La Espiral

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La espiral

                Entré en el sueño como el que abandona la arena de la playa y se introduce en el mar. En un instante pasé de estar tumbado en la cama a punto de dormirme, a encontrarme en una pequeña barquita remando en un apacible estanque. Yo era el único humano en ese sueño. Estaba rodeado de patos que me sobrevolaban o se deslizaban por las tranquilas aguas del estanque. De vez en cuando me cruzaba con ranas que se desplazaban en nenúfares. La banda sonora consistía en el fino chasquido de los remos al entrar y salir del agua, los cuá cuá cuá cuá de los patos y el croar de las ranas que iba “in crescendo”.

                No pensaba en nada, solo remaba y “escuchaba”. El cielo estaba completamente despejado. De pronto todo se oscurece y acto seguido aquello se convierte en una pesadilla. La barca se encabrita mecida violentamente por unas olas que han surgido de la nada. Estoy a punto de naufragar. Los patos están histéricos y sus ´”cuacs” se vuelven más agudos y violentos. Las ranas parece que se han sumergido en el fondo, no quieren saber nada del cataclismo. Después de un tiempo se hace la luz y es cuando comprendo lo que ha pasado. Parece que está nevando aunque sea pleno verano. Veo que una mano inmensa se aleja en el cielo, hacia arriba, como una nube que asciende. Estoy en una de esas bolas de cristal que alguien de un tamaño descomunal ha agitado caprichosamente con su mano y la ha depositado de nuevo para que aparezca el efecto de la nieve en su interior.

                Todo ha pasado muy rápido y tras un corto periodo de calma,  ese alguien también ha debido quitar el tapón de la bola-estanque, porque un remolino de agua me arrastra  junto con mi barca, los patos y las ranas. Las vueltas se hacen cada vez más violentas, y la espiral más cerrada…

12 comentarios:

Milena dijo...

Por un lado está el concepto 'espiral' que simboliza movimiento, evolución, progreso, creación... y todo el decorado -ranas, patos, nenúfares...- y por otro, el estar encerrado en la bola de cristal...

En ese momento de la espiral más cerrada, le das al click ese que tienes incorporado -y que usaste cuando el camión iba por el túnel-... y haces estallar el cristal de la bola... y todo crece -a escala de la gran mano-, y vuelves a tu barquita... te fijas en el sol que está saliendo a lo lejos... grande, redondo, naranja, brillante (automáticamente al desaparecer el cristal de la bola, también desapareció la gran mano)... y se queda uno mirando al sol... uno y el sol... manos, no... cerramientos de cristal tampoco...
Huy, me estoy apropiando de tu sueño... ya me contarás como termina :D

Gracias, como siempre se disfruta del dibujo y del relato!

Saludos Mavi&Bab

babelain dijo...

Me encanta el "jugo" que le has sacado al relato, Milena jejeje
Esto es un relato basado en un sueño, pero el sueño termina ahí precisamente. Luego viene ese despertar extraño en el que no sabes exactamente donde está la "frontera" con la realidad (o lo que sea esto)

Gracias.

Saludosssssssssss

Milena dijo...

Pues el sueño tiene miga... jejeje

Lisa M.S. dijo...

¡Joé, pues sí que tiene miga la aventura! El descubrimiento del "otro lado", en este caso le resultó tan traumático a tu protagonista, como imagino le sería la salida por el desagüe para asumir que ya es él quien está "allá". Casi como el vértigo de mirar desde dentro y desde fuera al mismo tiempo, supongo; como en una especie de cubismo trascendental ¿cierto?
Precioso el dibu, Mavi, me lo quedo!!!!
Muchas gracias a ambos.

P.D. - Y que sepáis que os leo aun cuando no comento.

Lisa M.S. dijo...

Y ahora que te leo:
Milena, tu comentario también tiene miga, jejeje, eres muy didáctica y clara como el agua del Lozoya.
Un abrazote

Antoni dijo...

Quien se podría imaginar estar dentro de una de esas bolas de cristal, esas cosas sólo se te pueden ocurrir a ti, estoy seguro.

Un placer leerte, como siempre.

Milena dijo...

Lisa, qué bonito lo de "clara como el agua del Lozoya"!

Zenks
y abrazote!

babelain dijo...

Lisa, eso de "cubismo trascendental" me suena a Picasso haciendo meditación con el Maharishi jejeje

Curiosa interpretación; te voy a nombrar mi psicoanalista ¿aceptas? Tiene tarea el nombramiento eh?

Saludossssssssssssssss

babelain dijo...

Antoni, no se si a alguien se le ha ocurrido imaginar estar dentro de una bola de cristal, pero
por si acaso lo voy a patentar jejeje

Saludossssssssss

Ficus dijo...

Siempre me han gustado esas bolas de cristal.
Mi tía-abuela Pilar, tenía una que siempre sacaba en navidad y la colocaba encima de la tele.
Me acuerdo que cuando era pequeño, me tiraba horas girando la bola y contemplando como caían los copos.
A lo mejor, sin saberlo, era yo el gigante del que hablas jejeje...

Buen relato y genial picture bab & Mavi.

Un abrazote.

babelain dijo...

Fito, nos quedaremos con las espirales que recomiendas; nos sobra la ilusión, pero eso no se puede evadir a los paraísos fiscalesjejeje

Saludosssssssssss

babelain dijo...

Ficus, las buenas tradiciones como la de tu tía abuela no deberían perderse. Esas cosas de la infancia marcan para siempre.

Espero que no seas tú el gigante jejeje
Ya se echa de menos un nuevo post en tu blog.

Saludosssssssssssssssssssss

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