CalenDiario. Dos de agosto. Arthur y Georges.

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2 de agosto

Arthur y Georges




Luz crepuscular. Árboles. Alguno parece a punto de arder. Calor sofocante. El suelo es de albero. En un banco, sentado, descansa un tipo con barba peculiar. Un paseante desastrado le pregunta:


- ¿No será usted, por casualidad, Georges Perec?
- Nunca. Excepto hoy.


El pájaro en la rama de al lado se asombra y suda. No canta por no molestar.


- ¡Caramba! Aprovechemos pues. Pero si desvarío no me lo tenga en cuenta porque “Yo es otro”; al menos durante un rato.
- Eso me produce una desilusión. Calculada, claro está.


- No me robe usted el fuego, el poeta soy yo.
- Ya, yo solo camino por los muelles, rozando las paredes, perdiendo el tiempo. Sin deseo.


Un poco de brisa . Un poco de tregua al calor sofocante. Arthur presume un poco.


- Pues yo ya lo he olvidado todo, a base de mucha paciencia ¿sabe?
- De pronto he descubierto que no sé vivir, que no sabré jamás.


- ¿No se ha dado cuenta de que el hombre interpretó ya todos sus papeles?
- No se puede vivir mucho tiempo en el frenesí.


Georges se va sintiendo más cómodo. Reprime un bostezo, esta noche ha dormido poco.


- No sé si me entenderá, pero yo debería tener un concierto de infiernos.
- El antídoto a eso podría ser utilizar gestos de autómata: Corcho en el agua: ir a la deriva, seguir el tumulto, deambular.


- ¡La hemos vuelto a hallar! La eternidad es el mar mezclado con el sol...
- … para llegar allí, casi nunca hay barcas, pero puedes cruzar a nado.


Un trueno. Comienza a llover a cántaros. Ellos ni se inmutan y miran al frente sin hablarse. El albero queda empapado. Escampa de sopetón. Se dan la mano y cada uno tira para un lado con su estilo característico. Oscurece muy despacio.



(Improbable encuentro de George Perec con Arthur Rimbaud. Las frases son suyas, aunque un pelín adaptadas para que parezca un dialogo real)




4 comentarios:

Rick dijo...

Tal y como discurre el diálogo, parece una esgrima de frases muy ingeniosas. No recuerdo si había algún parecido literario entre uno y otro, dejando aparte la diferencia de épocas; de Perec solo leí "La vida, instrucciones de uso" hará treinta años, así que tendré que volver a ella, y de Rimbaud tengo una especie de recopìlación de la que solo recuerdo algunas frases sueltas (ese hastío del frenesí juvenil sí que lo decía mucho).

El tono general es de nostalgia, o eso me parece a mí.

antonilópez dijo...

Sobre todo me gusta Rimbaud, aunque reconozco que de Perec se bien poco. Dos grandes escritores pertenecientes a distintas épocas, conversan en un momento intemporal. Muy curioso e interesante.
Sobre todo me gusta Rimbaud, aunque reconozco que de Perec se bien poco.

Un saludo.
Antoni.

babelain dijo...

Pues si, Rick, ingenio si que tenían estos dos prendas. Yo no le veo ningún parecido literario. Me siento más cercano a Perec que a Rimbaud. Me "entiendo" mejor con él. Otra novela que me gustó mucho de Perec fue "Un hombre que duerme".

Saludosssssssssssss

babelain dijo...

Antoni, no se puede discutir que Rimbaud fue un gran poeta. Al menos yo no lo discuto. Aunque me tira más lo que dice Perec y como lo dice. Mira lo que dice Vila Matas de él: Experto en esquivar la grandeza, fue un maestro del arte de la atención a lo minúsculo. “Escribir es tratar meticulosamente de retener algo, de hacer que algo de todo esto sobreviva: arrancar algunos pedazos precisos al vacío que se forma, dejar en alguna parte, un surco, una huella, una marca, o un par de signos”.

Pues eso. Saludosssssssssssss

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