No estamos seguros III (El Triángulo)

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No estamos seguros
III
(El triángulo)

Estamos los tres sentados en distintos bancos del parque. Formamos un triángulo equidistante casi perfecto. Atardece lánguidamente, con pereza. Nos comunicamos telepáticamente, ¡cómo iba a ser si no! Esta vez, nuestro aspecto es bastante normal, si exceptuamos que los tres llevamos zapatos de charol negro, muy brillantes, y sombreros de fieltro de color crema.

La intención es influir con nuestras ondas cerebrales en todo aquél que entre en el radio de acción del triángulo. Ya se sabe que somos tres, pero lo que no se sabe es que prácticamente hemos fusionado nuestras “entidades” y funcionamos como si fuéramos uno. Aunque... últimamente... si nos ponemos a indagar y rascar un poco, alguno de nosotros tiende a dispersarse. No sabemos exactamente cual de los tres, es imposible saberlo hasta que no ocurra el desgaje completo. Mientras, será como si a unos trillizos con una sola cabeza, le doliera la cabeza. ¿A cuál de los tres?

A lo que vamos, mientras divagamos, han “caído” bajo nuestra influencia, un perro negro, encanijado, tres mujeres solitarias y un viejecito renqueante. Pretendemos influir transmitiendo energía positiva, “alegría de ser quien es cada uno”. Sin pasarse, claro, sin euforia. Un ligero cambio, un empujoncito que ayude a subir la cuesta. Puede ser suficiente eso. No vamos a hacer nosotros todo el trabajo. Estaría bueno.

Notamos que no tenemos la misma “fuerza” que antes. La conexión entre los tres hace aguas por alguna esquina. ¿Cuál? El perro negro, nada más entrar en el triángulo imaginario se ha puesto a mover el rabo como una hélice. Luego se ha acercado a uno de nosotros como pidiendo alguna caricia. Ese “uno” no ha mostrado ningún signo de simpatía por el perro. Al final, el perro, después de orinar en unos arbustos, se ha largado con viento fresco, tan campante.

De las tres mujeres solitarias que han ido pasando frente a nosotros, solo una ha dado signos de optimismo. La verdad es que no venía muy cabizbaja, ni demasiado tristona. Creo que el armonioso canto de los pájaros en los árboles ha sido más determinante que nuestras ondas cerebrales bien intencionadas. Las otras dos, han salido como entraron, hieráticas, inmutables, serias hasta la náusea. ¿Estamos perdiendo facultades?

El viejecito renqueante se ha parado un rato en medio del triángulo. Se ha quedado pensativo, como perdido, sin saber hacia donde dirigirse. Una pelota perdida que venía rodando por el suelo y dos chavalillos corriendo detrás de ella, le han sacado de su ensimismamiento. Eso, si, ha sonreído a los chavales y ha seguido su camino como si nada.

Hemos “levantado el campo” y nos hemos ido a tomar un refrigerio en una terraza de la Gran Avenida. Mucha gente para arriba y para abajo. Demasiada gente para cualquier cosa. Aunque es divertido verles tan ajenos a lo que tramamos. Son tan inocentes los pobres; creen que saben lo que hacen. Bueno, no todos, a algunos se les ve turbados. Esos son los que más se acercan a la realidad del asunto. ¿De qué asunto? Nosotros no se lo vamos a aclarar. Solo faltaría eso. En fin, tenemos que investigar por donde flojea el triunvirato. No podemos permitirnos el lujo de fracasar en nuestra misión. Todo el mundo necesita un empujoncito ¡qué caramba!

Dejamos la terraza y empezamos a caminar en fila india; la noche ha caído de lleno sobre la ciudad. Nos ha pillado un poco por sorpresa y aún queda un largo trecho para llegar a casa; esperemos que no empiece a llover ahora. Solo faltaría eso.  

12 comentarios:

Rick dijo...

Este cruce entre surealismo y ciencia ficción es realmente original, sí señor. Nunca en mi vida había leido algo similar. Y claro, lo de menos ya es por dónde va a salir el triunvirato este, sino qué nuevas "aventuras" les esperan. En realidad esta historia podría no tener origen ni final, sino ser un todo contínuo.

Y los dibujos muy buenos, además de muy adecuados. Cuadran perfectamente... hasta parece que intranquilizan un poco.

Johnny J.J. dijo...

Comunicación telepática triangular, eso mejora la comunicación. Me encanta tu imaginación y tus relatos, apreciado Bab. Abrazosss.

Milena dijo...

Muy bueno Bab... Y el dibujo, precioso... me encantan esos tonos amarillos y rosas, Mavi es una genia del color.
Como creo que ya he comentado otras veces, aquí siempre se disfruta.
Muchas gracias, que tengáis buen día y cuidadín con los triángulos que se montan estos en un pispás, no os vayan a comer ;D

Ficus dijo...

Vaya, vaya...
Va a resultar que estas tres entidades son mas benignas de lo que parecía en principio.
Está bien eso de que la conexión empiece a flaquear por algún lado. Igual acaban experimentado un poco de individualidad y todo. jejeje...

Buen, e inesperado cambio de escenario, bab & Mavi.

Un abrazote.

antonilópez dijo...

Tres Ángeles de la guarda parecen ser estos personajes, aunque de momento parece que se dedican más a divertirse y bromear, que a proteger a los mortales. He observado que cambian de aspecto como de camisa, igual son transparentes y etéreos que se dejan ver con aspecto material. Muy interesante.
No tengo ni la mas remota idea de como va a continuar esto, pero engancha, engancha...

Las ilustraciones geniales.
Un saludote

babelain dijo...

Pues eso dicen, Johnny, pero no se si estos van de "fantasmas" o qué. Ya veremos por donde nos salen.

Gracias.

Saludosssssssss

babelain dijo...

Ya veo que eres "fan" de las ilustraciones de Mavi, ya somos muchos. Yo no me fío de los triángulos, ni de los rectángulos, ni de nada que tenga ángulos jeje.

Gracias.

Saludosssssssssssss

babelain dijo...

Ficus, yo no llegaría a tanto como para llamarlas "benignas", pero bueno. Y vas bien encaminado en eso de experimentar individualidad. Cada cosa a su tiempo.

Gracias.

Saludossssssssss

babelain dijo...

Antoni, eso de ángeles de la guarda es decir mucho; aunque lo aparenten. Yo si tengo idea de como continúa, pero habrá que esperar al próximo capitulillo.

Gracias.

Saludosssssssssssssss

babelain dijo...

Rick, me gusta eso de cruce entre surrealismo y ciencia ficción. Yo no soy mucho de definir principios y finales, como habrás podido comprobar. Y del triunvirato no me fiaría ni un pelo.

Las ilustraciones de Mavi son la sal de los relatos. Sin ellas quedarían insípidos

Gracias.

Saludossssssssssssss

jose kortozirkuito dijo...

Buaaa! Estoy deprimido, la Sebi me ha abandonado Buahhh! Esto de leer el toto-vaca en solitario es deprimente Buahhh! quiero que vuelva Buahhh!
A ver si con el triunvirato este le mando algún mensaje para que vuelva Buahhh!, aunque creo que andan un poco flojos de pilas. Buahhh!
Mientras tanto me meto en esta espiral de siencia ficción surrealista donde todo veo que es posible. Buahhh.
Vuelve, que te echo de menos, sobre todo a la hora de comer Buahhh!
Me consuelo recreándome con el santo que ha pintado Mavi Buahhh!

Tranquilos que no me ha abandonado por un guiri de esos rubitos con melena, sino que se ha ido al 93 cumpleaños de su mamá.

Pero es que leer el toto-vaca solo es muy triste.
Buahhhhhhhhhhhhh!
Jose

babelain dijo...

Pues claro, Jose, hay que leer el toto-vaca en familia, como rezaban el rosario en los viejos tiempos jejeje.
El triunvirato este no creo que sea de mucha ayuda; además, están muy ocupados.

Felicidades a la suegra, 93 añitos es mucha tela.

Gracias.

Saludossssssssssssss

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