

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Aquí terminamos con las canciones “originales” de Babelain salvadas de la quema en estos cuatro “Gran Reserva”. Muchas se han quedado fuera por distintos motivos. Puede que de vez en cuando recupere alguna. Seguiremos con un “Gran Reserva Instrumentales”, y si hay ganas, con versiones, que hay muchas (Kinks, Beatles, R. Stones, Remains, Dylan...)

Os dejo con la presentación de Rick para el Gran Reserva IV. La cláusula de rescisión del contrato como”presentador” es elevadísima; así que no intentéis quitármelo. Rick, como las madres, no hay más que hay uno. Su blog: http://eltugurioderick.blogspot.com.es/

Ahí va eso:

Gran Reserva IV

Érase una vez un músico llamado Babelain (al que llamaremos simplemente Bab porque ya hay confianza y nos conocemos todos) que un día decidió organizar su extenso catálogo de canciones, compuestas a lo largo de muchos años, y seleccionar sus mejores piezas en una colección que bautizó con el muy apropiado nombre de Gran Reserva. Esta selección se compone de cuatro volúmenes, de los cuales ya nos ha entregado los tres primeros:

Gran Reserva I     Aquí

Gran Reserva II    Aquí

Gran Reserva III  Aquí

Hoy se remata la colección con la llegada del cuarto y último volumen, que como siempre viene envuelto en una presentación lujosa, a la altura de su contenido y sin nada que envidiar a los diseños “oficiales” que se ven por ahí. Hay una tierna evocación a su época juvenil en esa fotografía amorosa en la que figura junto a Mavi, de la cual escuchamos su voz en algunas canciones (ojalá se prodigase más, pensamos algunos). Y estas son las canciones que ha seleccionado:

La señorita Fortuna: Buena elección, para comenzar. En parte porque se trata de una pieza con historia (su letra es de los primeros poemas de Bab, hace cuarenta años de eso; hubo una primera versión acompañada de cómic e incluso vídeo), pero además porque esta versión actualizada, con sus escalas de cuerdas tan vivas, te predispone a seguir escuchando; es una alegre manera de entrar en su mundo musical, tanto si ya se conoce como si es la primera vez.

Qué difícil: Esta vez el sonido de las cuerdas es mucho más vaporoso, organizando una especie de blues “blanco” apoyado por una armónica suave que acompaña al grupo como si no quisiese molestar. El resultado, en cierto modo, contradice una de las estrofas de la letra que afirma “Qué difícil es el arte sin artificio”; esta canción, tan aparentemente simple, demuestra lo contrario: el trabajo que ha llevado organizarla casi no se nota, y ese es el mérito de las cosas sencillas.

Interzona: Aquí la situación cambia mucho, comenzado por la letra (aunque en este caso haya habido ayuda del señor Burroughs); la tendencia al absurdo de Bab -un bromista literario- es muy marcada, pero a veces sabe hacerse inquietante. Y el estilo musical va a tono: las escalas y el sonido recuerdan a la escuela neoyorkina de los años 70/80; las guitarras más tensas que de costumbre, ese punteo con eco, ese ambiente general crea desasosiego. Y eso es también la vida.

Confesiones: La melancolía es un asunto recurrente tanto en los letristas como en los músicos, aunque en el caso de Bab conviene recordar lo dicho antes, ese estilo suyo de broma continua: si en una misma estrofa se nos dice que “navego a la deriva” y poco después “toco las castañuelas”, poco se puede añadir. Y sí, en esta canción hay castañuelas, e incluso un sonido que me recuerda a un flautín, con lo cual tenemos una mezcla muy “racial” que desdramatiza el contenido de la letra.

El tiempo, la muerte y el amor: Otra canción con historia. Bab también ha publicado libros de poesía, y la letra de esta es extracto de una de ellas. Por otra parte aquí lo tenemos acompañando a Mavi, cuya voz es la verdadera protagonista; no sé si ya la idea original para la canción fue buscar ese protagonismo, porque la base musical, rozando la languidez, le sienta muy bien y realza su estilo matizado, con personalidad, sin nada que envidiar a unas cuantas profesionales.


Ella puso un huevo: Dejando aparte la letra de coña que ya se puede uno suponer con ese título, la canción tiene un desarrollo muy agradable. Las guitarras que la abren tienen un vuelo muy americano, casi recuerdan el estilo country, para luego ir cogiendo cuerpo y orientarse más hacia una especie de folk pop con buen gancho melódico y apoyo de la batería discreto pero efectivo. Es una canción de categoría, de las que crecen cuanto más se escuchan.

La risa: Dice Bab que este es un homenaje a la risa de Mavi. Así que la canción es alegre, y por lo tanto es pop (aunque las guitarras recuerdan por momentos a Burning); desde las risas de la protagonista hasta ese “¿Y tú de qué te ries?” que exclama en un tono casi de la nueva ola, o esas guitarras y ese ritmo tan de los años 80. Ah, y el final de la canción, con esa nueva risa, doblada y con ecos, parece querer darle un último toque psicodélico al asunto. El conjunto resulta encantador.

Me siento raro: Esta canción lleva un ritmo muy negroide, entre rock y funky, con unos rasgueos de guitarras densos, vigorosos, que podrían haber sido ideados por Hendrix para acompañar a James Brown. Con ese estilo se mantiene una tensión permanente que sirve muy bien a una letra, densa pero irónica como siempre, que nos descubre grandes verdades sintetizadas, por ejemplo, en la frase central: “Y es que nunca nadie ha entendido nada”. Cierto.

Para qué buscar lejos si lo exótico está aquí: Y aquí hay más enjundia de la que se distingue a primera vista. El bajo hace una línea muy elegante para dar entrada a la voz, que en las primeras escuchas parece la protagonista principal; luego nos vamos fijando en la escueta pero vigorosa escala de la guitarra que remacha cada estrofa, y luego resulta que había un teclado detrás, y al final lo que tenemos es una pieza muy orgánica, con varias capas.

Dos caminos: En esta pieza sí que parece más evidente el protagonismo de la voz, porque hay un tono casi recitado que refuerza esa sensación. Las guitarras son suaves y generalmente van en rasgueos mientras que la percusión, también en segundo plano, se enriquece con unas maracas que refuerzan el tono casi aéreo de todo el conjunto. El resultado, teniendo en cuenta además la melancolía que nos transmite la letra, tiene un aire muy otoñal.

La Luna no tiene vello: Hay algunas piezas de Bab que me recuerdan a J.J. Cale porque a veces sus guitarras suenan con un aire parecido; y al principio pensé que esta era una de ellas, pero escuchando con más detenimiento ahora creo que hay más similitud con el Mark Knopfler en la primera época de Dire Straits (que para mí fue la mejor), incluso en la estructura de la canción. Aunque aquí hay una escala melódica cercana al folk, lo cual le da una nueva perspectiva a este tipo de sonido.

Poetas: El protagonismo le corresponde ahora a las voces y la letra. Mavi y Bab se reparten las estrofas para luego coincidir en el estribillo, a mayor gloria de André Bretón (que es un poeta muy suyo). El acompañamiento musical recuerda por momentos a la bossa nova; y aunque Bab suele utilizar una percusión muy suave, a veces surgen elementos exóticos que apoyan la sensación de suave languidez. Y por supuesto, siempre merodean esas guitarras “líquidas” tan suyas.

Tienes que recordarme que te recuerde: Esta vez las guitarras suenan con mayor presencia, son casi envolventes, y podrían recordar el estilo de las piezas surf de los primeros años 60 (incluso en las escalas). La melodía también suena cercana a las baladas del pop clásico, con lo cual el conjunto resulta entrañable y acogedor, a pesar de que al protagonista se le ve un poco dolorido (“Ya no quiero ni verte”). A saber qué perradas le habrá hecho la “contrincante”.

Vuelvo al sueño: La batería marca un ritmo tradicional, pero resulta lógico pensar que una canción sobre los sueños (o sea, surrealista) tendrá sorpresas. Y así es: la melodía, lánguida, va acompañada por unas guitarras medio desvaídas, de sonido extraño, supongo que tratado por varios pedales; hay teclados electrónicos, ecos, una suma de elementos irreales en los que incluso la voz tiene otro vuelo. Surrealismo o psicodelia, da igual: este tipo de canciones me encanta.

Sentado en el porche: Tarde o temprano tenía que surgir una guitarra al estilo Oklahoma, al estilo J. J. Cale, y aquí la tenemos dirigiendo el ritmo. Le cuadra el título, además; y la batería sigue el ritmo con disciplina, y el bajo la sigue a ella. Pero cada uno tiene su carácter: la voz de Bab y su melodía son más vivas y los arreglos, más complejos, con más juego de cuerdas, también afectan a esa voz, que suena un tanto lejana. El conjunto resulta de lo más interesante.

Tutaonana: Un cierre inesperado, pero de categoría. Nos encontramos ante una pieza de ritmo africano con lucimiento de percusiones y bajo, instrumentos de viento y cuerdas posiblemente mediterráneos que no sé distinguir, y la voz de Bab cantando en ¿suahili? (lo digo porque creo recordar que “tutaonana” significa algo así como “adiós” o “gracias” en ese idioma). Pero da igual: la pieza es magnífica, y nos deja con ganas de más. Lástima que la cosa termine justo aquí.

Aquí os podéis bajar cada uno de los CDs:



Babelain. Sentado en el porche. Tutaonana.

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8º y último single que completa el Gran Reserva IV. La portada ya la había utilizado en otra ocasión, pero editada de otra forma. 

1.- Sentado en el porche



Sentado en el porche
(Letra y música.- Babelain)

Estoy sentado en el porche/esperando a la eternidad
un indio me pregunta/por el camino de la verdad
Iba harto de hongos/casi no podía andar
le dije que descansara/que la verdad podía esperar

Yo ya no me fio/ de lo que dice el manual
de instrucciones para vivir/viene explicado fatal

Le invité a un tequila/y no se quiso sentar
se lo bebió de un trago/ y se puso a caminar
Le dije a voz en grito/que si encuentra a la verdad
que venga y me la presente/y así podremos charlar

Yo ya no me fio/ de lo que dice el manual
de instrucciones para vivir/viene explicado fatal

Al cabo de un tiempo/el indio volvió a pasar
mientras yo seguía esperando/a que llegara la eternidad
Le pregunté si había encontrado/lo que había ido a buscar
y me dijo que solo mentiras/ y ni rastro de la verdad

Yo ya no me fio/ de lo que dice el manual
de instrucciones para vivir/viene explicado fatal

Nos tomamos unos tequilas/y nos pusimos a charlar
salieron las estrellas/ y se pusieron a brillar
Pasamos un buen rato/y pudimos olvidar
tanta búsqueda y espera/de verdad y de eternidad.

Yo ya no me fio...

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2.- Tutaonana. En esta canción utilizo (entre otros instrumentos) el Zamar (ver nota abajo), crótalos, tambor africano y el violín tocado con púa para imitar al laúd árabe. 
Pude contar con Bruno y Mavi para que me hicieran  los coros en plan bereber.


Mi "Zamar" 
(Regalo de mi amigo Paco Cumpián)

BOWLES, PAUL (1991): “El Rif por su música”, en: Cabezas verdes manos azules, Madrid, Alfaguara.
"Lo que yo buscaba era el zamar, instrumento de doble caña coronado por unos cuernos de toro"
(Bowles, 1991:116), y que finalmente encontró en Segangan, poblado cercano a Nador”.

TUTAONANA
(Letra y música.- Babelain)
(Con el diccionario de swahili en la mano)

Jina lako nani (¿Como te llamas?
jina laguni...Imani (Me llamo Imani)

sisemi kiswahili (No hablo swahili)
kwa heri... kwa heri (adiós, adiós)

kwa heri hapana/tutaonana/tutaonana (adiós no, hasta luego)
tutaonana/tutaonana (hasta luego, hasta luego)

Habari gani, Imani? (Como estás, Imani?
Hivi hivi ...njema (así, así....bien)

Unaweza kusema kispanish ¿Hablas español)
hapana kwa heri (no, adiós)

kwa heri hapana/tutaonana/tutaonana (adiós no, hasta luego)
tutaonana/tutaonana (hasta luego, hasta luego)

Jina lako nani (¿Como te llamas?
jina laguni...Imani (Me llamo Imani)

sisemi kiswahili (No hablo swahili)
kwa heri... kwa heri (adiós, adiós)

kwa heri hapana/tutaonana/tutaonana (adiós no, hasta luego)
tutaonana/tutaonana (hasta luego, hasta luego)
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El suajili,también llamado swahili, suahelí o kiswahili, es una lengua africana hablada sobre todo en Tanzania y Kenia, y en zonas limítrofes de Uganda, Mozambique, República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi, Somalia y Zimbabue.

http://www14.zippyshare.com/v/iyYgHdQe/file.html




Contra todo pronóstico. Último Safari del año.

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Contra todo pronóstico

Tumbado boca arriba en la acera junto a un inmenso edificio, una especie de andamio de hierro, grande y pesado, con la base pintada de rojo y una X negra cae hacia mí a gran velocidad desde los últimos pisos. No tengo escapatoria. Voy a morir en breves segundos. Me invade un terror desconocido y muevo los brazos en aspas con desesperación. Enseguida, contra todo pronóstico, acepto que voy a morir inmediatamente. Incluso me digo a mí mismo algo así como “adiós, mundo cruel”. Me noto una gran erección. Cuando el fatal desenlace parece que va a tener lugar, en esa última décima de segundo, mi cuerpo se “desliza”... se “escurre”... “resbala”... se transporta fuera de esa escena. No llego a oír el terrible ruido del andamio de hierro al impactar sobre la acera.

Sigo tumbado boca arriba, pero ahora me encuentro en la gran Sala de Llegadas del Aeropuerto de Málaga. Es de noche. La sala está completamente vacía. La marea sube lentamente. El mar lo inunda todo, con parsimonia. La marea me lleva hacia la Sala de Salidas mientras floto “haciendo el muerto”...

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Último Safari del año













Feliz Año Nuevo
(Por si cuela)

Babelain. Tienes que recordarme que te recuerde. Vuelvo al sueño

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7º Single para el Gran Reserva IV. Paciencia, ya solo queda uno más. Luego vendrán los “instrumentales”. ¡Qué cruz! ¿Verdad?


La portada la he sacado de una foto de Man Ray, aunque la he retocado un pelín, para estropearla un poco, claro.


1.- Tienes que recordarme que te recuerde



Tienes que recordarme que te recuerde
(Letra y Música.- Babelain)

Cuando te vea de nuevo
y finja no recordarte
no te olvides recordarme
que ya no quiero ni verte

Yo me mostraré impasible
acercándome al absurdo
de no haberte visto antes
aunque parezca increíble

Tengo que recordarte que me recuerdes
que no todo el monte era “orgasmo”

Tienes que recordarme que te recuerde
que “lo nuestro” era solo un sarcasmo

Cuando me veas de nuevo
y finjas no haberme visto
sigue por tu camino
seguro que no es el mío

Yo me mostraré elegante
mirando hacia otro lado
como si no hubieras sido
mi más tenaz contrincante

Tengo que recordarte que me recuerdes
que no todo el monte era infierno

Tienes que recordarme que te recuerde
que “lo nuestro” casi era eterno.

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2.- Vuelvo al sueño




VUELVO AL SUEÑO
(Letra y música.- Babelain)

De madrugada
abandono los sueños
y entro en ese mundo tan real
veremos este día
hasta donde nos llevará

Hipnotizado
por el canto del Búho
paseo por el bosque de cristal
camino con cuidado
si no todo se romperá

La gente del bosque
va flotando por el aire
y canta melodías
que antes nadie
había escuchado
en esta vida
nunca jamás
nunca jamás
nunca jamás

Junto al río
por donde fluye la sangre
paro un rato para descansar
y alguien me cuenta un cuento
sobre la vida real

En el cuento
nadie parece contento
viven una vida tan real
que lo que todos quieren
es huir de la realidad

Aun sigo hipnotizado
por el canto del Búho
llego a casa muy cansado
y ya en la cama
me olvido
de ese cuento
y vuelvo al sueño
vuelvo al sueño
vuelvo al sueño
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http://www90.zippyshare.com/v/51LQKPW3/file.html

Resumiendo. Safari

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Resumiendo

Sábado. Temprano en la mañana. La chirimoya en el frutero. La toqué. Casi estaba en su punto. Desayunando oigo el sonido del oboe. Era algo de Bach. El plan de la mañana consistía en subir por un nuevo sendero que bordea La Cueva. El sol y la brisa cumplían su cometido. Equilibrio. A pesar de todo, algún escalofrío. Escalofrío equilibrado allí arriba. Bajamos entre pinos y volvemos a casa.

Documental: En un pueblecito de la provincia de Hainan (China), cuando la cámara se acerca de frente a una pareja de centenarios, ella busca la mano de su marido y la encuentra, sin dejar de mirar fijamente a la cámara. Estaban al otro lado del mundo. La cámara es la frontera. Nosotros, a este lado, comiendo una ensalada malagueña con huevo duro, aceitunas negras, patata y tomate.

A veces cuesta atravesar el túnel de la tarde. Leí no se donde que nada nos pertenece. Lo cual no deja de ser un alivio. ¿Habrá que pagar un precio por eso? Se fue yendo la luz sin apenas darnos cuenta. De pronto llegó la hora de robar algunas flores y morder la espuma en la orilla de la noche. Ya mañana, si acaso, nos comeremos la chirimoya.

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SAFARI NOVIEMBRE 20616



















(La mochila que llevaba a la espalda era del C.D. Málaga)