Si tú me devuelves mis
castillos en el aire, prometo devolverte tus sombras chinescas,
(aunque me quedaría con alguna de recuerdo)
Quedaré contigo mañana al
amanecer en el jardín de los gnomos, a condición de que vengas sin
zancos y me hables todo el rato muy bajito en italiano.
Yo me bebo esta pócima,
si, pero tú no me hables de abismos ni de frutas exóticas en toda
la noche. Y los dos desnudos a rapaturrón, por supuesto. Mañana,
dios dirá.
Estoy dispuesto a decirte
todo lo que tú quieres oír, pero…primero pásame la “chuleta”,
que ya se me han olvidado algunas cosas y luego pasa lo que pasa.
¿Por qué me dices a estas
horas que no te quiero como tú a mí? Habíamos establecido un
“toque de queda” a partir de las siete de la tarde. Has
incumplido el pacto, ahora atente a las consecuencias.
Hagamos una cosa, tú deja
de metaformosearte cada diez minutos y prometo no aburrirte con mi,
por otra parte, maravillosa melancolía.
Te devuelvo tu indiferencia
ambigua, a cambio de mis impetuosos relámpagos. Y estamos en paz
(por ahora).
Yo junto todas mis palabras
y te las lanzo a la hora del té, cuidando que no hieran lo más
mínimo y tú, a cambio, prometes olvidar todo lo que te he dicho
sobre la eternidad y los conjuros.
Vamos a hacer una cosa
durante un ratito, si te parece: yo no cavilo si tú no palpitas.
¿O.K.?
Yo en silencio y con la
mirada perdida en el horizonte. Tú en silencio, en el horizonte.
Luego ya veríamos la forma de acercarnos un poquito y tener una
charla agradable.
Suéltame la médula, por
favor, prometo no aullar más por hoy.
Cambiemos todos nuestros
objetos por un poco de asombro y arrebato.
Un trueque: Te ofrezco las
previsiones de mis borrascas y anticiclones con varios días de
antelación, si me prometes que vas a quemar todos tus viejos
libritos de Historias Ejemplares a la mayor brevedad.
Te doy la razón, siempre
que no olvides que he sido yo el que te la ha dado, ¿eh?
Vale, yo olvido mi amor
propio si tú recuerdas el tuyo.
No me respondas con
monosílabos, se acabó el tercer grado por hoy. Estarás contenta
¿no?
Si tus deseos son
verdaderos (cosa más que probable), mis visiones panorámicas,
también. Así que estamos en paz.
Creo que tus eclipses y mis
ausencias deberíamos declararlos como bienes gananciales.
Metafóricamente hablando, por supuesto.
El domingo 26 cumplimos 5 años de TOTO-VACA. Vamos a celebrarlo
con Música, Ilustración (de Mavi), Relato, Poema (letra de la
canción), y Fotos (Portadas).
Gracias a toda la gente que se asoma por esta ventanita y comenta
(o no). Seguiremos mientras las ganas sigan estando ahí.
MÚSICA
Single de un solo tema:
"Para qué buscar lejos si lo
exótico está aquí":
La letra está basada en un poema ya publicado en este blog, con
algunos arreglos para poder ser cantada. Para la música me he basado
en el “esqueleto” de un antiguo soul/funk.
Las Termas Su interés por el Zen
le venía de los años 60, cuando leía a los beat (Gary Snyder,
Ginsberg, Kerouac...), “El Gran Mandala” de Alan Wats o los
ensayos de D.T. Suzuki ...
Luego, a lo largo de los años,
su interés decaía o aparentemente lo olvidaba, y solo se renovaba
cuando caía en sus manos algún artículo o algún librito como “El
Zen en el Tiro con Arco” o cualquier otro.
La vida es muy larga, o muy
corta, según cómo se mire. Siempre hay altibajos de todos los
colores y a veces nos encontramos en situaciones que nunca hubiéramos
imaginado; o hacemos y decimos cosas impensables para nuestra forma
habitual de ser.
Andrew rondaba los sesenta. Se
encontraba relajándose con su última novia en unas Termas de un
pueblecito de la montaña. Estaban de vacaciones en la costa
mediterránea y a su novia le apetecía disfrutar de un tratamiento
en algún balneario cercano. Desde el hotel, reservó por teléfono
una hora en la Termas del balneario de la montaña. En hora y media
se encontraban los dos solos en las Termas; un recinto cerrado dentro
del balneario con sauna, pileta de agua caliente (con luz roja
tiñendo el agua), pileta de agua fría (luz azul), pileta grande de
agua templada con pequeña cascada incluida (luz verde), unas butacas
para relajarse y una fuente de agua medicinal para hidratarse de vez
en cuando.
Solo se oía el rumor del agua.
Lucy y Andrew entraron juntos, para empezar, en la sauna, pero pronto
cada uno cogió su ritmo e iban y venían de un sitio a otro
disfrutando de la soledad, el silencio y la paz del recinto.
Al cabo del tiempo coincidieron
unos minutos en la sauna, pero Andrew aguantaba poco tiempo allí y
al salir hacia la pileta de agua caliente, se despidió de Lucy
cantándole con gorgoritos incluidos (estaba ya muy “suelto”)”
Goodbye my love, goodbye my love”de The Searchers.
Allí dejó a Lucy, que se
había “quedado con la “copla” y se la oía cantar dentro de la
sauna sola: “Goodbyyyyyyye myyyyy loooove”. Pasó un ratito en la
pileta caliente de agua roja, luego, un segundo de inmersión (no
más) en la pileta de agua helada iluminada de azul y se fue a
relajarse a la pileta de agua templada de color verde. Allí,
estirado, haciendo “el muerto”, con esa relajación que da el
agua, la sauna, el ambiente etc... le vino a la memoria una
“sevillana” que cantaban sus hermanas mayores en la niñez y no
se le ocurrió otra cosa que ponerse a cantar a voz en grito. Era una
sevillana con letra que ahora no es en absoluto recomendable
cantarla, las cosas han cambiado mucho desde entonces y parece que
hemos aprendido algo a respetarnos unos a otros (aunque a veces no lo
parece). La letra decía así:
Me
casé con un enano, salerito, pa jartarme de reir Ole
ahí ese tío que va ahí, ole ahí
Pa
jartarme de reir Me
casé con un enano, salerito Ole
salerito y ole Me
casé con un enano, salerito Pa
jartarme de reir
Pa
jartarme de reir Le
puse la cama en alto Ole
salerito y ole Le
puse la cama en alto, salerito Y
no se podía subir
Y
eso sí que fue de veras Que
al bajarse de la cama Ole
salerito y ole Que
al bajarse de la cama, salerito Se
cayó en la escupidera .
Lo
curioso del asunto es que al soltar a voz en grito toda esa sarta de
incorrecciones (por decirlo de alguna manera), recuerdos de su niñez,
Andrew notó, flotando en la pileta, un chispazo en la columna
vertebral que le subió hacia el bulbo raquídeo y lo asoció
inmediatamente a lo que en el zen llaman “satori”. Fue una décima
de segundo, pero el “destello” sucedió. Aquello que había
leído en los libros de Suzuky o Allan Wats lo pudo experimentar en
una situación impensable.
Salió
de la pileta y fue hacia la sauna. Allí se encontró con Lucy y se
sentó muy quieto a su lado, en silencio, hasta que vinieron a
avisar muy amablemente que nuestro tiempo reservado había
terminado.
(Dedicado
a PePeÑo, amigo entrañable de mi amigo Napi)
--- FOTO
Portada para el mercado Austrohúngaro del single de un solo tema:
Muchos de vosotros solo conocéis algunas de las
ilustraciones con las que Mavi ha colaborado en este blog en relatos
y portadas para discos de Babelain, pero por fin está disponible la
nueva web de Mavi donde podéis contemplar la mayoría de los trabajos que
ha realizado durante toda su vida: Muñecos/Esculturas,
Ilustraciones, Cómics, Dibujos etc...
Si os atrevéis a visitarla,
seguro que no os dejará indiferente.
Os pongo algunos ejemplos de lo que os podéis encontrar allí.
Publicado por
babelain
en
12:44 |
Etiquetas:
Música
Os presento el último single que sale de la factoría “Duende
Records”, con dos “coplillas” de cosecha propia:
CARA A: La Risa: Dedicada a la risa de Mavi (con la ayuda de Bruno hemos grabado su
risa sin que se de cuenta)
Grabado en 10 pistas: Batería, Bajo, guita ritmo, guita arpegio,
Guita solo, risa de Mavi, Voz principal, Voz Mavi, 2ª voz, Órgano.
LA RISA
(Letra y música.-
Babelain)
Te ríes de las muecas
que algunos niños
inventan
Te ríes de las olas
del viento y de las
tormentas
Te ríes sin
sentido
pero con gran
convicción
Te ríes de tu
sombra
con pasión
Te ríes de mis bromas
tontas
te ríes con mucha fe
Te ríes hasta
durmiendo
sin saber porqué
Te ríes sin
sentido
pero con gran
convicción
Te ríes de tu
sombra
con pasión
Y
tú ¿de qué te ríes?
dímelo
por favor
De
los puntos sobre las íes
que
a ti te dan pavor
Te
ríes en un columpio blanco
a
la sombra de un pino
Te
ríes de los equilibristas
con
una copa de vino
Te ríes sin
sentido
pero con gran
convicción
Te ríes de tu
sombra
con pasión
Te
ríes de las filarmónicas
y
los poemas en prosa
Y
sin embargo lloras
por
cualquier cosa
por
cualquier cosa
por
cualquier cosa
CARA B: Un defecto hermosísimo:
La letra es la adaptación de un poema reciente.
He utilizado 10 pistas: Batería. Bajo. Guitarra ritmo.
Guitarra arpegio. Percusión. Voz principal. 2ª voz. Guita solo.
Acordeón. Y Salmoé
El Salmoé es un instrumento de viento precursor del clarinete.
Suena en la introducción y al final, antes del estribillo.
Resumen de la insólita noticia
aparecida el mes pasado en el Chippewa Herald de Wisconsin:
La culminación del experimento
llamado “Operación Huevo” llevado a cabo por ilustres
científicos de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad
de Wisconsin, con sede en Madison, tuvo lugar ayer en el Children
Hospital of Wisconsin. Los científicos asistentes en el parto de la
Srª Smith, primera mamífera/ovípara, pudieron comprobar con sus
propios ojos que el mencionado experimento se les había ido de las
manos. Todo parecía ir a las mil maravillas, pero las cosas
empezaron a torcerse cuando el huevo se resistía a salir debido a su
gran tamaño y poca flexibilidad. Al final tuvieron que practicar la
cesárea a la Srª Smith. Una vez fuera, esperaron a que el huevo se
enfriara porque habían previsto que a temperatura ambiente, la
cáscara se resquebrajaría. Y así fue, en el momento esperado, el
huevo se resquebrajó y el bebé/pollo apareció desnudo, como es
natural. No fue tan natural que el bebé se pusiera de pié
inmediatamente, y como si le importara “un huevo” todo, estiró
sus brazos, bostezó, se rascó los sobacos y, sin prestar atención
a los presentes, se volvió a sentar entre los restos de cáscaras,
mirando al suelo. Los científicos estaban algo perplejos, pero lo
que les dejó atónitos fue que el bebé/pollo demostró sus dotes de
comunicación por telepatía con todos los presentes y les “regaló
los oídos” con un antiguo refrán español:
“Muchos ajos en un mortero
no los maja un majadero”
Un desconcierto total y
absoluto reinaba en la sala de partos. Pero ahí no quedó la cosa
según parece. Después de bostezar un par de veces más, el bebé
volvió a comunicarse con los presentes por la misma vía telepática,
recitando un haiku de Basho, el famoso poeta Zen:
“Año tras año
en la jeta del mono
la misma máscara”
Después de tamaña
demostración del bebé/pollo, todos los científicos estaban de
acuerdo en que el experimento se les había ido completamente de las
manos. Dejaron al bebé en los brazos de su madre y se retiraron a su
laboratorio a deliberar y repasar una por una las fórmulas empleadas
en la “Operación Huevo”.
Cuando tengamos más noticias
sobre el asunto en cuestión, estaremos encantados de ofrecérselas.
Buenas noches desde Wisconsin.
Publicado por
babelain
en
21:54 |
Etiquetas:
Música
UK Canta a Dylan
Por primera vez en Toto-Vaca
publicamos música que no es de cosecha propia, pero la ocasión lo
merece. Al final del post aparecen los “créditos” de esta
colaboración bloguera a cinco bandas.
Mi primer E.P. de Dylan
(Positively 4th street, Form a Buick 6...) lo compré en el 67 o 68,
recién llegado a Madrid, creyendo que aquello era la capital del
mundo, pero resultó que, en cuestión de música, dejaba mucho que
desear. Al preguntar en una tienda especializada en discos por Bob
Dylan, en la “capital”, me dijeron ¿ese quien es? Sin embargo,
buscando en las estanterías encontré algunos E.Ps. (solo compré
uno porque no tenía más pasta disponible) Luego, con el tiempo me
fui haciendo con todos sus L.P. y más tarde, con sus CD
Retrocediendo en la historia, en
el norte de África, en la primera mitad de los 60 teníamos dos
fuentes musicales muy interesantes, una era Radio Tánger y otra
Radio Gibraltar. Estábamos a la última en novedades musicales. Lo
discos de Dylan, que yo sepa, empezaron a publicarse bastante tarde por aquí y
sin mucha publicidad. Sin embargo, aparecieron en el año 1965, creo
recordar, en los escaparates de las almacenes de electrodomésticos
(que es donde se vendían los discos por aquellos tiempos en Ceuta)
unos discos muy apetitosos con versiones de Bob Dylan, como los de
Manfred Mann y Liverpool Five (que son las versiones que aporto a
esta reco que se ha inventado con su gracia habitual el amigo Jose
Tommenton) Ahí descubrimos al Dylan que más adelante nos asombró a
todos con sus maravillosas canciones, versioneadas después por todo
tipo de músicos.
Ha sido un placer colaborar en
esta recopilación a cinco bandas por iniciativa del amigo
No se que os habrá contado
ese, el de la Vespa. Pero yo no me creería todo lo que dice. No es
porque yo diga que mienta, sería su palabra contra la mía. No es
eso, no. Solo digo que vayáis con cuidado, que últimamente no
parecía muy en sus cabales. ¡Y quién lo está en estos tiempos que
corren!
Por fin terminé por
“definirme” después del “desgajamiento”. Un término
acertado, he de reconocer. Ahora me siento más “entero”. ¡Qué
paradoja! Actualmente me dedico a ordenar todos mis recuerdos, es
decir, mi vida. Reviso fotos, cartas, documentos, películas etc... y
pongo en orden cronológico todas las etapas vividas; antes, cuando
casi era “uno”; después, en el “triunvirato” y por fin, en
el “desgajamiento”, que me llevó a este estado actual tan pleno;
no seré yo quién lo niegue.
¿Que para qué? Pues para
escribir mis memorias antes de que se dispersen y se difuminen del
todo. Hay que rescatar esos momentos y darles forma de, digamos,
documental. Pero un documental biográfico lo más parecido a la
realidad. El problema está en esos “espacios en blanco”, esos
puntos suspensivos... esos momentos vividos intensamente y que nadie
recuerda después de un tiempo, esas palabras oídas de pasada y que
fueron un bálsamo milagroso, esos paisajes que embelesaron pero
aparentemente no quedaron reflejados en fotos, esos instantes
absolutamente plenos y que no están documentados: ¡ahí es donde se
encuentra el verdadero meollo de la vida! ¿Cómo rescatarlos? Los
directores de documentales biográficos, o se los inventan o se los
pasan por el forro. Y así quedan esas biografías, planas, sin jugo
vital, falsas. Estoy dando tiempo al tiempo, por ver si se posa todo
y rescato lo imprescindible. Lo que “da sentido al todo” (si es
que lo tiene, claro). Es importante para mí. ¡Qué queréis que os
diga!
Ah, y hablando del tercero en
discordia, tengo entendido que vive en una urbanización de lujo, en
la costa, retirado, tomando el sol y practicando Tai Chi, junto a
jubilados daneses, pederastas buscados por la interpol, turistas
ocasionales de temporada y mafiosos rusos intocables de alta
alcurnia. Él sabrá. Digo yo que lo sabrá, vamos. Por que si no lo
sabe él...
Tendréis noticias mías cuando
se publiquen mis memorias. Puede que alguno de vosotros salga en
ellas, para bien o para mal. Así que a vivir, que son dos días.
Ocurrió lo inevitable. Ya no
“somos”. Soy. Soy “solo” yo. Uno de los que antes éramos
tres, si no recuerdo mal. Aunque a veces no se cuál de ellos.
¡Demasiado tiempo fusionados como para tener claro ahora eso de la
“identidad”, o de la individualidad!
Voy en barco. Una pequeña
travesía. Tengo un “encargo” al otro lado del río. Estoy
blancuzco. Necesito un poco de color. Y también de calor. No es que
me sienta desamparado o algo por el estilo. ¡Qué iluso el que pueda
pensar algo parecido! En realidad, la palabra que lo expresaría
mejor es... desgajado. Me siento desgajado. Soy un gajo solitario.
Qué raro suena eso. Pero en fin, así son la cosas. Bueno, no es tan
trágico. La vida sigue y estoy cruzando el río.
¿Mi nuevo aspecto? Pues... pelo
revuelto, relativamente corto o relativamente largo, según para qué
época. Gafas de sol. Jersey fino de cuello alto color burdeos.
Pantalones a rallas blancas y negras, tipo Brian Jones, y botines de
cuero con algo de tacón y puntas finas. Dispongo de una herramienta
especial para cumplir mi cometido: una auténtica Vespa de 1964 con
todo tipo de espejos y accesorios.
¿Qué cometido? Demasiadas
preguntas en tan poco tiempo. Veamos, debo provocar pequeños
accidentes de tráfico, nada serio, solo alterar el rumbo y ritmo de
ciertas personas. Lo suficiente para enderezar el destino. Un destino
que se había torcido en algún momento de sus vidas.
El problema era que, después de
provocar ese pequeño accidente, y empezaran a cumplirse de pronto
sus deseos y sentirse un poco más felices, se abandonaban un poco,
se “reblandecían”, su voluntad perdía fuelle y corrían el
riesgo de convertirse en personas confiadas. Craso error. La sartén
hay que cogerla por el mango. No hay descanso. ¿Qué pensaban, que
ya eran libres? ¿Qué ya eran felices para siempre? ¡Ingenuos!
¡Melífluos! ¡Inconscientes! ¡Si ellos supieran!
De todas formas, la pasión, el
deseo y todas esas cosas, vuelven a presentarse cuando menos se lo
esperan y… vuelta a empezar. Se desvían de nuevo, y ya se tienen
que apañar por si solos. Para entonces, mi Vespa y yo estaremos
lejos, en otro lugar, con otros ingenuos que han perdido el norte por
un momento.
Llevo ya un tiempo en estos
menesteres y empiezo a notar que me voy desvaneciendo. ¿Cómo
explicarlo? Mi cuerpo, mi vestimenta, mis pensamientos, mis
costumbres, mis... se van confundiendo con el paisaje. Cada vez soy
menos”visible”, más etéreo, menos “consciente”, menos
“sustancia”...
Un tren recorre la línea del
horizonte de este a oeste. Yo voy desapareciendo en mi Vespa,
paralelo al tren, pero en sentido contrario. Apenas siento el viento
en mi cara. El paisaje que voy dejando atrás se va borrando según
avanzo. Apenas distingo lo que tengo a unos metros delante de mis
ojos...
Estamos los tres sentados en
distintos bancos del parque. Formamos un triángulo equidistante casi
perfecto. Atardece lánguidamente, con pereza. Nos comunicamos
telepáticamente, ¡cómo iba a ser si no! Esta vez, nuestro aspecto
es bastante normal, si exceptuamos que los tres llevamos zapatos de
charol negro, muy brillantes, y sombreros de fieltro de color crema.
La intención es influir con
nuestras ondas cerebrales en todo aquél que entre en el radio de
acción del triángulo. Ya se sabe que somos tres, pero lo que no se
sabe es que prácticamente hemos fusionado nuestras “entidades” y
funcionamos como si fuéramos uno. Aunque... últimamente... si nos
ponemos a indagar y rascar un poco, alguno de nosotros tiende a
dispersarse. No sabemos exactamente cual de los tres, es imposible
saberlo hasta que no ocurra el desgaje completo. Mientras, será como
si a unos trillizos con una sola cabeza, le doliera la cabeza. ¿A
cuál de los tres?
A lo que vamos, mientras
divagamos, han “caído” bajo nuestra influencia, un perro negro,
encanijado, tres mujeres solitarias y un viejecito renqueante.
Pretendemos influir transmitiendo energía positiva, “alegría de
ser quien es cada uno”. Sin pasarse, claro, sin euforia. Un ligero
cambio, un empujoncito que ayude a subir la cuesta. Puede ser
suficiente eso. No vamos a hacer nosotros todo el trabajo. Estaría
bueno.
Notamos que no tenemos la misma
“fuerza” que antes. La conexión entre los tres hace aguas por
alguna esquina. ¿Cuál? El perro negro, nada más entrar en el
triángulo imaginario se ha puesto a mover el rabo como una hélice.
Luego se ha acercado a uno de nosotros como pidiendo alguna caricia.
Ese “uno” no ha mostrado ningún signo de simpatía por el perro.
Al final, el perro, después de orinar en unos arbustos, se ha
largado con viento fresco, tan campante.
De las tres mujeres solitarias
que han ido pasando frente a nosotros, solo una ha dado signos de
optimismo. La verdad es que no venía muy cabizbaja, ni demasiado
tristona. Creo que el armonioso canto de los pájaros en los árboles
ha sido más determinante que nuestras ondas cerebrales bien
intencionadas. Las otras dos, han salido como entraron, hieráticas,
inmutables, serias hasta la náusea. ¿Estamos perdiendo facultades?
El viejecito renqueante se ha
parado un rato en medio del triángulo. Se ha quedado pensativo, como
perdido, sin saber hacia donde dirigirse. Una pelota perdida que
venía rodando por el suelo y dos chavalillos corriendo detrás de
ella, le han sacado de su ensimismamiento. Eso, si, ha sonreído a
los chavales y ha seguido su camino como si nada.
Hemos “levantado el campo” y
nos hemos ido a tomar un refrigerio en una terraza de la Gran
Avenida. Mucha gente para arriba y para abajo. Demasiada gente para
cualquier cosa. Aunque es divertido verles tan ajenos a lo que
tramamos. Son tan inocentes los pobres; creen que saben lo que hacen.
Bueno, no todos, a algunos se les ve turbados. Esos son los que más
se acercan a la realidad del asunto. ¿De qué asunto? Nosotros no se
lo vamos a aclarar. Solo faltaría eso. En fin, tenemos que
investigar por donde flojea el triunvirato. No podemos permitirnos el
lujo de fracasar en nuestra misión. Todo el mundo necesita un
empujoncito ¡qué caramba!
Dejamos la terraza y empezamos a
caminar en fila india; la noche ha caído de lleno sobre la ciudad.
Nos ha pillado un poco por sorpresa y aún queda un largo trecho para
llegar a casa; esperemos que no empiece a llover ahora. Solo faltaría
eso.
¿Y a dónde ir, fuera, decidme, cuando no llevas contigo la suma suficiente de delirio? Con esta frase de “Viaje al fin de la noche” del controvertido escritor L. F. Cèline, comenzamos este blog, pues eso, con una suma suficiente de delirio (espero que sea suficiente). Intentaremos publicar por aquí: Música, escritos, fotos, videos y lo que surja bajo el nombre de Babelain y colaboradores. Como siempre (ingenuo de mí) se esperan comentarios.