Sinfonía al óleo. Safari

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Catorce de enero

Sinfonía al óleo

Me dirijo a una fiesta donde la vida es de broma
El camino está bordeado de cipreses centenarios
A los lados se vislumbran sepulturas blanquecinas
Por debajo de las losas se agitan brazos y piernas
Ya distingo a oír la música. Suena agria, con sordina
No recuerdo cuándo y cómo me invitaron a esta fiesta
Solo recuerdo una máscara, unas flores y una nota

Abro la puerta y de pronto me siento como un idiota
El espejo de la entrada me devuelve demacrado
Un bufón en una esquina me observa muy sorprendido
Un efebo va sorteando bailarines en la pista
Imita a un esquiador bajando por la pendiente
La escena se ralentiza. Las sonrisas se congelan

Alguien a quien conozco me ofrece una copa extraña
El líquido que contiene es de color bermellón
Lo bebo a pequeños sorbos. Sabe a lluvia y a susurros
No sé si en alguna ocasión, aquella que baila desnuda, fue una amante despechada
¡Hace ya tanto tiempo que cayeron los disfraces!
Puede que haga calor pero ahora estoy helado
Me gustaría encontrar algún epitafio adecuado
Pero antes he de buscar el alimento perfecto
Que sacie todas mis ansias, incluso las que no entiendo

Ahora la música hiere y bailo como un poseso
Predominan pelirrojas de andares desafinados
Una joven ejecuta un aullido incandescente
Astronautas y Unicornios merodean por la barra
Una mujer barbuda ofrece copas en bandejas
La anfitriona nos vigila, nos roza con sus tentáculos
Sabe que más de uno se ha colado en esta fiesta

Todo marcha sobre ruedas, solo que estas derrapan
Ahora me encuentro descalzo contemplando las estrellas
En un balcón sin barandillas muy cerca del precipicio
Se puede observar la sombra que proyecta el universo
Y se oyen risas macabras aunque caricaturescas
Planeo una obra de arte, una sinfonía al óleo
Pero alguien me distrae al ofrecerme una copa
Y me asalta una pregunta que no puedo responderme
¿Qué pinto yo en esta fiesta? El rey de los insociables.
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Safari


















Babelain Instrumentales.- Leche Merengada

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Comenzamos el "Gran Reserva - Instrumentales" con este tema cortito y sandunguero. Revisando mi "discografía" (mi memoria no da para más) encontramos también algunas recopilaciones de instrumentales, entre ella "Sin Palabras I" y Sin Palabras II", que mi amigo Napi del blog "El Cielo y El Dedo" (en barbecho últimamente) reunió y empaquetó en dos CDs con la meticulosidad que le caracteriza. Se lo vuelvo a agradecer desde aquí, a ver si se anima a seguir con su blog. Con este Gran Reserva intentaré remasterizar (?) en la medida de mis posibilidades, algunos de los instrumentales ya publicados anteriormente.




http://www95.zippyshare.com/v/C4uKTfgT/file.html

A quien le interese (con Links cortesía de mi amigo Napi):


Sin Palabras I



Bab El Ain.- Sin Palabras.Copia Pirata [320] (Figura en el blog como Disco Pirata ) (Dic. 2009)
Aquí.- http://totovaca.blogspot.com.es/2009/12/disco-pirata-de-babelain.html

Link:
https://1fichier.com/?tj638r1vet (Instrumentales, recopilados por Napi)  

Sin Palabras II

Bab El Ain.- Sin Palabras-Volumen 2 (320] (Enero 2012) (Instrumentales, recopilados por Napi)

Link:

Contraseña 1PocodMusica

Haiku Endémico. Horóscopo Cóncavo. Safari.

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I

Haiku Endémico


Presencia Inútil

Asesino Abúlico


Cabeza Ajena

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II

Horóscopo Cóncavo


Encarnación Meliflua

Extremaunción Bemol

Improperio Caníbal

Utopía Preventiva

Arrebato Laxo

Transustanciación Manual

Look Filosófico

Musa Impávida

Silueta Exudada

Complot Hedonista

Astronomía Interior

Beatificación Forense

Infelicidad Cuántica

Pájaro Ilegítimo

Violín Íncubo

Zona Cadáver

Contubernio Parcial

Epopeya Hembra

Amanecer Hipócrita

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III

Safari


















Babelain. Gran Reserva IV

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Aquí terminamos con las canciones “originales” de Babelain salvadas de la quema en estos cuatro “Gran Reserva”. Muchas se han quedado fuera por distintos motivos. Puede que de vez en cuando recupere alguna. Seguiremos con un “Gran Reserva Instrumentales”, y si hay ganas, con versiones, que hay muchas (Kinks, Beatles, R. Stones, Remains, Dylan...)

Os dejo con la presentación de Rick para el Gran Reserva IV. La cláusula de rescisión del contrato como”presentador” es elevadísima; así que no intentéis quitármelo. Rick, como las madres, no hay más que hay uno. Su blog: http://eltugurioderick.blogspot.com.es/

Ahí va eso:

Gran Reserva IV

Érase una vez un músico llamado Babelain (al que llamaremos simplemente Bab porque ya hay confianza y nos conocemos todos) que un día decidió organizar su extenso catálogo de canciones, compuestas a lo largo de muchos años, y seleccionar sus mejores piezas en una colección que bautizó con el muy apropiado nombre de Gran Reserva. Esta selección se compone de cuatro volúmenes, de los cuales ya nos ha entregado los tres primeros:

Gran Reserva I     Aquí

Gran Reserva II    Aquí

Gran Reserva III  Aquí

Hoy se remata la colección con la llegada del cuarto y último volumen, que como siempre viene envuelto en una presentación lujosa, a la altura de su contenido y sin nada que envidiar a los diseños “oficiales” que se ven por ahí. Hay una tierna evocación a su época juvenil en esa fotografía amorosa en la que figura junto a Mavi, de la cual escuchamos su voz en algunas canciones (ojalá se prodigase más, pensamos algunos). Y estas son las canciones que ha seleccionado:

La señorita Fortuna: Buena elección, para comenzar. En parte porque se trata de una pieza con historia (su letra es de los primeros poemas de Bab, hace cuarenta años de eso; hubo una primera versión acompañada de cómic e incluso vídeo), pero además porque esta versión actualizada, con sus escalas de cuerdas tan vivas, te predispone a seguir escuchando; es una alegre manera de entrar en su mundo musical, tanto si ya se conoce como si es la primera vez.

Qué difícil: Esta vez el sonido de las cuerdas es mucho más vaporoso, organizando una especie de blues “blanco” apoyado por una armónica suave que acompaña al grupo como si no quisiese molestar. El resultado, en cierto modo, contradice una de las estrofas de la letra que afirma “Qué difícil es el arte sin artificio”; esta canción, tan aparentemente simple, demuestra lo contrario: el trabajo que ha llevado organizarla casi no se nota, y ese es el mérito de las cosas sencillas.

Interzona: Aquí la situación cambia mucho, comenzado por la letra (aunque en este caso haya habido ayuda del señor Burroughs); la tendencia al absurdo de Bab -un bromista literario- es muy marcada, pero a veces sabe hacerse inquietante. Y el estilo musical va a tono: las escalas y el sonido recuerdan a la escuela neoyorkina de los años 70/80; las guitarras más tensas que de costumbre, ese punteo con eco, ese ambiente general crea desasosiego. Y eso es también la vida.

Confesiones: La melancolía es un asunto recurrente tanto en los letristas como en los músicos, aunque en el caso de Bab conviene recordar lo dicho antes, ese estilo suyo de broma continua: si en una misma estrofa se nos dice que “navego a la deriva” y poco después “toco las castañuelas”, poco se puede añadir. Y sí, en esta canción hay castañuelas, e incluso un sonido que me recuerda a un flautín, con lo cual tenemos una mezcla muy “racial” que desdramatiza el contenido de la letra.

El tiempo, la muerte y el amor: Otra canción con historia. Bab también ha publicado libros de poesía, y la letra de esta es extracto de una de ellas. Por otra parte aquí lo tenemos acompañando a Mavi, cuya voz es la verdadera protagonista; no sé si ya la idea original para la canción fue buscar ese protagonismo, porque la base musical, rozando la languidez, le sienta muy bien y realza su estilo matizado, con personalidad, sin nada que envidiar a unas cuantas profesionales.


Ella puso un huevo: Dejando aparte la letra de coña que ya se puede uno suponer con ese título, la canción tiene un desarrollo muy agradable. Las guitarras que la abren tienen un vuelo muy americano, casi recuerdan el estilo country, para luego ir cogiendo cuerpo y orientarse más hacia una especie de folk pop con buen gancho melódico y apoyo de la batería discreto pero efectivo. Es una canción de categoría, de las que crecen cuanto más se escuchan.

La risa: Dice Bab que este es un homenaje a la risa de Mavi. Así que la canción es alegre, y por lo tanto es pop (aunque las guitarras recuerdan por momentos a Burning); desde las risas de la protagonista hasta ese “¿Y tú de qué te ries?” que exclama en un tono casi de la nueva ola, o esas guitarras y ese ritmo tan de los años 80. Ah, y el final de la canción, con esa nueva risa, doblada y con ecos, parece querer darle un último toque psicodélico al asunto. El conjunto resulta encantador.

Me siento raro: Esta canción lleva un ritmo muy negroide, entre rock y funky, con unos rasgueos de guitarras densos, vigorosos, que podrían haber sido ideados por Hendrix para acompañar a James Brown. Con ese estilo se mantiene una tensión permanente que sirve muy bien a una letra, densa pero irónica como siempre, que nos descubre grandes verdades sintetizadas, por ejemplo, en la frase central: “Y es que nunca nadie ha entendido nada”. Cierto.

Para qué buscar lejos si lo exótico está aquí: Y aquí hay más enjundia de la que se distingue a primera vista. El bajo hace una línea muy elegante para dar entrada a la voz, que en las primeras escuchas parece la protagonista principal; luego nos vamos fijando en la escueta pero vigorosa escala de la guitarra que remacha cada estrofa, y luego resulta que había un teclado detrás, y al final lo que tenemos es una pieza muy orgánica, con varias capas.

Dos caminos: En esta pieza sí que parece más evidente el protagonismo de la voz, porque hay un tono casi recitado que refuerza esa sensación. Las guitarras son suaves y generalmente van en rasgueos mientras que la percusión, también en segundo plano, se enriquece con unas maracas que refuerzan el tono casi aéreo de todo el conjunto. El resultado, teniendo en cuenta además la melancolía que nos transmite la letra, tiene un aire muy otoñal.

La Luna no tiene vello: Hay algunas piezas de Bab que me recuerdan a J.J. Cale porque a veces sus guitarras suenan con un aire parecido; y al principio pensé que esta era una de ellas, pero escuchando con más detenimiento ahora creo que hay más similitud con el Mark Knopfler en la primera época de Dire Straits (que para mí fue la mejor), incluso en la estructura de la canción. Aunque aquí hay una escala melódica cercana al folk, lo cual le da una nueva perspectiva a este tipo de sonido.

Poetas: El protagonismo le corresponde ahora a las voces y la letra. Mavi y Bab se reparten las estrofas para luego coincidir en el estribillo, a mayor gloria de André Bretón (que es un poeta muy suyo). El acompañamiento musical recuerda por momentos a la bossa nova; y aunque Bab suele utilizar una percusión muy suave, a veces surgen elementos exóticos que apoyan la sensación de suave languidez. Y por supuesto, siempre merodean esas guitarras “líquidas” tan suyas.

Tienes que recordarme que te recuerde: Esta vez las guitarras suenan con mayor presencia, son casi envolventes, y podrían recordar el estilo de las piezas surf de los primeros años 60 (incluso en las escalas). La melodía también suena cercana a las baladas del pop clásico, con lo cual el conjunto resulta entrañable y acogedor, a pesar de que al protagonista se le ve un poco dolorido (“Ya no quiero ni verte”). A saber qué perradas le habrá hecho la “contrincante”.

Vuelvo al sueño: La batería marca un ritmo tradicional, pero resulta lógico pensar que una canción sobre los sueños (o sea, surrealista) tendrá sorpresas. Y así es: la melodía, lánguida, va acompañada por unas guitarras medio desvaídas, de sonido extraño, supongo que tratado por varios pedales; hay teclados electrónicos, ecos, una suma de elementos irreales en los que incluso la voz tiene otro vuelo. Surrealismo o psicodelia, da igual: este tipo de canciones me encanta.

Sentado en el porche: Tarde o temprano tenía que surgir una guitarra al estilo Oklahoma, al estilo J. J. Cale, y aquí la tenemos dirigiendo el ritmo. Le cuadra el título, además; y la batería sigue el ritmo con disciplina, y el bajo la sigue a ella. Pero cada uno tiene su carácter: la voz de Bab y su melodía son más vivas y los arreglos, más complejos, con más juego de cuerdas, también afectan a esa voz, que suena un tanto lejana. El conjunto resulta de lo más interesante.

Tutaonana: Un cierre inesperado, pero de categoría. Nos encontramos ante una pieza de ritmo africano con lucimiento de percusiones y bajo, instrumentos de viento y cuerdas posiblemente mediterráneos que no sé distinguir, y la voz de Bab cantando en ¿suahili? (lo digo porque creo recordar que “tutaonana” significa algo así como “adiós” o “gracias” en ese idioma). Pero da igual: la pieza es magnífica, y nos deja con ganas de más. Lástima que la cosa termine justo aquí.

Aquí os podéis bajar cada uno de los CDs:



Babelain. Sentado en el porche. Tutaonana.

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8º y último single que completa el Gran Reserva IV. La portada ya la había utilizado en otra ocasión, pero editada de otra forma. 

1.- Sentado en el porche



Sentado en el porche
(Letra y música.- Babelain)

Estoy sentado en el porche/esperando a la eternidad
un indio me pregunta/por el camino de la verdad
Iba harto de hongos/casi no podía andar
le dije que descansara/que la verdad podía esperar

Yo ya no me fio/ de lo que dice el manual
de instrucciones para vivir/viene explicado fatal

Le invité a un tequila/y no se quiso sentar
se lo bebió de un trago/ y se puso a caminar
Le dije a voz en grito/que si encuentra a la verdad
que venga y me la presente/y así podremos charlar

Yo ya no me fio/ de lo que dice el manual
de instrucciones para vivir/viene explicado fatal

Al cabo de un tiempo/el indio volvió a pasar
mientras yo seguía esperando/a que llegara la eternidad
Le pregunté si había encontrado/lo que había ido a buscar
y me dijo que solo mentiras/ y ni rastro de la verdad

Yo ya no me fio/ de lo que dice el manual
de instrucciones para vivir/viene explicado fatal

Nos tomamos unos tequilas/y nos pusimos a charlar
salieron las estrellas/ y se pusieron a brillar
Pasamos un buen rato/y pudimos olvidar
tanta búsqueda y espera/de verdad y de eternidad.

Yo ya no me fio...

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2.- Tutaonana. En esta canción utilizo (entre otros instrumentos) el Zamar (ver nota abajo), crótalos, tambor africano y el violín tocado con púa para imitar al laúd árabe. 
Pude contar con Bruno y Mavi para que me hicieran  los coros en plan bereber.


Mi "Zamar" 
(Regalo de mi amigo Paco Cumpián)

BOWLES, PAUL (1991): “El Rif por su música”, en: Cabezas verdes manos azules, Madrid, Alfaguara.
"Lo que yo buscaba era el zamar, instrumento de doble caña coronado por unos cuernos de toro"
(Bowles, 1991:116), y que finalmente encontró en Segangan, poblado cercano a Nador”.

TUTAONANA
(Letra y música.- Babelain)
(Con el diccionario de swahili en la mano)

Jina lako nani (¿Como te llamas?
jina laguni...Imani (Me llamo Imani)

sisemi kiswahili (No hablo swahili)
kwa heri... kwa heri (adiós, adiós)

kwa heri hapana/tutaonana/tutaonana (adiós no, hasta luego)
tutaonana/tutaonana (hasta luego, hasta luego)

Habari gani, Imani? (Como estás, Imani?
Hivi hivi ...njema (así, así....bien)

Unaweza kusema kispanish ¿Hablas español)
hapana kwa heri (no, adiós)

kwa heri hapana/tutaonana/tutaonana (adiós no, hasta luego)
tutaonana/tutaonana (hasta luego, hasta luego)

Jina lako nani (¿Como te llamas?
jina laguni...Imani (Me llamo Imani)

sisemi kiswahili (No hablo swahili)
kwa heri... kwa heri (adiós, adiós)

kwa heri hapana/tutaonana/tutaonana (adiós no, hasta luego)
tutaonana/tutaonana (hasta luego, hasta luego)
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El suajili,también llamado swahili, suahelí o kiswahili, es una lengua africana hablada sobre todo en Tanzania y Kenia, y en zonas limítrofes de Uganda, Mozambique, República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi, Somalia y Zimbabue.

http://www14.zippyshare.com/v/iyYgHdQe/file.html