Fin de Semana. Willy II

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(II) (De IV)

Willy llegó a casa con ánimo de “sentirse en casa” pero le costaba trabajo conseguirlo. Vivía solo, con sus libros, sus discos y sus gatos. Se preparó una comida frugal (revuelto de espárragos trigueros con huevo, acompañado de un par de generosos vasos de vino tinto y de postre un poco de helado de turrón)

Se echó la siesta (costumbre irrenunciable pese a quien pese) y al despertar le rondaba un pensamiento en la cabeza: “En la vida real, nada es lo que parece”. Lo repitió en voz alta mientras se hacía un té. Pensó: “en los sueños, todo está más claro” y se sentó un rato en el porche de la casa a oír la “charla” de los mirlos al atardecer.

Le daba vueltas a sus pensamientos y no distinguía bien la “realidad” del “sueño”. En la siesta había soñado brevemente con ballenas que quedaban varadas en la playa y miraban con ojos melancólicos a los bañistas. Creía que la china con gorra de béisbol que le miró fijamente a los ojos esta mañana, era en “realidad” un sueño; o no estaba seguro de que fuera sueño o realidad.

Un amigo le había recomendado que leyera a Philip K. Dick. Se dirigió a su librería habitual y preguntó por libros del tal Dick. La muchacha que le atendió resultó ser muy simpática aunque no era bonita. Le gustaba pero era demasiado joven para él. Miró en el ordenador y nombró los títulos que tenía editados. Eran muchos y no sabía por cual decidirse. Al final eligió uno que por el título le pareció interesante: “Confesiones de un artista de mierda” Felizmente lo tenían en existencia.

De nuevo en casa, sentado en su sillón favorito, abrió el libro por el prólogo (lo digo porque no siempre empezaba por el principio) y leyó una frase que le causó inquietud: “El horror de todas las novelas de Dick radica en que el mundo que nos rodea es cruel y demente, y cuanto más valerosamente luchamos por quitarnos los cristales de los ojos y ver las cosas como son en realidad, más sufrimos. La consciencia es dolor;”

Volvió a sentir el vértigo que sintió cuando el pensamiento de la muerte se le atravesó sin avisar y cerró el libro. Encendió la tele, emitían un programa de viajes exóticos donde un extraño gurú no paraba de reír y bautizaba en un río de aguas turbias al viajante y protagonista del programa. No podía concentrarse en las imágenes y se quedó dormido en el sillón... (Continuará)

7 comentarios:

babelain dijo...

II entrega de IV, con ilustraciones de Mavi.
Saludossssssssssss

Freaky Boy Hood dijo...

Amigo, me lo voy a dejar para cuando estén los cuatro...

Un abrazo.

ned henry dijo...

espeluznante la frase del prólogo, hace muchos años que no leo a ese autor, tal vez cuando lo lei no estaba aún preparado para hacerlo. Te sigo.

Saludossssss

Paco dijo...

Seguimos con la intriga. Es imposible hacer cábalas sobre el desenlace.
Esto está interesante.
Abrazo gigante.

babelain dijo...

Me parece muy bien, Freaky. Nos vemos al final. Luego vendrá otro fin de semana, pero de otro personaje.

Ned, al tal Willy también le pareció espeluznante y por eso cerró el libro.

Paco, mejor no hagas cábalas. No es que pase algo extraordinario ese fin de semana, pero nunca se sabe por donde pueden ir los tiros.

Gracias por vuestros comentarios.
Saludosssssssss

Chupi dijo...

Continuará rápido? son de estas historias que no puedes dejar de leer ni cerrar el libro.
Un abrazo.

babelain dijo...

Hola Chupi, todo lo rápido que la "ilustradora" (Mavi) pueda. Este relato ya lo tengo terminado y hay otro después, de otro fin de semana con otro tipo (Jimmy) también terminado. Es más, tengo dos canciones nuevas para un single, pero a una de ellas le faltan ..."las castañuelas" (la novia de mi hijo mayor la va a tocar y están de vacaciones)
Como verás, material no falta. También hay un vídeo que no se si pondré en el blog, de poemas míos recitados por tres personas distintas en un Bar de Málaga esta semana santa. Ya veremos.
¿Será por material? jejeje
Gracias Chupi por el interés
Saludossssssssssssssssss

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