Con-jugando

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(Ilustración.- Mavi)
Diez de enero

Con-jugando

Pasado

Yo fui el que ocultó la estrella debajo de la alfombra con premeditación
Tú fuiste la que lamió su tristeza en la niñez aunque no le dio resultado
Él fue a disimular su dulzura con las olas que rizaba el viento
Nosotros fuimos montados en escobas a triturar enormes icebergs
Vosotros fuisteis condecorados por madres ajenas al cariño humano
Ellos fueron los que evitaron el desastre después de la levitación

Presente

Yo soy el que cavila sobre la esperanza como una nota virgen de un violín
Tú eres la que pone énfasis al trotar sobre cadáveres blandos
Él es ya un hombre que cruza cualquier frontera y se ríe con delicadeza
Nosotros somos los que reclamamos felicidad a los que están dentro del huevo
Vosotros sois los que habéis vencido al vértigo de las gárgolas en las cornisas
Ellos son los que abren la puerta y se desperdigan en sus destinos

Futuro

Yo seré el fruto de la imagen que el eco se reserva para el final
Tú serás el jugo de algunas palabras exóticas exprimidas en la niebla
Él será el que invente la receta para atravesar amaneceres y salir ileso
Nosotros seremos los que recontevertiremos en humanas las estatuas de sal
Vosotros seréis los que olvidando las quejas se reencarnarán en fantasmas desnudos
Ellos serán los que cierren la puerta; algunos se quedarán dentro, y otros, fuera.



Babelain. Rarezas. Epílogo.

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Esta breve pieza cerraba el CD con Poemas de Paco Cumpián a los que le añadí música. Publicamos en este blog la parte musical solo, con el título de “Pequeñas Piezas para arropar Poemas”. Aún estamos a la espera de publicar el CD completo, con voz de Paco y vídeos de Lisi Prada. Quizá algun día...


https://mega.nz/#!poc1FbrJ!I96Bl-SFjBSEhMFbTKaMLNJAoDvjCj2KFQ2rWEIkjzg


Y para completar la entrada de hoy:

SAFARI EN LA COSTA GRANADINA








Encaje

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(Imagen tomada prestada de un cuadro del pintor Cayana Domingo. Por cortesía de Sebi.)

Encaje

Debería existir una “visita guiada” para encontrar el chasquido que hace que las cosas encajen. También podemos invitar al extraño. Que se quede un rato. Incluso a varios y montar una fiesta que crecerá poco a poco y luego se desvanecerá.

Probablemente, al poco tiempo, vuelva la melancolía. Bienvenida sea. Pero solo una visita de cortesía. Luego, al bosque a disparar con la ballesta a las hadas ingenuas. Solo un rumor a lo lejos de extraños invitados. Nadie se atreve a romper el hechizo.

Globos de colores. El amor descarnado. Las ventanas cerradas herméticamente. Alguien silba. Algunos vecinos se aburren. Salen a buscar comida china en compañía de personajes extravagantes. Disimulan. Sufren alucinaciones momentáneas. Imaginan que existe la felicidad. O intentan olvidar que existe. No se sabe.

No contestan a esa llamada. O descuelgan el teléfono y enseguida lo cuelgan. Sin contestar. La esencia entre descolgar y colgar. Ese instante.

Llega el momento de lamerse las heridas. Luego, dos tazas de té caliente y la ropa limpia colgada en las perchas.

Toda fiesta llega a su final. Cada vez más solos. Se pueden destrozar objetos. Objetos inútiles. Despojar la ira de significado. Despojarlo todo de significado. El beso que al final encaja pilla desprevenidos a los dos. El amor cómplice. ¿Quién es quién?


Se confunden los aromas...

Babelain. Rarezas. Coro 127. Instrumental

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(Jack Kerouac y Neal Cassady)


Coro 127 es un poema de Jack Kerouac. En el CD Dulce Decadencia publicamos este tema pero en versión cantada. Ahora, convertido en instrumental y añadiendo algo de teclados y armónica, lo incluimos en la sección de rarezas.   



https://mega.nz/#!MtMm1CZK!hsUkn1j6MxRbzaw0FwJQYDiytr8Nf4YK7BCc1bEBrIs

(Ginsberg y Kerouac)

(Donlin, Cassady, Ginsberg, La Vigne y Ferlenguetti)

(Burroughas y Kerouac)

Felices Fiestas. Lo que todo el mundo sabe. Foto. Poema y Vídeo.

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FELICES FIESTAS

La foto es de ahora. El poema original, del 2002 y el montaje de nuestro amigo Napi, del 2010, creo.


Lo que todo el mundo sabe
(2002)

A ciertas edades, los espejos no son fiables
No hay que mirarlos de frente
¡Nos traicionarían!

Por el contrario, el mar es sincero
Siempre nos devuelve lo que le pedimos

El cielo es un misterio
Aveces... inquietante
Otras... indiferente
En ocasiones... abrumador
Aunque casi siempre cálido (aquí en el sur)

Mirar al cielo de noche nos hace tan pequeños
Que preferimos disimular y mirar a los árboles

Aunque de los árboles hablaremos otro día
Ahora anochece
Cerraré los ojos
Y oiré a las lechuzas



Recuerdos especiales a nuestro amigo Napi, el montador del vídeo, , que "está más perdío que el barco del arroz"

CalenDiario. 9 de julio. Equis y Cero.

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Equis y Cero
Cero y Equis
(21.07.17)

Equis y Cero ya solo aspiraban a llevar una vida a-p-a-c-i-b-l-e en su casita de campo.

Los días discurrían con normalidad, aunque a veces surgía algún roce, y en otras ocasiones le sobrevenían, alternativamente, retazos de plenitud. Rara vez estos retazos se presentaban conjuntamente. De cualquier forma, los retazos o los roces los distraían de la vida apacible soñada por ambos.

A Cero le sobraba sobriedad, sentido del ridículo y vergüenza ajena. Nunca sería invisible.
Equis acumulaba empatía hacia el peligro y le traía al pairo el valor material de las cosas, no así el sentimental.

Los privilegios se los repartían a partes iguales.

Arrastraron cuidadosamente a sus personajes durante un tiempo, pero poco a poco los fueron desnudando. Quitándoles lastre. Ahora eran más livianos, pero, por contra, más peligrosos y directos.

Equis se hablaba a si misma en voz baja y abría el paraguas cuando había pasado la tormenta.
Cero escribía en la corteza de los árboles letras que primero se avergonzaban de sí mismas y luego se congelaban.

El futuro, que siempre estaba a la vuelta de la esquina pero nunca llegaba, era un enigma para ambos. Hacían cábalas, aunque a veces no las comentaban entre ellos. La incógnita pesaba y disimulaban dando paseos a la orilla del mar.

Después de que algunas palabras se equivocaran de frase, venía una tregua.

Equis tenía las manos heladas de restaurar vírgenes.

Cero asume al fin, que con el tiempo, algunos milagros perdieron su brillo..

Abstraídos en la noche veían dos lunas distintas.

Las sombras se movían con el viento. Pronto llovería en la oscuridad.

Por las rendijas del amanecer algún sueño se colaba. Comenzaban las apuestas.

Y el día iniciaba su curva con todos los pájaros suspendidos ya en el aire.

Babelain. Rarezas. Música para Tabernas y Tabernáculos.

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En el año 2009 mi amigo Paco Cumpián me dejó un Harmonium de la India, de esos que con una mano se le da al fuelle y con la otra se tocan las teclas.


Yo tenía unas tablas indias que me había enviado desde la India  mi amigo Pepe el Gitano. hacía ya tiempo.

Y con instrumentos de mi arsenal privado: Pandereta, Címbalos, Vioín (tocado con púa) etc...




... me puse a ver qué salía. Y salió esto. Este instrumental formó parte del CD “La Jungla”, con el que inauguramos el blog y que sirvió de música de “ambiente” para la exposición del escultor y amigo Robert Harding.




https://mega.nz/#!Ql0CUJaR!TXPm0SDBSlAG1_LLWuO9qSVi3uocvuUDP48LHBsl2xU


CalenDiario. 30 de octubre. La Circular.

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30 de octubre


La Circular


Esta mañana, por fin, me llegó la circular nº 333 del Comité Central, firmada por el “Presidente en Funciones” del Distrito Federal. De los diez puntos que contenía, me llamaron especialmente la atención los siguientes:

6.- No se pregunten porqué, solo acaten la siguiente orden: Queda prohibido canjear las banderas de trapo de toda la vida, por las de plomo con peso no inferior a 25 Kg., como propone en un panfleto el clandestino Comité de Resistencia Emocional. Y no se fíen de los que silban con disimulo con las manos en los bolsillos por las recónditas esquinas del Distrito. Nos encargaremos de ellos en su momento.

8.- En este punto exhortamos a los dueños de mascotas que las lleven a los centros especializados en educación animal, para que adquieran los hábitos de saludo y protocolo y se adecuen a los nuevos tiempos de progreso, con el fin de no desentonar ante las autoridades pertinentes, poniendo en ridículo a sus dueños y a la vida moderna en general. Las mascotas que no respondan al “tratamiento” deberán permanecer ocultas en sus domicilios; en caso contrario se aplicarán las medidas oportunas en cada caso.

9.- Quedan prohibidos hasta nuevo aviso: Los parapetos, las columnas, los fuegos artificiales, las cartas de amor encendidas, el ojo mental, la melancolía de la sangre, el paso cambiado, la belleza del rocío, expresarse con gestos ambiguos, los truenos sin rayos y los rayos sin truenos, y otros asuntos que iremos desvelando en futuras circulares. De lo contrario se congelarían las fuentes (las de agua y las otras).

De los otros siete puntos prefiero no hablar. Tenemos bastante por hoy con estos tres.

Ellos saben que yo pertenezco al Comité de Resistencia Emocional, pero se hacen los locos y miran para otro lado, de momento. Veremos en que acaba la cosa.

Babelain. Ballet I, II, III (Rarezas)

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Con el título de esta nueva entrega de Babelain “Rarezas”, vais avisados, así que no protestéis luego.

Empezamos con un instrumental titulado “Ballet”, con tres partes diferenciadas. En su momento publicamos esta pieza en el “Sin Palabras Vol. 2”, astutamente cortada en tres piezas por mi amigo Napi, mezcladas entre otros instrumentales para no asustar al personal. Aquí va del tirón (apañaos como podáis).

En este instrumental suena un teclado Casio del año de la pera, grabado en un cuatro pistas de casete, con sus fallos imposibles de arreglar, ya que el máster está perdido. Utilizando el piano, el órgano, el banco de sonido y ritmo del teclado, batería acústica Yamaha, el sonido de una muñeca (La Sirenita) grabado en dos pistas, arpa de boca, maderas, rascador, maracas, armónica etc.

Hubo un intento de utilizar la pieza para una coreografía de unas amigas, pero el proyecto se fue al traste.

Hay premio para el que llegue al final del instrumental.



https://mega.nz/#!tkc1wYqb!1ann7nc-afcIaBA_Sa71h6MoEWMNT2xB3Wx7D-MjLk0

CalenDiario. Dos de agosto. Arthur y Georges.

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2 de agosto

Arthur y Georges




Luz crepuscular. Árboles. Alguno parece a punto de arder. Calor sofocante. El suelo es de albero. En un banco, sentado, descansa un tipo con barba peculiar. Un paseante desastrado le pregunta:


- ¿No será usted, por casualidad, Georges Perec?
- Nunca. Excepto hoy.


El pájaro en la rama de al lado se asombra y suda. No canta por no molestar.


- ¡Caramba! Aprovechemos pues. Pero si desvarío no me lo tenga en cuenta porque “Yo es otro”; al menos durante un rato.
- Eso me produce una desilusión. Calculada, claro está.


- No me robe usted el fuego, el poeta soy yo.
- Ya, yo solo camino por los muelles, rozando las paredes, perdiendo el tiempo. Sin deseo.


Un poco de brisa . Un poco de tregua al calor sofocante. Arthur presume un poco.


- Pues yo ya lo he olvidado todo, a base de mucha paciencia ¿sabe?
- De pronto he descubierto que no sé vivir, que no sabré jamás.


- ¿No se ha dado cuenta de que el hombre interpretó ya todos sus papeles?
- No se puede vivir mucho tiempo en el frenesí.


Georges se va sintiendo más cómodo. Reprime un bostezo, esta noche ha dormido poco.


- No sé si me entenderá, pero yo debería tener un concierto de infiernos.
- El antídoto a eso podría ser utilizar gestos de autómata: Corcho en el agua: ir a la deriva, seguir el tumulto, deambular.


- ¡La hemos vuelto a hallar! La eternidad es el mar mezclado con el sol...
- … para llegar allí, casi nunca hay barcas, pero puedes cruzar a nado.


Un trueno. Comienza a llover a cántaros. Ellos ni se inmutan y miran al frente sin hablarse. El albero queda empapado. Escampa de sopetón. Se dan la mano y cada uno tira para un lado con su estilo característico. Oscurece muy despacio.



(Improbable encuentro de George Perec con Arthur Rimbaud. Las frases son suyas, aunque un pelín adaptadas para que parezca un dialogo real)