CalenDiario. Veinte de agosto. Ni de coña.

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Veinte de agosto



Ni de coña


El cuatro de febrero de este año escribí un poema (a quién le importará esto, digo yo) de título “Reconforta”, que terminaba con estos versos:

La Eternidad engaña
eso reconforta un poco

Quedaba muy bien para terminar el poema, pero el otro día me encontré con un viejo amigo, que hacía mucho tiempo que no veía, y me dijo que en un momento de su vida compró un billete de tren para “La Eternidad”. Se subió a ese tren con ilusión pero poco a poco se fue cansando de la broma. Se le cayeron algunos dientes, se quedó casi calvo y le salió una prominente barriga. Al final, acabó bajándose en una estación que resultó ser Sebastopol. Allí compró otro billete, pero esta vez para “El Principio”. Tampoco llegó al Principio, harto de tanto chucu chú del tren, aunque recuperó casi todos los dientes y el pelo. Le quedó algo de barriga pero no mucha. Se bajó en mi pueblo y entonces fue cuando me contó el viaje de ida y vuelta, pero no con pelos y señales, porque ni él estaba de humor ni yo me creía mucho lo que me estaba contando. Todo el mundo sabe que el tren hacia “La Eternidad” no pasa por Sebastopol ni de coña.




6 comentarios:

Rick dijo...

Se ve que los viajes muy largos acaban siendo agotadores, tanto da que sean de ida como de vuelta, y que lo mejor es detenerse antes de acabar derrengado. Total, pa qué. Con la de cosas que hay para visitar por el medio del camino, además.

Lo de Sebastopol no lo sé, pero recuerdo que de pequeño me impresionaban los nombres de sitios muy lejanos, como si fuesen de otras galaxias, y Sebastopol era uno de ellos junto a Kuala Lumpur, Tegucigalpa y ese tipo de nombres tan exóticos. Me llevé una alegría enorme el día que un profesor viejecito me dijo: “Pues esa misma sensación de maravilla es la que sienten los de Sebastopol o Kuala Lumpur cuando miran en el mapa y ven La Coruña, que para ellos está en la otra esquina del mundo”. Desde entonces me siento mucho mejor, no sé por qué.

antonilópez dijo...

Hola Babelain:
Cuando he empezado a leer el relato creía que hablaban de mi: Calvo, con barriga...jejeje. Luego me he dado cuenta de que no había ninguna coincidencia más porque yo viajo poco y a distancias cortas,
De las tres Sebastopoles, sin duda me gustaría conocer la de California, ya que mi sueño sería hacer un viaje por USA de costa a costa, rememorando la gran novela de Jack Kerouac "En el Camino".

Saludotes.
Antoni.

Johnny JotaJota dijo...

Ojo, pero siempre es reconforta-ble leerte, Bab. Abrazosssss

babelain dijo...

Buenas, Rick. A mi me impresionaba Samarkanda. Aún me impresiona.
La Coruña también jeje. "Para qué buscar lejos si lo exótico está aqui" se titula uno de mis poemillas que luego convertí en coplilla y publiqué en el blog en su día.

Gracias.

Saludosssssssss

babelain dijo...

Hola Antoni:

Avísame si te animas al viajecito ese de costa a costa por USA y necesitas un Dean Moriarty (Neal Cassady) de andar por casa. Aunque la personalidad de ese tipo es difícil de imitar.

Nosotros acabamos de llegar de Portugal, de un viajecito corto; no es lo mismo, pero tiene su encanto también.

Gracias.

Saludossssssssssss

babelain dijo...

Gracias Johnny. Se te echaba de menos, aunque veo que has vuelto con ganas. Ya te visitaré. Estoy más liao que la pata un romano.

Saludosssssssss

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