Y como no puedo resistir la tentación, os pongo una versión made in Babelain de un tema bastante extraño de The Beatles, el instrumental que aparecía en el Magical Mystery Tour: "Flying". Como si no tuvieran montones de magníficas canciones los Beatles, voy y me pongo a versionear un instrumental perdido por ahí y que poca gente recuerda, pero uno es así de friki.
1ª Voz.- Si eres muy iluso te
puedes ilusionar con esa ilusión. ¡Al loro!
2ª Voz.- Lo heredas todo, lo
bueno y lo malo. Así que ¡cuidadito!
3ª Voz.- Al carajo, joder.
Delira, delira hasta derrapar y ¡que nos quiten lo bailao!
¿Al loro? …..¿Cuidadito?.....
¿Que nos quiten lo bailao?
¡¡¡¡¡¡Basta de cháchara!!!!!!
------------
Y para finalizar, os pongo una canción muy seria del segundo disco de Babelain (Saliendo del Laberinto): Desayuno con Clint Eastwood:
Os dejo aquí algunos de los comentarios que en su día me regalaron dos viejos conocidos (uno de ellos está en paradero desconocido en estos momentos):
Napiato dijo:
El
punto es el falsete del primer "Era
Clit Eastwood; sí, era Eastwood . . ." ¡Tremendo
el cachondeo de esa voz! ya
te dije que me sorprendió la puesta en escena literaria del tema. Y
es que recuerdo que durante unos meses sólo
conocí la versión instrumental, así
que para mi es un refrescante chascarrillo
Vikingo
dijo:
Pues
como decía, me encanta este tema, sea de cashondeo o no. Yo no lo
veo así. Yo lo veo como otra expresión de originalidad dentro de la
mente de Bab, que seguro es admirador de este gran actor y director.
Claro que con esa música entre bossanova y spaguetti western...jeje.
Yo también la escuché en "La Jungla", sin letra y luego
me llevé esa sorpresa en "Laberinto". Sea como sea, es uno
de esos temas que me gustan y me epató para bien. Gracias Bab.
Así que hoy, post completito: Foto, minirelato (por decir algo) y canción. Tres por el precio de uno. Más barato que en la calle.
La casa de campo estaba bastante
alejada de la ciudad. En el salón, sentados alrededor de una
destartalada y gran mesa de madera, estábamos William Burroughs ya
mayorcito (Bill para los amigos) con un impecable traje gris y
sombrero, Miguelito Bosé con 18 añitos y con el torso al
descubierto, mi madre (muy jovencita, mucho antes de ser mi madre) y
un servidor (en la actualidad).
Bill se levantó sigilosamente,
cogió su escopeta (que ya estaba cargada por él, no por el diablo)
y salió al porche. Atardecía y yo, por hacer algo fuera de lo
normal y enrarecer un poco más el ambiente, puse en el tocadiscos
“Hiroshima” de Sun Ra.
Sonaron varios disparos y Bill
volvió a entrar en el salón. Chapurreó en español algunas frases:
“Pollos occidentales no
disciplina. Al atardecer … no entran en corral. Yo les enseñaré...”
Miguelito
Bosé se reía y tarareaba una de sus canciones por lo bajini.
Mi
madre me susurró al oído:
“Qué
raro es este Bill, ¿de qué le conoces?... Se parece un poco a tu
padre; si tu padre hubiera nacido en Venus.”
Y
yo, susurrando a mi vez:
“Para
raro, “el” Miguelito, con esa sonrisa angelical a primera vista,
pero ...”
Mi
madre, para romper el hielo después de esos disparos preguntó a la
concurrencia:
“¿Quien
quiere gazzzzzzzzzzpacho?” No
sé porqué arrastró tanto la z, nunca lo había hecho así en su
vida. Supongo que se había contagiado del ambiente.
Miguelito
quería gazzzzzpacho. Mi madre y yo, también. Bill se sirvió un
bourbon. “Hiroshima” acabó y salimos todos al patio. Los pollos
estaban en el corral, excepto uno que yacía en el suelo, muerto.
Bill:
“Efectos colaterales... yo disparar al aire y …
bueno... así aprenderán los pollos...”
Miguelito:
“El gazzzzzzpacho, excelente, señora.”
Mi
madre: “Graciasssssssssssssssss.” (No
sé que le pasaba a mi madre, arrastrando zetas y eses. Supongo que
quería hacerse la exótica. ¡Que raro! Nunca había sido así).
Saqué la
guitarra al porche y me puse a improvisar algo. Enseguida, Bill se
puso a recitar su Oración al Día de Acción de Gracias:
“Gracias
por el pavo silvestre y las palomas comunes destinadas a
convertirse en excremento en los intestinos de América, gracias
por un continente para despojar y envenenar, gracias
por los indios que apenas ofrecieron batalla y peligro, gracias
por las vastas manadas de bisontes para matar y
despellejar, abandonando
a la podredumbre el cadáver, gracias
por las recompensas a los lobos y coyotes, gracias
por el SUEÑO AMERICANO que vulgariza y falsifica hasta que
brillan las mentiras desnudas, gracias
por el KKK, por los leguleyos asesinos de negros que
hacen muescas, por las damas decentes de rostros retorcidos
y malos y amargos y
malvados que van a la iglesia, gracias
por las calcomanías de “mata a un puto por Cristo”, gracias
por el laboratorio SIDA, gracias
por la ley seca y la guerra contra las drogas, gracias
por un país en que a nadie se le permite ocuparse de
sus propios asuntos, gracias
por una nación de chismosos, sí, gracias por todos los
recuerdos, …hecho,
déjame ver tus brazos,…sí, siempre fuiste un
dolor de cabeza y un pesado, gracias
por esta enorme traición última al último y más grande de
todos los sueños humanos.”
Después de un silencio un tanto incíomodo, Miguelito se puso a cantar Don Diablo:
“Don
diablo se ha escapado Tu
no sabes la que ha armado Ten
cuidado, yo lo digo por si... Anda
por rincones y
se esconde en los cajones de
la presa que decida conseguir conseguir,
si sigue así yo
se lo voy a decir Que
te cante, ¡ ay ! mi niña como
gozo cuando guiñas yo
quisiera darte un beso chiquitín con
un swing por aquí por allí un
beso chiquitín con un swing haa ! un
beso chiquitín con un swing Te
agarra muy suavemente Te
acaba en un pis pas No
tiene moral Y
es difícil de saciar Te
gusta y todo lo das...”
La
cantó a capela (me pilló desprevenido y no me atreví a acompañarle
a la guitarra) contoneándose lascivamente delante de Bill, que
disimulaba sus naturales instintos sorbiendo pequeños tragos de
bourbon y fumando un cigarrillo con aparente desgana).
Al
acabar la canción, mi madre, aparentando desparpajo, volvió a
preguntar:
“¿Alguien
quiere más gazzzzzzzzzzzpacho?”
La tarde no dio para
más, pero creo que ahí había materia para rato. ¿Es que no?
Mi madre de jovencita.
"La vida está llena de contrastes"; frase preferida de un amigo de la infancia al que llamábamos "Don" José, alias el Marciano.
Publicado por
babelain
en
22:39 |
Etiquetas:
Música
The Other Beatles Collection (I)
En Toto-Vaca solemos publicar
solo material que sale de la “factoría Babelain”, pero en esta
ocasión (igual que en el caso de versiones de Dylan), a propuesta de
nuestro amigo Jose Kortocircuito del blog Tommenton en la Cuadra,
volvemos a saltarnos la norma (para eso están las normas).
La idea es buscar versiones
alternativas a los discos oficiales de The Beatles y publicarlas al
unísono en nuestros blogs. Nos hemos reunido blogeros de distinto
“pelaje” con el nombre de “Spañish Blogs Dream Team”:
Y para no “traicionar” del
todo el espíritu de este blog, ahí os dejo con una versión made in
BABELAIN de hace unos años, de “The Inner Light”, cara B del single
de The Beatles donde Lady Madonna aparecía como cara A.
He intentado subir al
reproductor (soundcloud) algunas de las canciones de estos discos de Versiones de The Beatles y no me ha dejado por aquello del
copyright.
La agarré por los hombros con
decisión y la hice vibrar más de 16 veces por segundo durante un
rato. Esa oscilación se convirtió en sonido. Un sonido precioso e
inquietante.
Un perro me miró desde allí
abajo, desde donde habitan los perros; y aulló muy bajito. Dos
señoras muy peripuestas que paseaban cerca estuvieron a punto de
decirme algo, pero no lo hicieron y siguieron calle abajo. Me quedé
con la razonable duda.
Ella puso los ojos en blanco y
dejé de hacerla vibrar. Automáticamente cesó el sonido
inquietántemente femenino de su oscilación. Por un momento reímos
apasionadamente (es raro que esto suceda al unísono).
Ahora, ya en silencio, caminamos
calle arriba y conseguimos llegar con éxito al destino previsto por
ambos.
Nota.-
Murray Schafer, en su libro "El paisaje sonoro y la afinación del mundo, afirma:
"Todo cuanto se mueve en nuestro mundo hace vibrar el aire. Si se mueve de tal manera que oscila más de 16 veces por segundo, este movimiento se oye como sonido. El mundo entonces, está lleno de sonidos. Escuchen."
¿Y a dónde ir, fuera, decidme, cuando no llevas contigo la suma suficiente de delirio? Con esta frase de “Viaje al fin de la noche” del controvertido escritor L. F. Cèline, comenzamos este blog, pues eso, con una suma suficiente de delirio (espero que sea suficiente). Intentaremos publicar por aquí: Música, escritos, fotos, videos y lo que surja bajo el nombre de Babelain y colaboradores. Como siempre (ingenuo de mí) se esperan comentarios.