Primera escucha, ojos abiertos: las imágenes en primera fila - sus personajes ya son viejos conocidos -. Segunda escucha, ojos cerrados: la música en primera fila, quedan residuos de las imégenes vistas en la primera escucha. Entre ellas destaca la figura de uno de los perros - influido por la melodía, olisquea un entorno lleno de colores neutros - Tercera escucha, alejado del ordenador: de fondo resuena la melodía mientras voy a la cocina para preparar la comida - suena como el hilo de una madeja que se niega a abandonarme. Saludos,
Javier, imagino un cortometraje donde tu comentario sirve de guión o guía. La cámara, emplea ángulos del tipo de los utilizados por Orson Wells, Hitchcock e incluso Bergman. En las dos “primeras escuchas” se te ve de espaldas, y la cámara hace zoom sobre las imágenes que muestra el ordenador. En la “tercera escucha” se te ve andando por el pasillo hacia la cocina. La cámara te enfoca desde el suelo, tú vas caminando de espaldas a la cámara. Ya en la cocina se ve el humo saliendo de la cazuela. No se sabe qué estás cocinando, pero se intuye que es algo exótico. La música suena desde lejos, entre el sonido del cazo removiendo el guiso...
Casi siempre hay un trasfondo psicodélico en las músicas que haces, sospecho que debe de ser tu mayor influencia. Y esta vez es muy marcado, empezando ya por esas cuerdas acompañadas de una percusión que podría ser hindú perfectamente. Luego las cuerdas se vuelven "fláccidas" y entran todos esos sonidos ambientales que envuelven la melodía en una ensoñación. Eres un orfebre de bandas sonoras. El personal, como siempre: entre oriente y occidente. Qué envidia de variedad.
No sé, Rick. No sé s la psicodelia es mi mayor influencia. Después de estar escuchando música tanto tiempo, cualquiera sabe. De pequeño, en casa se podía oír los Nocturnos de Chopín en un cuarto gracias a mi madre, a Bruno Lomas y Los Roqueros, gracias a mi hermano mayor, o a Françoise Hardy, gracias a mis hermanas mayores, en otro. Yo tiré por la calle de en medio un poco más tarde, como muchos de nosotros. Así nos hemos ido empapado de música en esa maravillosas época que nos ha tocado vivir en esa materia, claro. Gracias
¿Y a dónde ir, fuera, decidme, cuando no llevas contigo la suma suficiente de delirio? Con esta frase de “Viaje al fin de la noche” del controvertido escritor L. F. Cèline, comenzamos este blog, pues eso, con una suma suficiente de delirio (espero que sea suficiente). Intentaremos publicar por aquí: Música, escritos, fotos, videos y lo que surja bajo el nombre de Babelain y colaboradores. Como siempre (ingenuo de mí) se esperan comentarios.
8 comentarios:
Primera escucha, ojos abiertos: las imágenes en primera fila - sus personajes ya son viejos conocidos -.
Segunda escucha, ojos cerrados: la música en primera fila, quedan residuos de las imégenes vistas en la primera escucha. Entre ellas destaca la figura de uno de los perros - influido por la melodía, olisquea un entorno lleno de colores neutros -
Tercera escucha, alejado del ordenador: de fondo resuena la melodía mientras voy a la cocina para preparar la comida - suena como el hilo de una madeja que se niega a abandonarme.
Saludos,
Javier, imagino un cortometraje donde tu comentario sirve de guión o guía. La cámara, emplea ángulos del tipo de los utilizados por Orson Wells, Hitchcock e incluso Bergman. En las dos “primeras escuchas” se te ve de espaldas, y la cámara hace zoom sobre las imágenes que muestra el ordenador. En la “tercera escucha” se te ve andando por el pasillo hacia la cocina. La cámara te enfoca desde el suelo, tú vas caminando de espaldas a la cámara. Ya en la cocina se ve el humo saliendo de la cazuela. No se sabe qué estás cocinando, pero se intuye que es algo exótico. La música suena desde lejos, entre el sonido del cazo removiendo el guiso...
¿Qué estaba cocinando Javier en el mundo real?
Gracias por tan suculento comentario.
Saludos.
Es mejor escucharlo,
estando a oscuras,
solo , y en el sofá,
ya sea escuchar
con cascos, o
sin ellos, un
saludo.
Casi siempre hay un trasfondo psicodélico en las músicas que haces, sospecho que debe de ser tu mayor influencia. Y esta vez es muy marcado, empezando ya por esas cuerdas acompañadas de una percusión que podría ser hindú perfectamente. Luego las cuerdas se vuelven "fláccidas" y entran todos esos sonidos ambientales que envuelven la melodía en una ensoñación. Eres un orfebre de bandas sonoras.
El personal, como siempre: entre oriente y occidente. Qué envidia de variedad.
Muy buenas, Orlando. ¿Así, a pelo, sin una cervecita ni nada? Bueno, pues que lo disfrutes. Gracias.
Saludos
No sé, Rick. No sé s la psicodelia es mi mayor influencia. Después de estar escuchando música tanto tiempo, cualquiera sabe. De pequeño, en casa se podía oír los Nocturnos de Chopín en un cuarto gracias a mi madre, a Bruno Lomas y Los Roqueros, gracias a mi hermano mayor, o a Françoise Hardy, gracias a mis hermanas mayores, en otro. Yo tiré por la calle de en medio un poco más tarde, como muchos de nosotros. Así nos hemos ido empapado de música en esa maravillosas época que nos ha tocado vivir en esa materia, claro.
Gracias
Qué maravilla de flora y de fauna con esa música. Así sí. Abrazos, Bab.
Gracias, Juanjo. Mucho tiempo ya sin cruzarnos.
Abrazos.
Publicar un comentario