El Bar

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El Bar

Era un bar acogedor. El propio dueño hacía de camarero y era un melómano empedernido que manejaba el ambiente del local como quería poniendo la música adecuada para cada momento, pero con el volumen justo para no impedir una amena conversación. Su mujer preparaba unas tapas sencillas aunque sabrosas en la pequeña cocina. La sesión musical para ese día era a base de discos de los grupos vocales femeninos de los 60 : Chiffons, Marvelettes, Shirelles, Shangri-Las, Ronettes, Dixie Cups etc.

            Sentado en un taburete junto a la barra, ligeramente achispado tras cuatro Camparis con soda, se apalancaba un habitual del local, llevando el ritmo con la punta del zapato y una semi-sonrisa permanente en los labios. Aparece otro hombre del tipo “pecho-palomo” y se sienta en un taburete junto al anterior. Pide un “Cubata de Ron” y enseguida se dirige a su sonriente vecino:

-          ¿Tiene fuego?
-          No, pero si quiere le recito un poema de un poeta dadaísta francés desconocido
-          Bueno, pero si ve que bostezo, tenga compasión de mi, O.K.?
-          O.K.

El dueño, siempre atento a todo lo que ocurre en su local le ofrece fuego al “pecho-Palomo” y el sonriente comienza el recitado mientras por los altavoces suena “He’s so fine” de las Chiffons:

Cuando la belleza quema
cuando te mira de frente
¿quién sostiene su mirada?

Yo prefiero la risa
daña menos las pupilas

Me gusta abrir nuevas calles
donde cuelgan ropa limpia
desde balcón a balcón.

En cada esquina un abismo
en cada puerta un misterio

Con la esperanza de un ciego
que ve el color del silencio
vibrar como un diapasón

Cuando ya nada te importa
y solo queda la esencia


A mitad del poema había entrado en el bar  una mujer de “armas tomar” (que el lector traduzca esa expresión a su gusto y la imagine como quiera)  se había sentado en un taburete en la esquina de la barra y había pedido un vermuth bianco. El “pecho-palomo”, al verla  se disculpa con su vecino y se sienta junto a la mujer con ánimo de iniciar las escaramuzas habituales y le pide fuego para un segundo cigarrillo. La mujer le da fuego, se toma el vermuth de un trago, se disculpa, se levanta y va a sentarse junto al recitador y le comenta:

-          Un poema muy curioso, no he entendido nada pero me produce escalofríos y eso me gusta. ¿Es suyo?
-          Pues si, me daba vergüenza decirlo y siempre digo que es de un poeta dadaísta francés
-          Mire (le enseña los brazos) la carne de gallina
-          Si quiere le recito otro que le va a erizar los bellos de su preciosa nuca
-          Pues si, pero paseando por el parque que hace una noche preciosa.

Y salen los dos tomados del brazo como si se conociesen de toda la vida, pero con el misterio de ser dos desconocidos bajo una noche estrellada de principio de verano.



10 comentarios:

babelain dijo...

Si después de este relato os entran ganas de oír de nuevo a las Chiffons, Marvelettes, Shirelles, Shangri-Las, Ronettes, Dixie Cups etc...
pues tanto mejor. La ilustración, como siempre, de Mavi.

Saludosssssssssss

Napi dijo...

Jejeje, el triunfo de la actitud del tímido, que por contra a la del "pecho-palomo", siempre me pareció ser mejor forma de llamar la atención de la chica de la peli.
Un saludo, me voy a por las Shangri-Las, Bab, gracias por el buen rato

TSI-NA-PAH dijo...

Hermosa ilustracion de Mavi!Cuantas historia he visto y vivido en un bar!!!!
un abrazo

babelain dijo...

Napi, el tímido lo era a medias, se atreve a recitarle un poema a un desconocido (yo no me atrevería jejeje) No te olvides de Las Ronettes...

Tsi, historias de bares hemos vivido miles a nuestra edad, sobre todo a la mía. Se lo diré a Mavi.

Gracias a los dos y
Saludosssssssssssssssssssss

ned henry dijo...

inspirados andáis los dos, bonito relato y bonita ilustración. Saludosssssss

babelain dijo...

Gracias, Ned, en nombre de los dos.
Saludosssssss

Mara Bunta dijo...

Si a la mujer de armas tomar se le puso la carne de gallina...es extraño que saliera del brazo del sonriente y no del pecho-palomo...Claro que donde se ponga un poeta...

;)

babelain dijo...

Mar, se le puso la carne de gallina por el escalofrío que sintió al oír el poema del "tímido". Todo el mundo sabe que los tímidos ligamos más jejeje
Saludos

Mara Bunta dijo...

Jajajaja si, si...si yo lo decía por aquello de que gallina y palomo podrían enamoriscarse mejor...pero queda claro que un pretendiente con arte no tiene rival!!
Por cierto, enhorabuena a tu compañera por esas ilustraciones tan preciosas...Yo no sé si trabajáis juntos o a vuestro libre albedrío...pero siempre encajan tan bien vuestras cosas!
Buen fin de semana y abrazales!

babelain dijo...

Gracias, Mar. Mavi tiene su propio trabajo en el que va a su bola. Esculturas y dibujos. En las colaboraciones para el blog, yo le paso los relatos o lo que sea y ella, cuando encuentra un hueco, las hace. Le gusta no tener que pensar en el tema, ya se lo doy yo y ella tan feliz jejeje
También yo he colaborado con ella haciendo música para sus exposiciones. Así que cada uno trabaja por su lado y de vez en cuando nos encontramos. Nos damos carta libre en las colaboraciones.
Saludossssssssssssssss

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