Lo veo como un juego en dos planos, que pueden ser complementarios aunque ambos tienen vida propia: la base rítmica, magnífica, con esa brillante interacción entre los elementos de percusíón y el bajo, y sobre ellos los teclados y las cuerdas, casi ambientales. De hecho me he fijado más en lo primero que en lo segundo. No sé por qué, pero el conjunto me recuerda las buenas épocas del krautrock. Lo siento por el batracio. Haberlo pensado antes.
Muy buenas, Rick. Me gustan tus apreciaciones sobre la música. Siempre se descubre algo nuevo con los comentarios. Y en relación al batracio, el pobre estaba medio dormido cuando le dieron el beso. Si llega a estar bien despierto, a lo mejor no se deja besar. No era un beso consentido. Saludos.
He sentido la misma ondulación que la música genera sobre los objetos sumergidos; una delicadeza, una paz suave que traslada los aparentes desechos (hojas, pequeñas ramas, batracios en definitiva..) para convertirlos en protagonistas de la melodía. Enhorabuena, a veces de lo aparentemente sencillo surgen felices desencantos. Saludos,
Me alegra que te provoquen esa ondulación, delicadeza y paz suave. Quién lo iba a decir. Uno propone y … pues eso. Sencilla si era la cosa. Gracias. Saludos.
¿Y a dónde ir, fuera, decidme, cuando no llevas contigo la suma suficiente de delirio? Con esta frase de “Viaje al fin de la noche” del controvertido escritor L. F. Cèline, comenzamos este blog, pues eso, con una suma suficiente de delirio (espero que sea suficiente). Intentaremos publicar por aquí: Música, escritos, fotos, videos y lo que surja bajo el nombre de Babelain y colaboradores. Como siempre (ingenuo de mí) se esperan comentarios.
6 comentarios:
Lo veo como un juego en dos planos, que pueden ser complementarios aunque ambos tienen vida propia: la base rítmica, magnífica, con esa brillante interacción entre los elementos de percusíón y el bajo, y sobre ellos los teclados y las cuerdas, casi ambientales. De hecho me he fijado más en lo primero que en lo segundo. No sé por qué, pero el conjunto me recuerda las buenas épocas del krautrock.
Lo siento por el batracio. Haberlo pensado antes.
Saludos mil.
Muy buenas, Rick. Me gustan tus apreciaciones sobre la música. Siempre se descubre algo nuevo con los comentarios. Y en relación al batracio, el pobre estaba medio dormido cuando le dieron el beso. Si llega a estar bien despierto, a lo mejor no se deja besar. No era un beso consentido.
Saludos.
Añoro mi vida de batracio. Estupendísima experimentación. Abrazos, Bab.
Gracias, Juanjo. Ya repasé tus sugerencias musicales; casi estoy al día. Abrazos.
He sentido la misma ondulación que la música genera sobre los objetos sumergidos; una delicadeza, una paz suave que traslada los aparentes desechos (hojas, pequeñas ramas, batracios en definitiva..) para convertirlos en protagonistas de la melodía.
Enhorabuena, a veces de lo aparentemente sencillo surgen felices desencantos.
Saludos,
Me alegra que te provoquen esa ondulación, delicadeza y paz suave. Quién lo iba a decir. Uno propone y … pues eso. Sencilla si era la cosa. Gracias.
Saludos.
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