Babelain. Gran Reserva IV

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Aquí terminamos con las canciones “originales” de Babelain salvadas de la quema en estos cuatro “Gran Reserva”. Muchas se han quedado fuera por distintos motivos. Puede que de vez en cuando recupere alguna. Seguiremos con un “Gran Reserva Instrumentales”, y si hay ganas, con versiones, que hay muchas (Kinks, Beatles, R. Stones, Remains, Dylan...)

Os dejo con la presentación de Rick para el Gran Reserva IV. La cláusula de rescisión del contrato como”presentador” es elevadísima; así que no intentéis quitármelo. Rick, como las madres, no hay más que hay uno. Su blog: http://eltugurioderick.blogspot.com.es/

Ahí va eso:

Gran Reserva IV

Érase una vez un músico llamado Babelain (al que llamaremos simplemente Bab porque ya hay confianza y nos conocemos todos) que un día decidió organizar su extenso catálogo de canciones, compuestas a lo largo de muchos años, y seleccionar sus mejores piezas en una colección que bautizó con el muy apropiado nombre de Gran Reserva. Esta selección se compone de cuatro volúmenes, de los cuales ya nos ha entregado los tres primeros:

Gran Reserva I     Aquí

Gran Reserva II    Aquí

Gran Reserva III  Aquí

Hoy se remata la colección con la llegada del cuarto y último volumen, que como siempre viene envuelto en una presentación lujosa, a la altura de su contenido y sin nada que envidiar a los diseños “oficiales” que se ven por ahí. Hay una tierna evocación a su época juvenil en esa fotografía amorosa en la que figura junto a Mavi, de la cual escuchamos su voz en algunas canciones (ojalá se prodigase más, pensamos algunos). Y estas son las canciones que ha seleccionado:

La señorita Fortuna: Buena elección, para comenzar. En parte porque se trata de una pieza con historia (su letra es de los primeros poemas de Bab, hace cuarenta años de eso; hubo una primera versión acompañada de cómic e incluso vídeo), pero además porque esta versión actualizada, con sus escalas de cuerdas tan vivas, te predispone a seguir escuchando; es una alegre manera de entrar en su mundo musical, tanto si ya se conoce como si es la primera vez.

Qué difícil: Esta vez el sonido de las cuerdas es mucho más vaporoso, organizando una especie de blues “blanco” apoyado por una armónica suave que acompaña al grupo como si no quisiese molestar. El resultado, en cierto modo, contradice una de las estrofas de la letra que afirma “Qué difícil es el arte sin artificio”; esta canción, tan aparentemente simple, demuestra lo contrario: el trabajo que ha llevado organizarla casi no se nota, y ese es el mérito de las cosas sencillas.

Interzona: Aquí la situación cambia mucho, comenzado por la letra (aunque en este caso haya habido ayuda del señor Burroughs); la tendencia al absurdo de Bab -un bromista literario- es muy marcada, pero a veces sabe hacerse inquietante. Y el estilo musical va a tono: las escalas y el sonido recuerdan a la escuela neoyorkina de los años 70/80; las guitarras más tensas que de costumbre, ese punteo con eco, ese ambiente general crea desasosiego. Y eso es también la vida.

Confesiones: La melancolía es un asunto recurrente tanto en los letristas como en los músicos, aunque en el caso de Bab conviene recordar lo dicho antes, ese estilo suyo de broma continua: si en una misma estrofa se nos dice que “navego a la deriva” y poco después “toco las castañuelas”, poco se puede añadir. Y sí, en esta canción hay castañuelas, e incluso un sonido que me recuerda a un flautín, con lo cual tenemos una mezcla muy “racial” que desdramatiza el contenido de la letra.

El tiempo, la muerte y el amor: Otra canción con historia. Bab también ha publicado libros de poesía, y la letra de esta es extracto de una de ellas. Por otra parte aquí lo tenemos acompañando a Mavi, cuya voz es la verdadera protagonista; no sé si ya la idea original para la canción fue buscar ese protagonismo, porque la base musical, rozando la languidez, le sienta muy bien y realza su estilo matizado, con personalidad, sin nada que envidiar a unas cuantas profesionales.


Ella puso un huevo: Dejando aparte la letra de coña que ya se puede uno suponer con ese título, la canción tiene un desarrollo muy agradable. Las guitarras que la abren tienen un vuelo muy americano, casi recuerdan el estilo country, para luego ir cogiendo cuerpo y orientarse más hacia una especie de folk pop con buen gancho melódico y apoyo de la batería discreto pero efectivo. Es una canción de categoría, de las que crecen cuanto más se escuchan.

La risa: Dice Bab que este es un homenaje a la risa de Mavi. Así que la canción es alegre, y por lo tanto es pop (aunque las guitarras recuerdan por momentos a Burning); desde las risas de la protagonista hasta ese “¿Y tú de qué te ries?” que exclama en un tono casi de la nueva ola, o esas guitarras y ese ritmo tan de los años 80. Ah, y el final de la canción, con esa nueva risa, doblada y con ecos, parece querer darle un último toque psicodélico al asunto. El conjunto resulta encantador.

Me siento raro: Esta canción lleva un ritmo muy negroide, entre rock y funky, con unos rasgueos de guitarras densos, vigorosos, que podrían haber sido ideados por Hendrix para acompañar a James Brown. Con ese estilo se mantiene una tensión permanente que sirve muy bien a una letra, densa pero irónica como siempre, que nos descubre grandes verdades sintetizadas, por ejemplo, en la frase central: “Y es que nunca nadie ha entendido nada”. Cierto.

Para qué buscar lejos si lo exótico está aquí: Y aquí hay más enjundia de la que se distingue a primera vista. El bajo hace una línea muy elegante para dar entrada a la voz, que en las primeras escuchas parece la protagonista principal; luego nos vamos fijando en la escueta pero vigorosa escala de la guitarra que remacha cada estrofa, y luego resulta que había un teclado detrás, y al final lo que tenemos es una pieza muy orgánica, con varias capas.

Dos caminos: En esta pieza sí que parece más evidente el protagonismo de la voz, porque hay un tono casi recitado que refuerza esa sensación. Las guitarras son suaves y generalmente van en rasgueos mientras que la percusión, también en segundo plano, se enriquece con unas maracas que refuerzan el tono casi aéreo de todo el conjunto. El resultado, teniendo en cuenta además la melancolía que nos transmite la letra, tiene un aire muy otoñal.

La Luna no tiene vello: Hay algunas piezas de Bab que me recuerdan a J.J. Cale porque a veces sus guitarras suenan con un aire parecido; y al principio pensé que esta era una de ellas, pero escuchando con más detenimiento ahora creo que hay más similitud con el Mark Knopfler en la primera época de Dire Straits (que para mí fue la mejor), incluso en la estructura de la canción. Aunque aquí hay una escala melódica cercana al folk, lo cual le da una nueva perspectiva a este tipo de sonido.

Poetas: El protagonismo le corresponde ahora a las voces y la letra. Mavi y Bab se reparten las estrofas para luego coincidir en el estribillo, a mayor gloria de André Bretón (que es un poeta muy suyo). El acompañamiento musical recuerda por momentos a la bossa nova; y aunque Bab suele utilizar una percusión muy suave, a veces surgen elementos exóticos que apoyan la sensación de suave languidez. Y por supuesto, siempre merodean esas guitarras “líquidas” tan suyas.

Tienes que recordarme que te recuerde: Esta vez las guitarras suenan con mayor presencia, son casi envolventes, y podrían recordar el estilo de las piezas surf de los primeros años 60 (incluso en las escalas). La melodía también suena cercana a las baladas del pop clásico, con lo cual el conjunto resulta entrañable y acogedor, a pesar de que al protagonista se le ve un poco dolorido (“Ya no quiero ni verte”). A saber qué perradas le habrá hecho la “contrincante”.

Vuelvo al sueño: La batería marca un ritmo tradicional, pero resulta lógico pensar que una canción sobre los sueños (o sea, surrealista) tendrá sorpresas. Y así es: la melodía, lánguida, va acompañada por unas guitarras medio desvaídas, de sonido extraño, supongo que tratado por varios pedales; hay teclados electrónicos, ecos, una suma de elementos irreales en los que incluso la voz tiene otro vuelo. Surrealismo o psicodelia, da igual: este tipo de canciones me encanta.

Sentado en el porche: Tarde o temprano tenía que surgir una guitarra al estilo Oklahoma, al estilo J. J. Cale, y aquí la tenemos dirigiendo el ritmo. Le cuadra el título, además; y la batería sigue el ritmo con disciplina, y el bajo la sigue a ella. Pero cada uno tiene su carácter: la voz de Bab y su melodía son más vivas y los arreglos, más complejos, con más juego de cuerdas, también afectan a esa voz, que suena un tanto lejana. El conjunto resulta de lo más interesante.

Tutaonana: Un cierre inesperado, pero de categoría. Nos encontramos ante una pieza de ritmo africano con lucimiento de percusiones y bajo, instrumentos de viento y cuerdas posiblemente mediterráneos que no sé distinguir, y la voz de Bab cantando en ¿suahili? (lo digo porque creo recordar que “tutaonana” significa algo así como “adiós” o “gracias” en ese idioma). Pero da igual: la pieza es magnífica, y nos deja con ganas de más. Lástima que la cosa termine justo aquí.

Aquí os podéis bajar cada uno de los CDs:



10 comentarios:

Milena dijo...

Menudo regalazo, Bab... ya estoy deseando escuchar tus versiones de los Kinks Beatles etc, espero que haya ganas, eso que no falte!

Me encanta esa foto de cuando eras pipiolo con Mavi... ha quedado chulísima la portada... como bien dice Rick, a ver si Mavi se nos prodiga más...
Desde luego, el presentador es magnífico, no lo sueltes...

Gracias y saludos

Johnny JotaJota dijo...

Bufff, qué detalles son estan grandes reservas, ni los mejores vinos. Me queda ponerme al día de algo, creo, voy de cráneo estos días. Abrazossss

jose kortozirkuito dijo...

Hola Bab:
Pues nada, ya están los cuatro reservas, echo en falta una funda de cartón para el "Complete Babelian Reserva Box Set", igual me animo, la hago y la vendo por ebay o gualapop.
Pobre Rick, entre todos lo tenemos esclavizado con las presentaciones, pero se que en el fondo tiene el sindrome de Estocolmo.
Me quedo esperando las industrial-mix, que ya sabe que eso me va mas que lo étnico.
Felicidades a los dos por el trabajo y muy buena la idea de poner a esos dos pipiolos en la portada.
Zaludozzzzzzzzzzzzzz
Jose

Rick dijo...

De acuerdo con José: un box set quedaría de lo más moderno. Y bueno, lo del síndrome de Estocolmo... tal vez.

Te ha quedado una colección de lo más exquisita, y sigo diciendo que a la altura de unos cuantos músicos profesionales. Y aún está por ver (bueno, por oír) esa selección instrumental, que promete...

Felicidades por esa actitud tan de fan, tan currante. Queremos más.

antonilópez dijo...

Hola Babelain:
"Jamon pata negra, Gran reserva". No se puede pedir más.
Gracias por el regalo.

Saludos.

Antoni.

babelain dijo...

Milena, antes de meterle mano a las versiones quisiera preparar un Gran Reserva de Instrumentales. Veremos cómo me lo planteo. Y seguramente, como entremés, intentaremos revisar, con alguna versión, a nuestro grupo de los años 80 (Rocambole) donde Mavi era la cantante principal.

Y lo de Rick es un lujo. Suerte que tiene uno.

Gracias.

Saludossssssss

babelain dijo...

Si, Johnny, estás bastante saturado últimamente. A ver si te liberas un poco jeje. No se puede estar en todo, no?

Gracias.

Saludossssssssssssss

babelain dijo...

Jose, si te animas con "Complete Babelian Reserva Box Set", me avisas. Me gustaría tener presupuesto y hacer algo parecido para regalar a los amigos, pero...

Es cierto, a Rick lo tenemos "explotado", espero que aguante un poco más. Pero ya sabe que se lo agradecemos de verdad.

Gracias.

Saludosssssssssss

babelain dijo...

Se agradecen los piropos, Rick. No estaría mal lo de la Box Set.

Ya estoy liado con los instrumentales. Tengo un montón, pero hay que seleccionar y remasterizar (?) en la medida de lo posible.

Gracias por todo.

Saludossssssssssssss

babelain dijo...

Gracias, Antoni, tanto cómo pata negra...
Y gracias a vosotros por soportarme jeje.

Saludosssssssssssssss

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