EL león

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El León

No sabemos como pero teníamos un león encerrado en una de las habitaciones de la casa.
La casa era como un laberinto. Todas las habitaciones tenían tres puertas, una de las cuales siempre daba a un pasillo, aunque había dos habitaciones que hacían esquina y tenían cuatro puertas. Cada día, mientras el león dormía abríamos una de las puertas de la habitación y en la habitación contigua dejábamos agua y comida.
Cuando el león cambiaba a esa habitación, cerrábamos las  puertas y lo manteníamos a raya. Limpiábamos y desinfectábamos la habitación donde el león había pasado el día y esa habitación volvía a pasar a nuestros dominios.
Desde que tuve uso de razón, el león siempre había estado ahí. Cuando se me ocurría preguntar a cualquier miembro de mi familia cómo el león llegó a nuestra casa y porqué lo manteníamos en ella cambiándolo cada día de cuarto, todos me contestan lo mismo: “el león siempre ha estado en casa y a nadie se le ocurre preguntar por qué, como y cuando”
Aún era un niño, solo tenía catorce años pero eso me olía raro. Todos aparentaban que esta situación era normal y yo empezaba a ser una molestia para todos con mis preguntas y mi forma desconfiada de mirarlos.
Una noche, cuando todos dormían, abrí  las puertas que impedían el paso al león para salir de la casa. Lo desperté con una vara larga para hacerlo salir y me parapeté detrás de una puerta. El león me miró placidamente, bostezó y siguió durmiendo.
Me quedé sorprendido, no contaba con esa actitud del león. Me hubiera gustado que el león pudiese hablar y me dijera el por qué no quería dejar la casa y salir en libertad. Cerré de nuevo todas las puertas y salí al parque más cercano. Los pájaros empezaban a despertarse y a formar la misma algarabía de cada amanecer.

11 comentarios:

babelain dijo...

Ilustración de Mavi, claro está.
Saludossssssss

ned henry dijo...

hola Bab y Mavi, una de las piedras filosofales de esta vida, lo del silencio del leon habría que analizarlo, porque hay un origen a esa situación, lo hay para todo en esta vida. Sin duda existen puntos oscuros, porque el leon sabe, conoce y percibe el resultado de esos oscuros hilos, sufre sus resultados, pero jamás ha dicho esta boca es mia. Debió de existir una suerte de Big Bang de tomas de oscuras decisiones en un tiempo pasado. Pero el leon seguramente prefiere que cada cual cargue con su conciencia y dejarlo todo en manos del tiempo y de Dios, porque tampoco puede hacer mucho más. Así lo veo yo.

Por lo demás... estoy aquí oyendo un directo de preciosa portada de los Ocean Colour Scene. Beso para tu Mavi y abrazo para ti.

Saludossss

Freaky Boy Hood dijo...

Yo creo que ese león es el espíritu de Melquíades...

babelain dijo...

Ned, tus comentarios son siempre muy curiosos. Le sacas jugo a todo, ese "big Bang de tomas de oscuras decisiones..." tiene miga. Buena ocurrencia. Gracias por tus sabrosos comentarios.

Freaky, no recuerdo mucho el car´ccter del león Melquíades, pero si tu lo dices por algo será no?

Saludossssssssssssssss

Freaky Boy Hood dijo...

Me refería al gitano Melquiades de Macondo pero pensándolo luego que creo que se asemeja más a la figura del viejo José Arcadio bajo el árbol...

Un abrazo.

Ficus dijo...

Pues si bab, una lástima que el león no hablase ya que nos sacaría de dudas sobre su decisión de no abandonar la casa.
Aunque por otro lado, lo bueno de que no hable, es que aporta mas interactividad a la historia, permitiendo que cada uno saquemos nuestra propia conclusión.
¿Y si su concepto de libertad era la puerta diferente que se abría cada día?.
¿Y si era realmente feliz con esa forma de vida?.
¿Y si...?

Un abrazote.

Johnny dijo...

No hay más remedio que saber convivir con los seres que habitan en la casa. Buen relato, en tu onda. Un abrazo.

Napi dijo...

Jejeje, y ¿no será la fiera que sale a recibir a las visitas intempestivas?
Se agradece el momento de lectura, Bab-Mavi. Un abrazote

babelain dijo...

Ned, Freaky, Ficus, Johnny, Napi, en realidad, mis relatos nacen de alguna imagen o alguna escena que observo, otras veces vienen de algún sueño y luego trato de darles forma. Pero...la mayoría de las veces salen solos sin forzar la historia y sin ninguna intención de moralejas o significados específicos. Seguro que tienen muchas lecturas, como todo, por cierto. Y eso es lo que me gusta, que cada uno interprete y encuentre lo que le parezca. No se si tendrán interés las historias; puede que para algún psicoanalista serio (¿los hay?) la tengan y puedan encontrar un punto entre: "A este hay que ponerle la camisa de fuerza" y "sin interés clínico alguno"
Gracias a todos y
Saludosssssssssssssssssssssss

Chupi dijo...

La inspiración viene sola, pero hay que aprovechar el momento, un día ví un mulo asomado a un balcón de un segundo piso y creía que estaba alucinando, pero si no he tomado nada? me vino a la mente una historia y me puse a escribir, como siempre perdí lo que había escrito pero la historia me gustó mucho.
Saludos.

babelain dijo...

Chupi. puede que algún cabo mamporrero que hiciera la mili en caballería y se hubiera enamorado del mulo semental, lo hubiera secuestrado y se lo llevara a su piso. Todo es posible. En cualquier sitio surge una historia, no? Si encuentras el escrito, me avisas.
Saludosssssssssssssss

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