La Gran Arcada-Micro Relato

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La Gran Arcada

Una tarde, en Primavera, bajó a la playa y se sentó en la orilla.

Sintió una Gran Arcada.

Abrió la boca y vomitó violentamente a todos los dioses acumulados en su interior a lo largo de su vida.

De pronto se encontró tan liviano como las nubes rojizas del Horizonte y se introdujo en el Mar con suma delicadeza.

5 comentarios:

Napi dijo...

Si es que no hay como una inmersión en agua regeneradora para deshacerse de todas las deídades deformantes ¡menudo peso se saca uno de encima!
Relato aparentemente inocente, escueto y concreto; casi naif, pero lleva implícita una de las cuestiones eternas que machacan al ser humano.
¡Te me estás poniendo filosófico, Bab!

babelain dijo...

El pobre hombre (o mujer) no tomó su dosis de bicarbonato ese día y claro, pasa lo que pasa.

babelain dijo...

Como decía el sabio africano Amadou Hampate Ba:
"Lo serio, si demasiado serio, no es serio". Este hombre dijo muchas cosas interesantes aparte de esta, claro. Y escribió cuentos muy interesantes.

Aldoux dijo...

Deshacernos de todas imposiciones mentales, los prejuicios aprendidos y las "verdades" inamovibles; lipmpiar nuestro interior y ver el mundo como es: amplio, infinito, impredecible... bien Bab, it's not R&R but I like it!!!

babelain dijo...

El "honorable" Aldoux de visita por aquí, que alegría. Oye, Aldoux, las grandes "vomitonas" también forman parte del R&R, ¿no? hay mucha documentación sobre el asunto. Saludos.

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