donde publicamos algunas fotos tomadas en un muro y luego editadas de aquella manera. Pues eso, que Eliezer se acordó de una serie de fotos que ella había tomado en su día de las quillas de las barcas. Nos las enseñó y, enseguida se nos ocurrió publicarlas acompañadas por un poema que escribí en mayo, y que recita Mavi. Le pedimos una presentación para publicarlas en el blog.
Aquí la tenéis:
Con la idea de encontrar la hoja de ruta del pescador me fui con la caja oscura a dejarme impresionar por las huellas que la mar y el rocaje marcaban en la quilla de las barcas.
Aquel mapa de lo acontecido durante las largas madrugadas de pesca me contaba historias de algas, arrastres, mareas, amarras, lenguas baj0 la luna…. Ese bello territorio que deja el paso del tiempo y el desgaste.
Descubrí que los rascacielos de Nueva York habitaban bajo el mar, los anocheceres de las estampas japonesas, la maraña de hilos que me desvela y el pájaro loco.
La barca duerme a salvo en la plácida orilla junto al mar.
Me gusta ensimismarme con lo pequeño.
Eliezer
Treinta de
mayo
Ritual instintivo
José L. Álvarez (Babelain)
Me siento
Tritón soplando la caracola
por donde
salen berridos de grillos
que ninguna
ola obedece
en un mar
cubierto de yedra
sobre el que se
podría caminar
Reacciono
ante la catarata excéntrica
(que cae
sobre nuestras cabezas)
con
pensamientos verticales
que, hacia
arriba, se pierden en el espacio
y, hacia
abajo, enraízan en la tierra roja y espesa
Corría (que se las pelaba) el año
1975 ("maomeno"). Había escrito algunos poemas bastante desaliñados. Se los entregué a mi
hermano Carlos y él, ni corto ni perezoso, se puso manos a la obra y
“confeccionó” un librito, que ya es mitológico y que es el que aparece en este
vídeo. Escaneé la portada, la contraportada y las ilustraciones. Me he
permitido el sacrilegio de editar (a mi burda manera) sus magníficos dibujos,
más que nada porque son muy pocos y así, añadiendo más imágenes, parece que hay
un poco más de ritmo. No dura tanto la misma imagen en pantalla. En primer lugar, se ve el dibujo original, y en segundo,
el dibujo editado a mi manera. No he puesto en el vídeo los demás poemas. Solo
aparece el de “La Señorita Fortuna”, que luego se convirtió en canción (la que
suena aquí), luego, en cómic, con ilustraciones de Mavi y, por último, en vídeo cómic, en colaboración con Napi.
Al texto de “Estado de Alarma”
que publicamos el 17 de marzo de este año le han salido algunos novios/as.
Primero fue nuestra versión de andar por casa:
Al filo de la primavera de este año todos nos quedamos en casa. Me atrincheré en el balcón y esto es lo que “desfilaba” cada día, al mismo tiempo que “no pasaba nada”, excepto nubes, vuelos de aves, minutos, horas … ¡aunque sólo como simples números en los relojes, por supuesto digitales! ¡Singular cada segundo a pesar de lo poco heterogéneo de las jornadas!
Canción anti-confinamiento: Dos
Gardenias, uno de nuestros mayores “éxitos” a nivel “mundial” (incluyendo la
parte de Albacete). En realidad, la publicamos de nuevo en el blog para poder "exhibir" una serie de fotos que tomé de un muro de piedra de una casa que han
construido hace poco cerca de donde vivimos. Una vez que introduje las fotos en
el Movie Maker quise probar con alguna canción, a ver como quedaba. Elegí esta
porque cantamos los dos y son buenos recuerdos de nuestra época en Madrid a
principio de los 70. Edité las fotos a mi estilo, es decir, sin pies ni cabeza
y sin seguir ninguna regla del buen fotógrafo (en parte porque no las conozco,
y en parte porque, si las conociera, me las saltaría igual). Todas esas figuras
están en las piedras del muro solo que había que buscarlas, recortarlas y
editarlas.
“…y tantísimaaaaaa gente en las
calles.”
(Mejor en pantalla completa)
Dos Gardenias
(Música y letra. - Babelain)
En un prado verde dos gardenias para ti
Suenan las tormentas a lo lejos
Son los viejos tiempos de buhardilla y de coñac
Luz de luna por la claraboya
Un pijama en una
percha
Y tantísima gente en
las calles
Sueños de colores en los parques de Madrid
Puesto de pulseras en el Rastro
Tardes de despegue noches para aterrizar
Anulando a las tristes mañanas
Un zapateado a tiempo
Y tantísima gente en
las calles
En un prado verde dos gardenias para ti
Huyen dos amantes para siempre
Los poemas llenos de palabras sin pulir
Frescos e inocentes como flores
Escuchamos a los
dioses
Y tantísima gente en
las calles
Cines, bares, teatros, no había tiempo que perder
“Dormir es solo para tipejos”
*
Luces de Bohemia, Malasaña, Monteleón
Queso de tetilla con Ribeiro
La vecina hace su
guiso
Y tantísima gente en
las calles
En un prado verde dos gardenias para ti
Solo queda el eco del silencio
En la encrucijada una duda “aquí o allí”
Tomamos el camino del sur
El mundo sigue su
marcha
Y tantísima gente en
las calles
*Frase pronunciada por Richard Widmark en una película de cine
negro.
Una coplilla sencillita en
tiempos de confinamiento. Es de hace unos días. En el vídeo se pueden ver las
distintas posibles portadas para el single. Que cada uno elija la que más le guste.
Casi todas las fotos están tomadas en los paseos alrededor de la casa (patio/jardín) en tiempo de confinamiento. La banda sonora está hecha a propósito para el vídeo, con varias pistas de sintetizador Micro Korg, varias de guitarra, ritmo programado, dos pistas de batería etc...
Primer número de la revista La Fiebre del L'Oro, con ilustraciones de Mavi Herrero y Carlos Álvarez (mi querido hermano). Fotos y Textos: Babelain. Algunos amigos la tienen ya en papel (con portada de cartulina). Los próximos números irán apareciendo poco a poco en el blog. De momento van seis, veremos hasta donde llegamos.
PINCHAR EN EL CENTRO (FULLSCREEN) PARA VERLO EN PANTALLA COMPLETA
¿Y a dónde ir, fuera, decidme, cuando no llevas contigo la suma suficiente de delirio? Con esta frase de “Viaje al fin de la noche” del controvertido escritor L. F. Cèline, comenzamos este blog, pues eso, con una suma suficiente de delirio (espero que sea suficiente). Intentaremos publicar por aquí: Música, escritos, fotos, videos y lo que surja bajo el nombre de Babelain y colaboradores. Como siempre (ingenuo de mí) se esperan comentarios.