William Burroughs, Miguelito Bosé, mi madre y yo.

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W. Burroughs, Miguelito Bosé, mi madre y yo


La casa de campo estaba bastante alejada de la ciudad. En el salón, sentados alrededor de una destartalada y gran mesa de madera, estábamos William Burroughs ya mayorcito (Bill para los amigos) con un impecable traje gris y sombrero, Miguelito Bosé con 18 añitos y con el torso al descubierto, mi madre (muy jovencita, mucho antes de ser mi madre) y un servidor (en la actualidad).

Bill se levantó sigilosamente, cogió su escopeta (que ya estaba cargada por él, no por el diablo) y salió al porche. Atardecía y yo, por hacer algo fuera de lo normal y enrarecer un poco más el ambiente, puse en el tocadiscos “Hiroshima” de Sun Ra.

Sonaron varios disparos y Bill volvió a entrar en el salón. Chapurreó en español algunas frases:

“Pollos occidentales no disciplina. Al atardecer … no entran en corral. Yo les enseñaré...”

Miguelito Bosé se reía y tarareaba una de sus canciones por lo bajini.

Mi madre me susurró al oído:

“Qué raro es este Bill, ¿de qué le conoces?... Se parece un poco a tu padre; si tu padre hubiera nacido en Venus.”

Y yo, susurrando a mi vez:

“Para raro, “el” Miguelito, con esa sonrisa angelical a primera vista, pero ...”

Mi madre, para romper el hielo después de esos disparos preguntó a la concurrencia:

“¿Quien quiere gazzzzzzzzzzpacho?” No sé porqué arrastró tanto la z, nunca lo había hecho así en su vida. Supongo que se había contagiado del ambiente.

Miguelito quería gazzzzzpacho. Mi madre y yo, también. Bill se sirvió un bourbon. “Hiroshima” acabó y salimos todos al patio. Los pollos estaban en el corral, excepto uno que yacía en el suelo, muerto.

Bill: “Efectos colaterales... yo disparar al aire y … bueno... así aprenderán los pollos...”

Miguelito: “El gazzzzzzpacho, excelente, señora.”

Mi madre: “Graciasssssssssssssssss.” (No sé que le pasaba a mi madre, arrastrando zetas y eses. Supongo que quería hacerse la exótica. ¡Que raro! Nunca había sido así).

Saqué la guitarra al porche y me puse a improvisar algo. Enseguida, Bill se puso a recitar su Oración al Día de Acción de Gracias:

Gracias por el pavo silvestre y las palomas comunes destinadas
a convertirse en excremento en los intestinos de América,
gracias por un continente para despojar y envenenar,
gracias por los indios que apenas ofrecieron batalla y peligro,
gracias por las vastas manadas de bisontes para matar y despellejar,
abandonando a la podredumbre el cadáver,
gracias por las recompensas a los lobos y coyotes,
gracias por el SUEÑO AMERICANO que vulgariza y falsifica hasta
que brillan las mentiras desnudas,
gracias por el KKK, por los leguleyos asesinos de negros
que hacen muescas, por las damas decentes de rostros
retorcidos y malos y amargos
y malvados que van a la iglesia,
gracias por las calcomanías de “mata a un puto por Cristo”,
gracias por el laboratorio SIDA,
gracias por la ley seca y la guerra contra las drogas,
gracias por un país en que a nadie se le permite ocuparse
de sus propios asuntos,
gracias por una nación de chismosos, sí, gracias por todos los recuerdos,
…hecho, déjame ver tus brazos,…sí, siempre fuiste
un dolor de cabeza y un pesado,
gracias por esta enorme traición última al último y más grande
de todos los sueños humanos.”

Después de un silencio un tanto incíomodo, Miguelito se puso a cantar Don Diablo:

Don diablo se ha escapado
Tu no sabes la que ha armado
Ten cuidado, yo lo digo por si...
Anda por rincones
y se esconde en los cajones
de la presa que decida conseguir
conseguir, si sigue así
yo se lo voy a decir
Que te cante, ¡ ay ! mi niña
como gozo cuando guiñas
yo quisiera darte un beso chiquitín
con un swing por aquí por allí
un beso chiquitín con un swing haa !
un beso chiquitín con un swing
Te agarra muy suavemente
Te acaba en un pis pas
No tiene moral
Y es difícil de saciar
Te gusta y todo lo das...”

La cantó a capela (me pilló desprevenido y no me atreví a acompañarle a la guitarra) contoneándose lascivamente delante de Bill, que disimulaba sus naturales instintos sorbiendo pequeños tragos de bourbon y fumando un cigarrillo con aparente desgana).

Al acabar la canción, mi madre, aparentando desparpajo, volvió a preguntar:

“¿Alguien quiere más gazzzzzzzzzzzpacho?”

La tarde no dio para más, pero creo que ahí había materia para rato. ¿Es que no?




Mi madre de jovencita.


                    


                              

"La vida está llena de contrastes"; frase preferida de un amigo de la infancia  al que llamábamos "Don" José, alias el Marciano.

12 comentarios:

jose kortozirkuito dijo...

¡¡¡hossssssstiá¡¡
que imaginación la tuya,me has dejado a cuadros,¡no¡ a rombos,contrastes,si señor,la oración es para poner los pelos de punta el Wurrougs,un flipao,como ya era esta peña el miguelito un gili feliciano,y el escritor que se lo pasa todo por el arco de triunfo,sigue así que llegarás lejos en el arte del IRREALISMO MAGICO,eres un genio¿te lo habían dicho antes?
marisebiflipada

¡Estoy en racha! he pillado a la MariSebi camino de la habitación, le he tirado los tejos y me ha dicho que si a la primera, y aquí estamos los dos delantelordenata leyendo.
El escrito ¡Tremendo!, un día escribire un ensayo sobre esta palabra. Aunque no te lo creas de jovencito había leido cosas del Burros este, me iba la onda de esta peña americana (por decir algo) y me gustaba. Afortunadamente pude dejar el nefasto vicio de la lectura, aunque ultimamente las malas compañías me quieren volver a meter en el vicio, pero no lo conseguiran.
Realmente el Burros y el Bosé, ni buscándolos encontrarías personajes mas antagónicos.
¡Ah!, dile a tu madre que no me gusta el gazpacho, pero que si quiere ya puede ir cortando jamón.
Saludos genio.
Jose

Johnny J.J. dijo...

Brutal, acabo de flipar y me voy a ir a dormir con una sonrisa de oreja a oreja. La vida está llena de contrastes. Don Diablo que es muy cuco...
Abrazosssss.

Milena dijo...

Jajaaaa, bueníssssssssssssimo
Ahora entiendo, lo de tusss saludosss te viene de gen materno :D

Una genialidad, Bab... te remando toda mi admiración.

Milena dijo...

Je, no había visto antes los vídeos... todo el post muy absssurdo, como la vida misma...

Gazzzzzzpacho SÍ, graciassssssss

Rick dijo...

Tremendo flipe. Esto no se sabe si es surrealismo, un viaje de ácido o qué, pero hay material para leerlo y releerlo varias veces. Con lo que a mí me gustaron siempre este tipo de desbarres...

No hubiera quedado mal un toque de hiperrealismo como contraste final: don Guillermo, tras recitar su oración, asiste atónito al cantar de Miguelito con esa letra tan... de Miguelito. Inmediatamente agarra la escopeta y se oyen varios tiros. "Miguelito no disciplina".

Graciassssssss...

antonilópez dijo...

Tu imaginación va más allá de lo imaginable, amigo Rick. Flippo por la pata con esta historia. Esta vez no voy a buscarle un sentido, con el paso de los años ya he aprendido la lección, y ya nos vamos conociendo.

Un saludote.

babelain dijo...

Gracias Sebi, "irrealismo mágico" jejeje. No, si yo sigo así, pero eso de genio ejem ejem. Se agradece, aunque uno sabe por donde pisa y no miro mucho a las estrellas para no tropezarme con las piedras del camino. (Algo así dice un provervio; chino probablemente).

Ya, ya, Jose. Sé que te haces el "iletrado" a propósito, y que dices leer solo folletos de ferretería, pero también sé que has leído lo tuyo (aunque te hayas cansado ya jejeje). Ya me enteraré de todo eso en tus memorias.
Mi madre hace ya algunos años que no está en este mundo, pero seguro que cortaría unas lasquitas de jamón para tí con mucho gusto.

Gracias a los dos.

Saludosssssssssssssss

babelain dijo...

Johnny, encantado de haberte sacado una sonrisa antes de ir a dormír. Qué más se puede pedir. Gracias.

Saludosssssssssssss

babelain dijo...

Milena, mi madre no hacía eso, me lo he inventado sobre la marcha, según iba escribiendo. Si la hubieras conocido, te habráis reído al leerlo porque no le pega nada arrastrar las zzzzetas o la esessssss. Me lo pasé bien escribiendo este relato descerebrado y con mucho contraste jejeje.

Gracias.

Saludossssssssssssss

babelain dijo...

Rick, a mí tambien me gusta desbarrar, como se puede comprobar. Es muy sano. Baja el colesterol por debajo de 200.

Buena continuación la que sugieres, en la onda del relato, pero... pobre Miguelito... acabar como los pollos... disciplinado... o muerto jejeje.

Gracias.

Saludosssssssssssssss

babelain dijo...

Me gusta hacerte flipar con el relato. No es la primera vez que me llamas Rick (cosa que no me disgusta, al contrario; quiere decir que nos metes en el mismo saco. A mi me pasa con mi hijo mayor y con un hermano; confundo sus nombres; los debo tener en la misma neurona; de las dos que me quedan).

Y menos mal que no has intentado buscarle un sentido a esto; si lo encuentras, me avisas jejeje. Ya veo que nos vamos entendiendo (es un decir).

Gracias.

Saludosssssssssssssss

babelain dijo...

Este último era para Antoni, se entiende, no?

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