El Huésped

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El huésped

Al huésped del museo celeste le hierve la savia
e imagina labios entre huesos y pergaminos.
Se desborda en el firmamento, se estremece,
se cae del lecho de aire y agua, agoniza.
Se rehace y vibra dando placer a pájaros que no existen.
Los arrulla y emprende la marcha.
Chilla sobre lo oscuro arrojando tinta ígnea sobre lienzos de vidrios rotos.
Se estira y duerme.
El velo cae y la noche aparece en blanco
para ser escrita por sonidos y sombras fugaces.
Protestan los sabios por ignorar sus errores.
El famoso huésped se consuela con vírgenes.
Las arropa con nubes y enigmas, aromas y frutas.
Se pregunta si existen golondrinas suicidas.
En un descuido pierde las alas
y cree ser flecha rastreando la Diana.
Busca su mejor perfil.
Al hundir los pinceles en el bosque del mar asusta  a las hadas
y a la dulzura estoica de los molusco.
Ahora está turbado, multiplica sus visiones y sus sueños.
Gira sobre un manto de estrellas cual peonza sin control.
Comparte sus secretos con aromas de catástrofes
entre los seres de antaño que olvidaron su destino.
Cuando deja de girar se da cuenta del desliz
y peregrina entre el musgo en busca del árbol de hielo.
Aún se encuentra en camino sin reparar en esfuerzos
cuando los entumecidos músculos reclaman su recompensa.
Vencido y majestuoso abre la puerta del alba.
Estrangula a la hermosa bestia, guardiana  de la memoria.
Liberado del trastorno, esquiva toda sus citas.
Contradictorio y triunfante, da muestras de su osadía
enfrentándose al azar con su ebria cabellera.
No hay ambición en sus actos, ni se abandona al hastío.
Ya puede exhibir sin tapujos su fracaso más logrado,
insuflarle transparencia al deseo más oculto.


Susi. Relato para el programa de radio La Máquina de Escribir.

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Foto enviada por Sebi. Se trata de escribir un relato a partir de la foto. Los relatos enviados se leen en el programa mensual de radio La Máquina de Escribir de Radio Sobrarbe (Huesca), donde participa nuestra amiga Sebi. El mío lo lee ella con su maestría habitual.

Susi

«Oye... Susi... » (menos mal que tenía puesta la acreditación con su nombre, si no, de qué me iba a acordar yo; menudo resacón tengo) «...se me ha olvidado la cartera... ahora vuelvo, guárdame los refrescos. No te rías... ehhhh... tú ya me conoces. Esta mañana, sin ir más lejos, me encontré sentado en la cama y no recordaba si me estaba levantando o acostando. Como en la famosa viñeta de Andy Capp. He tenido que abrir las cortinas y ver que había luz para confirmar que en realidad me estaba levantando.  He ido a la cocina y, en efecto, debía ser por la mañana porque  mi mujer estaba preparando un café... o un té, no recuerdo. La cosa es que estaba caliente porque me quemé la lengua. Me dijo que después de desayunar me acercara al super a comprar unos refrescos. La verdad, Susanita, es que no recuerdo la marca, no sé si me dijo Fanta, Schwepps, La Casera o vete tú a saber. Pero no te rías, jolín, que no es para tanto. Si yo te contara... eh... oye, te acuerdas del nombre de mi mujer, la de ahora; se me ha olvidado... es normal, después de cuatro divorcios. Quién va a aguantar a un prenda como yo tanto tiempo. Y como he olvidado también la llave, tengo que llamarla a gritos desde la calle. Era Paqui, o Loli, algo así. Apúntame el nombre en un papelito. Sería un buen invento ponerle una acreditación como la tuya con su nombre, pero seguro que no se deja. ¡Qué cruz! Si no vuelvo a por los refrescos es que me he olvidado, no te lo tomes a mal. No, si al final voy a tener que dejar la mistela. ¡Qué cruz! Por cierto, Susi, ¿estás casada? Es por si las moscas... bueno, ya me lo contarás luego».

Babelain. Aperitivo. Rarezas.

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(El cuervo se apuntó al aperitivo en el jardín)

Aperitivo. Del CD de Babelain “Dulce Decadencia”. Se quedó fuera del Gran Reserva de Instrumentales y me dio un poco de pena. También fue seleccionado por mi amigo Napi para el Sin Palabras vol. 2. Esta versión actual tiene algunos retoques añadidos.




https://mega.nz/#!Yh80zIbI!19hHrMzHOen5_E760WFQ_u6F4HO_aXm9YOOeFQJBcak







Correr el riesgo

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Correr el riesgo

                En mis correrías nocturnas encontré una puerta en la que nunca antes había reparado. Corrí el riesgo y la abrí. Enseguida me recibió una especie de mayordomo que me puso al corriente de lo que allí se encontraba:
                 «Este señor tan engolado que reposa en esa cama estilo Luis XIV es Mr. Fabius Augustus Collingwood, que, por más que lo intentó, nunca  consiguió convertirse en sobrino político de Oscar Wilde. Como puede comprobar, le encanta pelar el Financial Times hoja a hoja con su navaja de Albacete. A su lado se encuentra Miss Cebolla Blanca, exprimiendo sueños húmedos y dulces mientras dormita sobre un lecho de pavesas procedentes de una reciente combustión amorosa».
                Me fui de allí un pelín perplejo, aunque, en cierto modo, contento, porque esto parece demostrar que, a veces, los universos paralelos convergen en lugar y tiempo determinado. Pero, amigo, hay que estar ahí para comprobarlo.
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SAFARI






















Babelain. El Banco del Parque. Rarezas.

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Este instrumental pertenece al CD de Babelain "El Ruiseñor Chino". También lo seleccionó mi amigo Napi para la recopilación que se montó, con la maestría que le caracteriza, en el CD "Sin Palabras. Copia Pirata" de 2009, aunque allí apareció como El Banco del Olvido.




https://mega.nz/#!NtcBwDgI!6H1e7AUwg_DcwJrtY7C3BifHAMvwSwahlTu7XdovesE

Salvavidas.

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(Alejandra Pizarnik)

Uno de marzo

Salvavidas


Uno de los posibles flotadores para no ahogarse
en este océano salvaje que es la vida
podría ser leer, en dosis homeopáticas,
a los escritores suicidas.




Algunos escritores suicidas por orden alfabético:


Adamov, Pedro Casariego, Paul Celan, Rene Crevel, David Foster Wallace, José Agustín Goytisolo, Hemingway, John Kennedy Toole, Jerzy Kosinski, Malcolm Lowry, Vladmir Maikowski, Mishima, Pavese, Alejandra Pizarnik, Silvia Plath, Jacques Rigaut , Alfonsina Storni, Georg Trakl, Virginia Woolf, Stefan Zweig...


Últimos versos de Alejandra Pizarnik escritos en una pizarra antes del suicidio:


"No quiero ir
nada más
que hasta el fondo"




(Vladimir Maiakovski)


(Yukío Mishima)




La Escalera

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La escalera

            Desperté en mitad de una escalera. No sabía cómo había llegado allí, si subiendo o bajando. Había luz y estaba al aire libre, en la naturaleza. Recordé el Mito del Retorno al Orígen, «de la pérdida de la pureza original y la recuperación a través de un camino de regreso, aun estado previo a la manifestación, a través de un renacimiento místico». 

            ¿El camino de retorno será el que sube o el que baja? Sin ser muy consciente de lo que hacía, comencé a subir. En el primer peldaño mi vino un pensamiento urgente:  «Un tren lleno de Ìdolos no encuentra su destino». Sin pensarlo dos veces subo al segundo peldaño y me viene una nueva ráfaga: «Reconozco el contorno del deseo pero la alegría me delata y me confunde, como a un mal jugador de póker». Ya en el tercer peldaño de subida dudo aún más que antes y cierro los párpados. Siento el vértigo  del arquero antes de respirar hondo para lanzar la flecha. No encuentro ninguna diana en el paisaje. Intento despistar cualquier pensamiento. Con un cuarto paso me encuentro en un pequeño descansillo. «¿Habré tomado el camino correcto?», sigo dudando, como de costumbre.


            Decido, a base de engañarme satisfactoriamente, comenzar a bajar. Volver al inicio y empezar el camino de regreso pero, esta vez, bajando.  Una vez en el inicio, en el lugar que desperté, bajé un escalón y me asalta una imágen: un peregrino bajo una nube de gaviotas, caminando por un pedregal, en mitad de la nada. En el segundo escalón me convierto en espectador de una película muda y en blanco y negro, donde cada Ídolo que viajaba en aquél tren encuentra su destino, pero todos han perdido lustre. Ahora parecen más humanos. Al bajar al tercer escalón siento un escalofrío, veo el mar a lo lejos, allá abajo, color turquesa. Me veo  naufragando en él. El sopor me invade. Me duermo profundamente.

















Babelain. Rarezas. The Third Mind. Here I Am

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La primera versión de este tema se publicó en el blog de mi amigo Napi:


https://elcieloyeldedo.blogspot.com.es/2010/01/babelain-2009-sin-palabrascopia-pirata.html


Allí escribí esto en la presentación:
"Por atmosférica, pensé utilizarla en un corto donde los vikingos avanzan en sus naves por los fiordos noruegos. Se oye al empezar la risa de Won siendo un bebé. Sólo guitarras acústicas, flautas, bajos . . . nada de teclados ni hostias. Con rever y eco para crear ambientes extraños y los cambios de velocidad y reversos de pista que se me ocurrían. Experimentación casera, grabado con el magnetofón Philips de carrete abierto, el mismo de la Obertura con Pepe"


Pero esa es la versión primera. Esta que presento aquí tiene pistas añadidas: La voz de Paul Bowles recitando su poema Here I'am, de ahí el cambio de nombre; el ambiente de la plaza Jemma el Fna y algunas guitarras. Publicado en el blog como The Third Mind (heterónimo de Babelain): http://totovaca.blogspot.com.es/search/?q=here+i+am&search=Busca


The Third Mind

Grupo de música experimental de la década de los 70 con sede en Cinccinati (Ohio).
Toman el nombre de un libro de William Burroughs y Brion Gysin, de relatos cortos escritos con la técnica del cut up que incluye entrevista con W. B.

La nacionalidad de sus componentes es muy variada:

Marcus: (Austro-Húngaro).- Instrumentos de cuerda. Manipulación de magnetofón de carrete abierto. Composición.
Víctor.- (Croata).- Percusiones. Voces. Teclados. Grabaciones de campo.
Mick A.- (Norteamericano, de padre gallego y madre chilena).- Bajo. Voces. Diseñador de portadas.
Pierre B.- Vasco-Francés. Teclados. Percusión. Instrumentos de viento. Filósofo oficial.

Su música es inclasificable, aunque la metan en el cajón de “Experimental Lo Fi”, ya que así, los críticos no se calientan la cabeza y en ese saco cabe de todo.

Marcus es seguidor de La Monte Young, Giacinto Maria Scelsi y de algunos músicos callejeros negros de blues.
Víctor se pirra por la música balcánica, Ornette Coleman y, aunque parezca extraño, la música gnawa.
Mick A es fan acérrimo de The Monkees (que si, que si) de The Incredible String Band y de Ron Carter.
Pierre B.- Adora a John Cage, Eric Satie, The Rolling Stones, Fluxus y Gong.

Eran bastante raritos.

El tema que presentamos lleva por título:

Here I Am” y subtitulada “The Emptiness is very full…still” (Algo así como: El Vacío está muy lleno…aún). Composición firmada por Marcus.

En este tema se mezclan pistas diversas: En una, Paul Bowles recita su poema Here I Am; por otra pista va sonando en distintos momentos el sonido ambiente de la Plaza Jemaa El Fna que recogió el propio Bowles en Marraquesh. Eso se mezcla con varias pistas de la grabación experimental que el grupo realizó, estando de vacaciones, a mediados de los 70 en una casa comunal en un pueblecito de la Costa del Sol. Como curiosidad, en esos días, coincidieron en esa casa con dos canadienses que allí mismo crearon un juego, que luego, con el tiempo, se convertiría en el famoso Trivial Pursit.

Para la grabación se utilizó un magnetofón de carrete abierto Philips Multiplay. Las pistas no eran independientes, se iban acumulando y mientras más pistas, peor calidad de sonido. Pero era lo que había disponible en ese momento.
Se utilizaron flautas diversas, guitarras acústicas percutidas, bajo tocado con arco, címbalos y percusiones variadas invirtiendo algunas pistas, cambiando la velocidad en otras y utilizando un eco bastante primitivo que venía incorporado en el mismo magnetofón.




https://mega.nz/#!c59SnajR!fMRC_HS0QFqFafz5ouFM2lu_8jGCJsaQIzKlxf7vCOk




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Obertura (Con Pepe Agüera)

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Pepe Agüera, de frente, con su Gibson. Un servidor, de espaldas, con su (mi) Fender.
A los controles, Elías, hermano de Pepe. Fiesta en el jardín, a principios de los años 70.

Obertura. (Con Pepe Agüera)

Copio y pego el comentario que escribí a petición de mi amigo Napi para el CD "Babelain. Sin Palabras. Copia Pirata" ,que publicó en su blog https://elcieloyeldedo.blogspot.com.es/search?q=Sin+palabras

"Pepe era muy hábil transformando juegos de acordes de otros,  y muy buen guitarrista, con un sentido especial. El tema del punteo alegre y rápido tan bonito que se repite al final es el que aportó Pepe. El tema tocado con flauta en la obertura es el "Doctor Doctor" en versión muy particular;  un homenaje a los Who, un grupo que nos gustaba mucho a los dos, incluso Pepe se compró una Reickenbacker como la de Townsend. El resto en la obertura son composiciones mías, sencillas, incluso una con aires orientales; el primer tema con flauta era una canción que compuse para un sobrino mío "Balada de Coque".
Fuimos metiendo los temas con calzador; grabados de un tirón en el famoso magnetofono Philips de cinta, con el micro doble del mismo aparato. Los golpes que se oyen son porque dejaba la flauta en la mesa donde estaba el micro, para cambiarla por la guitarra, y viceversa. También suenan golpes de pié y algunas voces por ahí".

Pepe era un amigo de los tiempos del Instituto en Ceuta. Luego nos volvimos a reunir en Madrid a finales de los 60 principio de los años 70, y tocábamos por las calles. Más tarde nos volvimos a encontrar aquí en el pueblo y grabamos algunas cosillas. Esta “Obertura” es la que mejor se conserva de lo poco que grabamos juntos. Murió hace unos años. Sirva esta entrada de pequeño homenaje a mi amigo de la adolescencia.




https://mega.nz/#!0stiUbKK!C2Ww0WoY8Cx-bm7Micue0heKVLnav_ErBcBDQdI7ggU



Pepe Agüera, Fernando "El Loco" (que no participa en esta grabación) y un servidor. Año 69 ó 70. Madrid.

Tribus II y Safari

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Nueve de marzo

Tribus


A veces encuentro el significado de las palabras en su sombra. La palabra, tan importante ella, me confunde. Su sombra es más humilde, más directa. Esto no es válido para las palabras que se mecen en los cánticos de las tribus del sur. Cantos alrededor del fuego. Esas palabras y sus sombras acarician los cuerpos y los hacen vibrar al son de una música impregnada de eternidad, por delante y por detrás de todo lo conocido.

En el norte es distinto. Las tribus de esas latitudes son más altaneras. No se dejan mecer por nada ni por nadie. Solo por lo que brilla más allá de las montañas; entre el hielo eterno. Tienen cierta nostalgia de las majestuosas aves negras que emigraron al pico más alto. Donde nadie más puede sobrevivir. Sus palabras no tienen apenas jugo. Se han resecado, y por eso las visten con escuetos adornos. Y sus sombras se han contagiado con el tiempo. No tienen ya esperanza de hacer vibrar a nadie.

Las tribus del centro están divididas. Unas se inclinan ligeramente por las sombras del fuego. Otras, por la nostalgia del hielo eterno. Aunque la mayoría ha adoptado una pose intermedia que trata de sobrevivir entre los dos extremos. Es difícil no caer en tentaciones. Hay mucha propaganda de las tribus del norte que canta lo excelso de su programa. Las del sur son más discretas, pero se dejan querer en la distancia. Las tribus del centro siguen buscando un lenguaje que explique bien lo que quieren expresar. Lo que pasa es que, a veces, no encuentran el fondo, el significado. Aún andan enredados en la forma. Y su sombra no se aclara. Es complicado en ese escenario.


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Safari fotográfico