Emancipación

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Emancipación

Nuestras sombras tienen un no sé qué solidario, un punto de empatía, un algo de complicidad con nosotros. Yo no sé las vuestras, pero la mía me ha salido bastante descarada. Ya sé que adquieren muchos de nuestros vicios y pocas de nuestras virtudes, en mi caso será porque no las encuentra.
Decía que la mía me ha salido bastante descarada, me explico: Una tarde del mes pasado, estaba tomando plácidamente el sol  en un banco del parque y de pronto veo que mi sombra se “desprende” de mí, así, como lo oyen. Se levanta y comienza a alejarse, un poco titubeante al principio, como si dudara de la decisión tomada; pero poco a poco se fue reafirmando en su “aventura” de ir por su cuenta, sin la referencia de mi cuerpo. Vi claramente como  hacía los movimientos de sacarse una pipa de un bolsillo, una caja de cerillas de otro y encenderla con gestos supuestamente elegantes. ¡Y eso que yo no fumo! ¡Ni soy elegante! Nada más separarse de mí ya estaba tomándose ciertas libertades.
Al principio de la “separación” me sentí casi enojado por tamaño atrevimiento, al fin y al cabo llevábamos toda una vida juntos; pero luego me sentí un tanto aliviado, como más ligero. Volví a casa y como ya se había puesto el sol, casi no la eché de menos, las farolas de la calle aún no estaban encendidas.
Al día siguiente me desperté tarde, era sábado y no tenía que trabajar. Abrí la ventana de par en par y allí apareció mi sombra, al principio la noté un poco tímida, casi escondiéndose pero luego fue tomando forma. Hice como si no hubiera pasado nada, pero la noté nerviosa, incluso se adelantaba a mis pasos y no guardaba el orden natural entre ella, la luz y yo. Me dio un poco de pena y le pregunté a bocajarro: ¿qué tal la aventura, alma de cántaro? Entonces soltó unas lagrimitas y me contó que la “aventura” en solitario había sido un desastre. Nadie parecía hacerle ni caso. Entró en un bar y pidió una cerveza, el camarero no reparaba en ella y salió de allí enojada y cabizbaja. Luego, en un kiosco de periódicos se encontró con una sombra muy bien parecida de una joven pelirroja. Intentó “hacer migas” con ella, pero le dijo que no hablaba con sombras solas, sin cuerpo, que aquello no entraba dentro de las reglas del juego. Llegó la noche y no sabía qué hacer, no se sentía, no se veía, no tenía rumbo…se quedó dormida en un cajero de un banco como un vagabundo. Lo despertó un perro rascando la puerta del cajero a las cinco de la madrugada. Entonces volvió a casa, se deslizó por debajo de la puerta y esperó a que yo me despertara. Una sombra sin cuerpo no tiene razón de ser, me dijo convencida. Le di unas palmaditas en la espalda y me preparé un desayuno pantagruélico para afrontar el fin de semana con buen pie y con buena sombra.

11 comentarios:

babelain dijo...

He tenido que esperar un rato a que saliera el sol, ha salido un día nublado y no había rastro de mi sombra por ningún lado.

Saludossssssssss

Ficus dijo...

Pues ya ves bab. Quiso ser la sombra emancipada, en el bar fue la sombra del olvido, en el kiosko la sombra indecorosa, y al final, después de ser la sombra de la duda, opto por volver al redil.
Como dijo Lennon "nunca sabrás lo que tienes hasta que lo hayas perdido".

Un abrazote.

Milena - en danza dijo...

Jejeee... a la mía la tengo olvidada, pero es que la pobre es una mandada...

Saludos y abrazotes!

Napi dijo...

Pues parece que volvió contigo más por egoísmo que por empatia. Le salió rana lo de independizarse, la pobrecita parece adolescente (¿adolecerá de algo?).
Lindo relato, Bab, sigues "sembrao" killo!!!
Un abrazote.

Johnny dijo...

Es que en estos dias emanciparse es sumamente difícil y supongo que para las sombras aún más. Abrazossssss.

Paco dijo...

Aunque por esta vez no le haya salido bien, tienes un problema con tu sombra. Te ha salido rebelde; no es la primera vez que lo intenta, lo que da que pensar. Espero que no contribuyas a lo que puede ser el fin del mundo, la rebelión de las sombras.
Cuídala.
Abrazos gigantes.

babelain dijo...

Ficus, una ruina de sombra jejeje Pero se creía muy importante ella. Qué malas son las ansias de grandeza.
Saludossssssssssss

babelain dijo...

Milena, será que no te pones al sol. Si lo haces, enseguida salen; como los caracoles después de la lluvia. Si es una "mandada" es que está en la onda de las sombras. Eso debe ser bueno, no? No como la mía que se cree...qué se yo.

Saludosssssssssssss

babelain dijo...

Si, Napi, me salió rana, pero ya ha escarmentado. ¿Adolescente mi sombra? jajajaja no creo.

Saludosssssssss

babelain dijo...

Johnny, si que es difícil emanciparse; incluso para las sombras y eso que no tienen hipoteca (que yo sepa)

babelain dijo...

No, Paco, el problema lo tiene ella jejeje Se cree la Reina de Saba y no es eso, creo. Un poquito más de humildad es lo que le hace falta. Aunque en realidad es muy inocente la pobre. La rebelión de las sombras se debe dar más por el norte, aquí en el sur, no sé, no sé.

Saludosssssssss

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